sábado, 17 de mayo de 2014

El travesti barbudo y el silencio.


                                                                             

Nunca dos acontecimientos tan concretos han dicho tanto. Podrían haber pasado por uno más, pero muestran con tanta claridad cual es la situación de nuestra civilización que difícilmente pueden pasarnos desapercibidos.

Uno de estos dos es la participación y posterior victoria en el festival de Eurovisión de un engendro, un hombre disfrazado de mujer barbuda, que participaba representando a Austria.

El otro es el silencio cómplice de la Unión Europea y de las naciones transatlánticas ante el incendio, provocado por grupos antirrusos que contaron con la pasividad cómplice del ejercito  y las fuerzas de   seguridad  del gobierno golpista de Kiev.

                                                                       

Este incendio de la casa de los sindicatos de Sebastopol produjo la muerte de al menos treinta y seis  personas, muchas de ellas murieron quemadas vivas.
Ante tamaña crueldad, el silencio de la Unión Europea, esa misma que puso el grito en el cielo ante el referéndum realizado en Crimea y su posterior reunificación con Rusia, es un verdadero crimen.

                                                                       


La grotesca actuación a la que nos hemos referido en primer lugar pone de manifiesto hasta que punto ha llegado la degradación del pensamiento políticamente correcto impuesto en Europa.
Cualquier evento, como es el caso del festival de  Eurovisión, es utilizado por los que buscan acabar con la identidad europea  para presentar como cuestiones perfectamente normales lo que no son  si no conductas antinaturales que minan la moral y profundidad del ser europeo, cuando no son meras patochadas.

Las extravagancias estilo chiquilicuatre o perversiones como el travesti mujer barbuda, forman parte de una ingeniería social  que busca que los individuos no diferencien lo bello de lo feo ni lo bueno de lo malo. Buscan trivializar la realidad para desde el pasotismo existencial acabar con  la Europa que levantó catedrales, impulso la filosofía griega y dio lugar al derecho romano. Busca acabar con la Europa que produjo artistas, santos y guerreros. Su fin último es convertirla en un erial sin raíces morales, sin identidad propia y sujeta a un mestizaje que acabe con nuestra realidad racial. De esta forma la resistencia ante un gobierno  mundial será imposible.

                                                               





Gracias a Dios no todo está perdido , algunos dirigentes parecen ver cual es el verdadero objeto de todo lo que ocurre y muestran de manera pública su oposición a todo ello.

El presidente de la Federación Rusa Vladimir Putin , ha mostrado su malestar con lo acontecido en Eurovisión y ha declarado que Rusia no volverá a participar en él y que tiene intención de organizar un  festival alternativo a este.   

                                                                   

Desde luego no es de recibo que  la belleza y la voz de las representantes rusas fuesen derrotadas por la  degenerada presencia de un travestí disfrazado de mujer barbuda.

                                                                   


Ahora vamos a referirnos al segundo  acontecimiento que  también  describe  la decadencia de un Occidente vendido a los intereses del dinero y del poder que controla el sionismo. Me refiero por supuesto a la matanza que se produjo a causa del incendio que provocaron en Odesa los grupos ucranianos antirrusos.

Como ya se ha dicho, el resultado de la matanza de Odesa  fue de treinta y seis muertos, muchos quemados vivos.
El silencio de las cancillerías transatlánticas y de la Unión Europea ha sido total.

Este silencio, unido a la colaboración con el golpe de Estado  que  desde la plaza “Euromaidán” acabó con el gobierno legítimo de Yanukobich, pone  de manifiesto como  la UE y la OTAN están completamente vendidos a los intereses sionistas, los cuales controlan EEUU, la OTAN y la UE.  Su interés es convertir  a su títere USA en la única superpotencia, y para ello ha de  encerrar a Rusia en sus fronteras sin permitir que tenga ningún tipo de influencia sobre la zona de Ucrania,etc.
De ahí  las sonadas protestas contra el regreso a Rusia de Crimea y el pavoroso silencio ante la acción criminal de los Ucranianos proatlantistas en Odesa.


