sábado, 19 de agosto de 2017

El terrorismo yihadista es la manipulación sionista del Islam.


                                                                       


Una y otra vez se nos repite eso de que no todos los musulmanes son terroristas, y desde luego no pongo en duda tal afirmación, lo que inmediatamente apostillo, y no creo que nadie pueda ponerlo en duda, es que en el momento actual los actos terroristas son en su práctica totalidad llevados a cabo por musulmanes, no he escuchado que ningún católico, protestante, budista u ortodoxo atente en ninguna parte del mundo, y además lo haga en nombre de su religión o su Dios.



Si nos fijamos en  los atentados llevados a cabo en Cataluña no creo que haya habido  un solo caso en el que un español emigre a Marruecos y una vez integrado allí atente contra la sociedad que le ha cogido, y desde luego no creo que eso se deba a que los marroquíes sean personas peores que las españolas, creo que depende de la visión de odio y la concepción interna que el pensamiento musulmán salafista wahabí transmite.



No quiero pensar cual sería la reacción ni las posturas que tomarían los rebaños buenistas de mentes de esponja, sometidos merced a un complejo de culpa, caso de que fuesen católicos los que estuviesen atentando en países musulmanes y para más inri dijesen que lo hacían en nombre de Jesucristo.

Ya está bien de tanto buenismo suicida, basta ya de tolerar o “comprender” la violencia procedente de los musulmanes llegando incluso a ver en las víctimas, nosotros, la culpa de todo, estamos sometidos a un enfermizo sentimiento de culpa que lleva a que muchos lleguen ajustificar un terrorismo islamista basado en un wahabismo apoyado por los hijos de la gran Bretaña, por los sionistas  de EEUU y por el Estado de Israel. 



Y basta ya  de basar nuestra protección en la democracia y en la tolerancia, la única protección surgirá de un rearme moral, de una conciencia nacional y de una voluntad de lucha. Hay que huir del buenismo que ve a todas las culturas y religiones igual de aceptables, porque no es lo mismo amar al prójimo que matar al infiel, no es igual reconocer la dignidad de la mujer que permitir agredirla y considerarla inferior al hombre, no es igual convencer que imponer.
La única solución pasa por, tal y como hacen los chiitas de Hezbollá, combatir juntos contra el común enemigo que es el judaísmo talmúdico y el sionismo de la mafia jázara.
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Pero lo que nunca podemos perder de vista, ni cristianos ni musulmanes, es que este enfrentamiento que lleva al odio entre ambas comunidades ha sido impulsado y es mantenido por el sionismo internacional, odio que es favorecido por el wahabismo salafista takfirí que fue creado y es extendido por Arabia Saudí, país que es curiosamente aliado de Estados Unidos e Israel. Y es que la mayor estrategia de la mafia jázara sionista ha sido y continúa siendo el divide y vencerás.

Es por ello que siempre he mantenido que los musulmanes radicales son un problema pero el sionismo es EL problema.


                                                           


viernes, 18 de agosto de 2017

El osopeluchismo y los minutos de silencio.




                                                                   


De una sociedad vacía de moral, carente de conciencia nacional, carente de voluntad y de espíritu de lucha, no se puede esperar que la población que la compone mantenga una actitud mínimamente combativa cuando es atacada por el terrorismo islamista.

En lugar de una reacción valiente de afirmación nacional, moral y de condena aparece el “osopeluchismo” de los minutos de silencio, de las velas, de los osos de peluche y las rosas depositadas en el lugar del atentado.

Todo ello pone de manifiesto que nos encontramos ante una población que se ha rendido sin siquiera haber luchado, una gente que imbuida del pensamiento políticamente correcto ha terminado por convertir la manifestación cobarde de los silencios, los aplausos, las velas y los ositos en la obligada conclusión de los actos terroristas que llevan a cabo los islamistas.

Si alguien levanta una voz más alta que otra serás tildado de violento, si critica el peligro de una inmigración ilegal se le tildará de racista o intolerante, y que a nadie se le ocurra criticar la “religión de la paz” creada por Mahoma ya que entonces se llegará a decir que en parte es responsable de los atentados puesto que esas expresiones hacen que los islamistas se sientan atacados y eso lleva a que se defiendan.

Y por supuesto en boca de los políticos y de los tertulianos encontraremos mensajes que afirman que la defensa es la democracia y que están atacándonos porque quieren acabar con ella y con nuestra forma de vivir. Falso, atacan a Occidente por ser residuo de la Cristiandad y  atentan contra  algunos musulmanes en tanto no se plieguen al wahabismo salafista que profesan y quieren implantar.

