jueves, 15 de septiembre de 2011

Desiderata

Camina plácido entre el ruido y la prisa y recuerda
qué  la paz se puede encontrar en el silencio.

En cuanto sea posible y sin rendirte, 
mantén buenas relaciones con todas las personas.
Enuncia tu verdad de una manera serena y clara 
y escucha a los demás, incluso al torpe e ignorante, también ellos tienen su propia historia. 

Esquiva a las personas ruidosas y agresivas, 
ya que son un fastidio para el espíritu. 
Si te comparas con los demás, te volverás 
vano y amargado,
pues siempre habrá personas
más grandes y más pequeñas que tú. 

Disfruta de tus éxitos lo mismo que de tus planes.
Mantén el interés en tu propia carrera
por humilde que sea,
ella es un verdadero tesoro 
en el fortuito cambiar de los tiempos. 

Sé cauto en tus negocios 
pues el mundo está lleno de engaños, 
mas no dejes que esto te vuelva ciego 
pués la virtud que existe.
Hay muchas personas que se esfuerzan 
por alcanzar nobles ideales. 

La vida está llena de heroísmo. 
Sé sincero contigo mismo, 
en especial no finjas el afecto.
Y no seas cínico en el amor,
pues en medio de todas las arideces y desengaños, 
es perenne como la hierba. 

Acata dócilmente el consejo de los años 
abandonando con donaire las cosas de la juventud.
Cultiva la firmeza del espíritu,
para que te proteja en las adversidades repentinas. 
Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad. 
Sobre una sana disciplina, sé benigno contigo mismo. 

Tú eres una criatura del universo. 
No menos que las plantas y las estrellas, 
tienes derecho a existir. 
Y sea que te resulte claro o no, 
indudablemente el universo marcha como debiera. 
Por eso debes estar en paz con Dios 

cualquiera que sea tu idea de El. 
Y sean cualesquiera tus trabajos y aspiraciones, conserva la paz con tu alma 
en la bulliciosa confusión de la vida. 
Aún con toda su farsa, penalidades y sueños fallidos, el mundo es todavía hermoso.

Sé cauto, ¡esfuérzate por ser feliz!

No hay comentarios:

Publicar un comentario