¿Qué hay en común entre ambos sucesos: la del-a  barbuda-o y el silencio por lo de Odesa?, pué detrás están los intereses sionistas por instaurar un Nuevo Orden Mundial.

jueves, 15 de mayo de 2014

La estrella de David.


                                                                           

Detrás de cada símbolo se esconde un significado  o mensaje, ocurre que estos no suelen ser unívocos. Por un lado está el  significado o simbolismo exotérico (de conocimiento público y general, al que tienen acceso todos los individuos), y por otro el esotérico (con un significado o mensaje oculto  que tan solo es  conocido por  un grupo cerrado a los cuales se le ha comunicado).
La comunidad general de individuos no tienen acceso al significado esotérico y se han de contentar con el exotérico, que suele ser una tapadera para la realidad que se esconde tras esa imagen  o símbolo.

En el  caso de los signos o símbolos más utilizados y que se nos presentan de un modo icónico ,casi cotidiano, son vaciados de  cualquier posible significado distinto al explícito, se crea una identificación tal con  el mensaje exotérico que el individuo ni siquiera se platea la posibilidad de que pueda significar algo distinto a lo que han marcado que significa.

Esto último ocurre cuando nos referimos al símbolo judío por antonomasia, la denominada estrella de David, que como podremos comprobar en las líneas posteriores, no tiene nada de David ni se encuentra referencia alguna a ello en el Pentateuco que conforma la Torá (núcleo de la religión judía).
 El Pentateuco está constituido por los cinco primeros libros de la Biblia: Génesis, Éxodo, Levítico, Libro de los Números y Deuteronomio, todos ellos atribuidos a Moisés.

                                                                          

Resulta curioso, a la par que clarificador que el servicio de inteligencia judío, Mossad y los judíos ultraortodoxos  utilicen como símbolos la menorá: el candelabro de siete o nueve brazos. Si esto es así se deberá a alguna razón.

                                                                    


A lo largo del el Pentateuco, y de la Biblia en general, no existe mención alguna a ninguna estrella de David o  a que este rey judío tuviese símbolo en forma de estrella, como veremos lo que aparece es algo totalmente distinto.



Antes que nada hemos de recordar que  según la palabra de Dios la idolatría fue la causa de la caída del pueblo de Israel, la adoración del sol, de la luna y de los ángeles caídos.
El pueblo judío fue rebelde y desobedeció los mandatos que Dios les había dado para mantenerlos alejados del mal. Desobedeciendo tomaron por esposas mujeres de pueblos perversos  que adoraban a los ángeles caídos-demonios- como Baal, Astaroth, Moloch y Chiun.

Ahora vamos a reproducir algunos textos extraídos de los libros del Antiguo Testamento, textos que ratifican lo señalado.

Reyes 17:15.
“Y desecharon sus estatutos, y el pacto que Él había hecho con sus padres; y siguieron la vanidad, y se hicieron vanos, y fueron en pos de naciones  que estaban alrededor de ellos, de las cuales Jehova les había mandado que no hiciesen la manera de ellas”.

2 Reyes 17:16-17.
“Dejaron todos los mandamientos de Jehova su Dios, y se hicieron imágenes fundidas de dos becerros, y también imágenes de Asera, y sirvieron a Baal; e hicieron pasar a sus hijos y a sus hijas por fuego; y se dieron a adivinaciones y a agüeros, y se entregaron a hacer lo malo ante los ojos de Jehova, provocándole a ira.

Hechos 7: 42-43.
“Y Dios se apartó y los entregó que sirviesen a las huestes celestiales; como está escrito en el libro de los profetas: Me ofrecisteis víctimas y sacrificios en el desierto por 40 años, casa de Israel?. Antes trajisteis el tabernáculo de Moloch, y la ESTRELLA de vuestro dios Rephan: figuras que os hicisteis para adorarlas: os transportaré pues más allá de Babilonia.”

Amos 5: 25-26.
“Habeisme ofrecido sacrificios y presentes en el desierto por 40 años, casa de Israel?
Mas lleváis el tabernáculo de vuestro Moloch y Chiun, ídolos vuestros, la ESTRELLA de vuestros dioses que os hicisteis. Os transportareis pues más allá de Damasco,  ha dicho Jehova cuyo nombre es Dios de los Ejércitos.”