Un punto importante al que quiero hacer referencia es el de los minutos de silencio y el de los aplausos.

                                                            




La sociedad amoral y descristianizada en la que vivimos olvida que el minuto de silencio tiene su origen en el toque de oración, cuya duración equivale al tiempo que ocupa rezar un padrenuestro. Es decir estamos ante una oración laica vaciada de significado y convertida en una nada que después es aplaudida, o sea que se aplaude la nada.

Y que decir de los ositos se colocan en el lugar de los atentados, son una expresión de infantilismo movido por la incapacidad de lucha y de un incapacidad de voluntad de victoria.

En el caso de las velas es más de lo mismo, puesto que se trata de esconder la base espiritual de una acción meramente católica.


Barcelona ha de levantarse para orar por los asesinados, exigir medidas contra los terroristas musulmanes y la comunidad que los esconde y pedir responsabilidades a las autoridades que no hicieron lo necesario para impedir que los asesinos pudiesen haber entrado con la furgoneta en una zona peatonal.

                                                                 


Es preciso un rearme moral y una conciencia nacional si queremos tener una mínima posibilidad de  victoria ante los terroristas.

EL SILENCIO, LOS APLAUSOS, LAS VELAS, LAS FLORES Y LOS OSITOS NO SIRVEN DE NADA SIN ORAR POR LOS ASESINADOS Y  PELEAR POR LOS VIVOS.

                                                              


jueves, 17 de agosto de 2017

La falacia de la ideología de género y la realidad de las razas.



                                                                           



En una sociedad que supuestamente defiende la libertad del individuo, una sociedad que llega a desarrollar e imponer una ideología como la de género que coloca la voluntad arbitraria del individuo por encima de la realidad misma de la naturaleza, una sociedad que desvincula la realidad sexual física de la del género, para acto seguido mantener que ese ser puede optar libremente por el género que considere oportuno o con aquel que se vea más identificado, para esta sociedad pusilánime todo es aceptable.

 Esta sociedad que se presenta como libre y defensora de la libertad carece de toda posibilidad de futuro dado que sus presupuestos van contra la más profunda e íntima realidad de ese ser humano al que pretenciosamente dice liberar.

Pero es que esa ideología, que no hace otra cosa que intentar adaptar la realidad natural a sus presupuestos ideológicos en lugar de conformar su planteamiento basándose en la realidad natural de las cosas, no es coherente con su aberrante pensamiento y no lo es desde el momento en el que se niega a generalizar el planteamiento en el campo sexual o de género al campo racial.

Y es que su planteamiento ideológico mantiene la inexistencia de las razas y la desigualdad natural de todos los seres humanos.  Si aplicasen el mismo planteamiento que hacen en la ideología de género se verían obligados a reconocer la diferencia racial, ya que la ideología de género habla de dos géneros, el masculino y el femenino, aunque tan solo sea para después negar que exista diferencia superior a la voluntad individual.

Pero al tocar, siquiera sea tangencialmente, el tema racial entraríamos en un tema tabú para estos adalides de esta falsa libertad.

La aplicación de un posicionamiento siquiera parecido al que plantea la ideología de género lleva directamente a lo que para lo políticamente correcto es inaceptable, que las razas existen y que por tanto los seres humanos somos diferentes en función de ello, y esto es así dado que si en lo sexual hay dos géneros distintos, aunque para ellos supuestamente intercambiables, en el tema tabú de la raza habrían de reconocer realidades raciales distintas aunque tan solo fuese para después presentarlas como intercambiables. Y por ahí los ideólogos del igualitarismo antinatural no están dispuestos a pasar, no están dispuestos a aceptar la desigualdad en los seres humanos.

 Nuevamente se engañan tratando de sujetar la realidad con la ideología en lugar de crear una ideología basada en la realidad natural.

                                                               

lunes, 14 de agosto de 2017

Una bomba a punto de explotar.



                                                                             


Está a punto de explotar en las narices de los españoles una bomba, y mientras tanto la práctica totalidad de ellos permanece mirando pasar las nubes desde la playa, pensando en fichajes de futbolistas, entreteniéndose con los chillidos de los programas del corazón o “informándose” a través de los medios sometidos a lo políticamente correcto. Todo ello sumergido en el lacrimógeno, buenista y autoculpabilizante pensamiento actual que presenta a nuestra sociedad y raza como culpable de los males del mundo, todo ello para que desde ese complejo de culpa nos sintamos moralmente obligados a recibir a todo individuo que ilegalmente entre en nuestro continente, especialmente si es de raza negra.