Estas son las  únicas menciones que aparecen en el Antiguo Testamento  respecto a alguna estrella, y no se refiere a ninguna estrella de David, las únicas citas se refiere a la estrella de Moloch, Chiun y Rephan.

Moloch era un dios de los fenicios, cartaginenses y cananitas.

Rephan era un dios egipcio que como resultado de una catástrofe se había transformado en oscuridad.
Rephan es el otro nombre de Moloc y Baal.

Baal es el primero de los siete reyes del infierno.

                                                              

Dios le reprochó a los judíos adorar a los ángeles caídos, o sea demonios,  y  a las estrellas como si fuesen dioses.

1 Reyes 11: 6-9.
“E hizo Salomón lo malo ante los ojos de Jehova, pues no siguió cumplidamente a Jehova como su padre David.
Entonces edificó Salomón un lugar alto a Quemos, ídolo abominable  de Moab en el monte que está enfrente de Jerusalem, y a Moloch”.

                                                                      


Ahora voy a reproducir unas palabras del evangelio de San Juan, capítulo 8, versículo 44, por si todo lo anteriormente  leído no  ha dejado clara la situación.
Dice lo siguiente:
“Vosotros sois hijos del diablo, y así queréis satisfacer los deseos de vuestro padre: él fue homicida desde el principio. y criado justo no en la verdad en él: cuando dice mentira habla como quién es, por ser de suyo mentiroso y padre de la mentira; cuando dice mentira, habla como quién es, por ser de suyo mentiroso, y padre de la mentira”.

Si algo se deduce de todo lo que hemos visto tanto en el Antiguo Testamento como en las palabras del mismo Jesucristo es que el pueblo judío dejó de ser “el pueblo elegido” para convertirse en  hijos del demonio.  Dios rompe el pacto de predilección que tenía con el pueblo judío debido a que estos se resistieron a Dios y  adoraron  a ángeles caídos e ídolos como si fuesen dioses.

Refiriéndonos de  nuevo a la llamada estrella de David, en todos los evangelios no se puede encontrar un solo versículo en que hable de una estrella de David, sólo de una estrella , pero de Moloch, de Chiun y de Rephan, ídolos egipcios y mesopotámicos.
El exagrama o estrella de seis puntas fue llevada al pueblo judío por el rey Salomón cuando  se volvió a la hechicería y la idolatría. Salomón se dio a la adoración satánica y construyó altares a Ashtoreth y a Moloch, ídolo abominable  de los hijos de Amón. Y se enojó Jehová contra Salomón, por cuanto su corazón se había apartado de Jehová, rey de Israel, que se le había aparecido dos veces.

Pero el pueblo judío en general y los sionistas en particular han mantenido la falacia de que continúan siendo “el pueblo elegido” y generalizan entre ellos el uso de la “estrella de David”¿?, aun siendo  esta un símbolo de idolatría y de adoración a dioses falsos  y a ángeles caídos.

Este continuar considerándose y vendiéndose como “pueblo elegido” resulta  indispensable para justificar  el sionismo y el dominio sobre una humanidad llamada, según su  particular visión, por el mismo Dios  a ser esclava del pueblo judío.
Con esta concepción todos los no judíos estaríamos llamados a servir a los judíos, hijos del diablo como el mismo Jesucristo los denominó.

La estrella de David, escudo inscrito en la bandera de Israel es símbolo que pone de manifiesto que los judíos y las instituciones por ellos dirigidas  adoran y sirven al mal.


                                                                  


lunes, 12 de mayo de 2014

Luchar contra la secesión es cosa nuestra.

                                                                 


En estos momentos España atraviesa una situación de verdadera  emergencia, pasa por unas circunstancias críticas que afectan, tanto a la Justicia Social y a la economía como a la Unidad Nacional, aunque da la impresión de que para la mayoría de los ciudadanos y la práctica totalidad de la casta política tan solo importa la problemática económica.

En esta entrada nos vamos a centrar en la segunda, es decir en la crisis que afecta a la Unidad Nacional.
Y lo haremos así por considerar   que la ruptura de la unidad de la Nación llevaría aparejada la destrucción  irreversible de la identidad española como Nación.

Pero el hecho de centrarnos ahora en la crítica situación de la Unidad de la Nación no debe entenderse como una minusvaloración de la crisis económico-social y del ataque a la Justicia Social de la que es víctima nuestra Patria. Este desprecio no se produce ya que la Justicia Social y la Unidad Nacional  funcionan a modo de vasos comunicantes que conjuntamente dan forma a la realidad de España.

Y es que no se pueden mirar las estrellas sin tener los pies bien asentados en la tierra, cualquier persona que carezca de lo básico o viva en la miseria difícilmente podrá elevar la vista buscando  intereses patrios o espirituales. Como es lógico, su interés se concentrará en la supervivencia y en lograr una vida mínimamente digna para su persona y para la de los suyos.

Es así que los 5,9 de millones de personas sin trabajo, las 2 millones de familias en las que todos sus miembros están en paro, el alto porcentaje de pobreza infantil  y los 700 0000  españoles que han emigrado en busca de un empleo, resultan un activo del que se sirven los secesionistas,  se hacen con la voluntad de esa gran cantidad de personas que  dada la situación no se preocupan por los intereses nacionales.

La situación económica, el desempleo, los impuestos abusivos y los recortes en sanidad, han provocado  que se cree un malestar social que se ha sabido canalizar  en contra de España, el “Madrid nos roba”,y a favor de un idílico Estado catalán. Es así que el victimismo nacionalista ha resultado tan útil, ya que al ofrecer al pueblo desesperado una “cabeza de turco” a la que responsabilizar de los males que padece,  este ha cedido a las pretensiones del secesionismo antiespañol.
Este victimismo ha funcionado y funciona tan bien debido a que  durante  más de tres décadas generaciones de niños y jóvenes catalanes han sido  ideologizados en el nacionalismo en colegios, institutos y universidades.
Por este sistema han sido  millones los catalanes a los que se les ha lavado el cerebro desde posturas independentistas.

De todo lo arriba señalado podemos considerar que la crisis económica y la ausencia de Justicia Social es efecto de la política nacionalista, a la par que causa  de la generalización del secesionismo catalán.

La duda está en si la crisis económica y los recortes,  sociales y sanitarios, han sido aprovechados con posterioridad a haber aparecido o si forman parte de una estrategia previamente elaborada para que una gran parte de la población apoye la independencia de Cataluña.

Desde luego no es la primera ocasión en la que el independentismo hace de las suyas en Cataluña, pero en esta ocasión hay una cuestión que convierte la actual situación en algo novedoso y extremadamente peligroso: la ausencia de una autoridad que responda y de una conciencia nacional en el pueblo español.

En otros momentos de la historia se ha llegado incluso a que la Generalidad declarase  unilateralmente la independencia y dijese constituirse un Estado Catalán,  pero la diferencia, sustancial, con el momento actual reside en que en todas las anteriores aventuras secesionistas hubo siempre un gobierno nacional que supo tomar las medidas que fueron precisas para salvaguardar la unidad entre las tierras de España.
La situación actual es tal que las actuales autoridades carecen de conciencia de Unidad Nacional brille y  esas mismas autoridades carecen de  “agallas” y/o responsabilidad  para adoptar las medidas que en cada momento resulten precisas aplicar lo que convierte el actual escenario en sumamente delicado.

La gravedad de la situación que se da ahora en Cataluña se fraguo cuando se redactó la constitución, la minúscula es intencionada, de 1978, fue en ese  funesto momento cuando se puso en marcha el pernicioso sistema de las autonomías, pero fue  especialmente grave haber incluido  el término “nacionalidades”, y es que según el derecho internacional toda nación tiene derecho a constituir un Estado.
 Esta graciosa concesión que los padres “putativos” de la Carta Magna, este calificar de nacionalidades históricas a Cataluña, Vascongadas y Galicia no consiguió  frenar la violencia terrorista ni integrar en la política nacional a los independentistas. Lo que si consiguió, y no tardaremos mucho en sufrirlo, es  poner en peligro la Unidad Nacional y dar base  jurídica a nivel internacional a una más que probable declaración unilateral de independencia  por parte de la Generalidad catalana.