Parece mentira que la población española no se dé cuenta de lo que se nos viene encima, ¿pero que se puede esperar de mentes de esponja que han sido emponzoñadas por el veneno de las serpientes que gobiernan el mundo desde la sombra?

Para ser consciente de la peligrosa realidad que nos acecha no es preciso recurrir a sesudos análisis ni a informes de expertos, bastaría con abrir los ojos y aplicar el sentido común, de ese modo podremos deducir que es lo que se nos viene encima.

 Pero ya se sabe que no hay peor ciego que aquel que no quiere ver, y la ideologización buenista actual resulta ser la más peligrosa de las anteojeras.

Los hechos que conforman la realidad a la que nos enfrentamos son claros y la conclusión a que estos nos llevan también lo es.

La abrumadora crisis social, económica y de orden público que ha golpeado y golpea los países mediterráneos del sur de Europa se ve seriamente agravada por una inmigración ilegal que ha tomado proporciones de invasión y que ha sido provocada estratégicamente por los de la sinagoga de Satanás, para mediante la mezcla o la sustitución racial acabar con una raza blanca que difícilmente se someterá a los dictados del “pueblo elegido”. Pero pese a la claridad de todo lo que acontece los planes que Kalergi diseñó para lograr lo que hemos señalado se acercan peligrosamente al objetivo señalado.



Lo que la indolente población española debería tomar en consideración son las causas que han llevado a que las rutas migratorias masivas hayan ido variando y tomando una u otra ruta afectando más a ciertos países que a otros.

Para conocer esta variación y sus causas nos hemos de remitir a lo que aconteció hace tan solo unos años:

La primera gran ruta de entrada de la masa migratoria hacia Europa fue la que penetraba en nuestro continente a través de Grecia tras pasar por Turquía o cruzar la parte más oriental del Mediterráneo. Una vez que se pactó con Turquía para que  cerrase ese camino, que se impidió el paso por los países del este y se hicieron más difíciles los pasos marítimos ese camino de entrada fue sustituido por el que se dirigía a las costas italianas desde las costas libias, pero ahora de nuevo esta entrada se ve amenazada por dos cuestiones, una por las protestas del gobierno italiano contra las mafias, las ONGs al amenazar con cerrarles sus puertos a las naves “humanitaristas” y criticar  la “colaboración” de las armadas europeas. Lo único cierto es que las ayudas humanitarias de las ONGs y de FRONTEX sólo han servido para facilitar el negocio a las mafias de los que se sirven de incautos inmigrantes ya que los recogían en aguas del Mediterráneo incluso cerca de las costas libias para llevarlos a las costas italianas.

Llegados a este punto las autoridades italianas han amenazado con cerrar sus puertos y han incautado por orden judicial un buque alemán de una ONG al servicio de Soros. Pero no acaba ahí la cosa puesto que la marina libia ha llegado a realizar disparos de advertencia contra un barco de una ONG, a la par que el gobierno de Libia ha afirmado que no permitirá la actuación de los barcos de las ONGs en sus aguas jurisdiccionales, llegando a amenazarles con abrir fuego.

                                                     
 


Con todo esto las mafias que tanto se sirven de las ONGs no podrán seguir con su negocio y la ruta inmigratoria nuevamente habrá de cambiar.



Y es ahí donde surge el gravísimo problema, nuestras costas y las fronteras de Ceuta y Melilla recibirán todo el flujo migratorio que por cientos de miles arriban a Europa, ya no coparán los servicios sociales y sanitarios ni provocarán malestar laboral por la competencia desleal en Italia o Grecia, sino que será nuestra patria la que lo padezca.

                                                     


Seguramente habrá gente que ante esta gravísima situación continuará manteniendo eso de que hemos de ayudar humanitariamente y recibir con los brazos abiertos a los que llegan, pero voluntariamente pasan por alto que una parte amplia de nuestros compatriotas no tiene trabajo
                                                   

, carece de ayudas sociales y que tanto ellos como el resto de la población pueden verse afectados por nuevas enfermedades y padecer una inseguridad tanto común, puesto que la inmensa mayoría de los que llegan no encontrarán trabajo y han de comer, como terrorista puesto que la inmigración es ilegal y no está sometida a control alguno.
                                                        





Este es el gravísimo problema al que la sociedad española se enfrena y ante el que el pueblo y sus autoridades cierra los ojos.