El inicio de la  marcha hacia  la independencia en Cataluña tiene la problemática añadida del momento histórico en que  se desarrolla, no hay que perder de vista que en la última década se han puesto en marcha movimientos secesionistas y han alcanzado la independencia  diferentes zonas del territorio europeo. Todas estas situaciones para nada pueden equipararse con la de Cataluña, por mucho que los independentistas catalanes pretendan establecer  similitudes que no existen.

Todas las situaciones de secesión, anexión o reintegración territorial  ,acaecidas recientemente, nos dotan de una serie de datos que nos permiten deducir que la posición  de las potencias trasatlánticas (UE, OTAN y USA) no se ha basado nunca, ni se basará, en el apoyo a la unidad territorial, a la realidad histórica o al respeto del derecho internacional.
 Lo único que marca la postura de estas potencias respecto a la secesión ha sido y será la consecución de sus intereses geoestratégicos y económicos.

Los españoles que nos oponemos a que nuestra Nación se fragmente hemos de tener meridianamente claro que para evitar tal cosa contamos exclusivamente con nosotros, toda esperanza depositada en los de fuera, en la casta política de dentro, en el ejército  o en el Borbón no  es otra cosa que autoengaño y perdida de tiempo.

Frente al secesionismo se repite mucho a un mantra que afirma que la Unión Europea no permitiría que una Cataluña desgajada de España forme parte de la UE, se  habla de que no sería reconocida como Estado soberano y que económicamente no podría seguir formando parte de la eurozona.
Todo esto no son más que palabras huecas carentes de  base.


Y digo que son afirmaciones vacías dado que la experiencia de lo acontecido en Europa en la última década dice todo lo contrario.

Kosovo era una provincia de Servia, la Unión Europea requirió a esta para que concediese autonomía a Servia lo cual hizo. Pero una vez que Kosovo fue dotada de cierto grado de autonomía su respuesta fue declarar de modo unilateral la independencia. La Unión Europea en su práctica totalidad y los EEUU la reconocieron como Estado independiente.
Los intereses geopolíticos y económicos de las  potencias transatlánticas, especialmente las del eje franco-alemán y de los EEUU, habían llevado a presentar a Serbia como agresora y a Kosovo como víctima, cuando  esta última  estaba tratando de romper la unidad política y territorial de la antigua Yugoslavia. Las potencias occidentales llegaron incluso a utilizar la fuerza aérea de la OTAN para bombardear territorio  serbio y a pasar de considerar a la UCK grupo terrorista relacionado con el narcotráfico a presentarlo como un ejercito de liberación.

                                                                  


En el reciente caso de Ucrania, que todavía se está desarrollando, el papel de la UE, la OTAN y los EEUU no ha podido ser más vergonzoso, hipócrita a la par que interesado.
Los intereses económicos y militares buscaban la expansión hacia el este tanto de la OTAN como de la UE , y para alcanzar estos objetivos  las organizaciones antes mencionadas no han dudado ni un segundo en saltarse el derecho internacional, la soberanía  de un país y el respeto a las autoridades legítimamente constituidas. Prepararon, dirigieron y apoyaron un golpe de estado, que impuso un gobierno absolutamente favorable a los intereses económicos y militares que perseguían. Estos intereses no eran otros  que  Ucrania entrase en el área de influencia económica de la UE y militar de la OTAN, y saliese de la orbita rusa.

Tras apoyar el golpe de Estado llevado a cabo bajo le escusa de una revolución pacífica, La UE, ha tenido la hipócrita desfachatez de criticar  el referéndum realizado en Crimea y el posterior retorno de esta a Rusia, recordar que hasta 1953 Crimea formaba parte de Rusia.

Es decir, en función de sus intereses la UE y los EEUU no sólo apoyarán  la independencia de un territorio como Kosovo, sino que  participarán en la puesta en marcha y desarrollo de un golpe de Estado.


Hay que ser muy ingenuo, por no utilizar otro adjetivo, para confiar  en que  asociaciones como la UE,la OTAN o los gobiernos del eje franco-alemán y de EEUU vayan a colaborar  para que Cataluña no se  secesiones. Su actitud dependerá de cuales sean los intereses geoestratégicos y económicos que para ellos estén en juego.

                                                                


Hay una serie de informaciones que a pesar de su importancia se han pasado por alto, tanto por no haber sido suficientemente publicitadas  como por no haberlas sabido/querido  situar en su lugar dentro del tablero geoestratégico en el que nos encontramos. 
Me refiero concretamente a dos:


En primer lugar  que un alto responsable de  la embajada, el agregado comercial, de los EEUU se encontrase en el acto que la Generalidad realizó en la capital de España.

Este dato fue conocido merced a que un grupo irrumpió en el señalado acto al grito de “ No nos engañan, Cataluña es España” resulta que  una niña de cinco años, la hija del  responsable de la embajada USA, resultó con una ligera contusión  por algún empujón.
Si no hubiese sido por esta circunstancia fortuita nunca nos hubiésemos enterado de su presencia, con lo que ello lleva aparejado, pues no se trataba de ningún acto institucional.

El segundo se refiere a  que un alto mandatario del Consejo de Europa, después de afirmar que una Cataluña independiente de España no tendría cabida en la Unión Europea, pidió al Gobierno español que concediese a  Cataluña un mayor grado de autogobierno. Resulta que la autonomía y el autogobierno del que disfruta  Cataluña es el mayor que posee ninguna otra región en toda la Unión Europea. Pareciese que no pueden  hacer una afirmación rotunda al respecto, tratan de  poner una vela a Dios y otra al diablo. No quieren dejar cerrada la puerta de las relaciones económico-políticas con los secesionistas por si acaso llega a puerto la tan cacareada declaración de independencia.

Para el eje franco-alemán  una España débil es un gran  objetivo ya que de un lado desplazaría aún más  el poderío económico y el dominio sobre las ya inexistentes soberanías de los países-nación del sur hacia Centroeuropa.
 Para Francia la debilidad española  acrecentaría su poder e influencia  en la zona norte del continente africano.

                                                                   


Para EEUU España siempre ha sido un lugar a controlar totalmente y constituirla en una gran base, lo cual le daría un poderío total sobre el Mediterráneo, al controlar el estrecho de Gibraltar, ya controla la zona este con las bases en Italia y Turquía.

Y la mejor manera de debilitar es dividiendo.
Ya sabemos, por lo que le dijo el entonces vicepresidente H. Kissinger al presidente Carrero Blanco en 1973, que ha EEUU no le conviene una España fuerte porque, en palabras de Kissinger:  “Una España fuerte es un peligro para el mundo”, su mundo se entiende.

                                                                         



Nos encontramos con que tampoco podemos depositar esperanza alguna  en un gobierno, que lejos de hacer que se cumplan las sentencias de los tribunales, supremo y constitucional, han dictado,  ha permitido que se incumplan, siendo cómplices por omisión de que los ciudadanos españoles no independentistas que viven en Cataluña sean tratados en temas como  el del idioma y el del uso de la enseña nacional de modo  humillante.

La figura del Borbón, que según la Constitución vigente es representación de la Unidad de la Nación tampoco ha movido un dedo para defender los derechos de los catalanes  sometidos a la tiranía nacionalista.
Pero que se puede esperar de alguien que con tal de  obtener y mantener  la corona ha sido capaz de jurar las Leyes Fundamentales para luego perjurar, de sancionar la Constitución del 78 para luego no cumplir su papel respecto a la Unidad Nacional, de organizar una pantomima de golpe de Estado  para afianzar su figura como rey, engañando a los españoles, y de traicionar a su padre a la hora de aceptar la continuidad en la jefatura del Estado a título de rey a la muerte de Franco.

                                                                    



El Borbón ni ha movido ni moverá un solo dedo a menos que de ello derive algún beneficio particular.

¿Y del ejército que se puede esperar?, es duro decir esto respecto de  una institución tan heroica como querida,  pero nada, absolutamente nada podemos esperar.
Cuando en una situación tan grave como la actual, en la que está en juego nada menos que la Unidad Nacional, no se ha elevado públicamente la voz de ningún militar alertando sobre la situación ni mucho menos  advirtiendo sobre la obligación que bajo juramento han contraído de defender la Unidad de España nada se puede esperar de  un ejercito de funcionarios con uniforme.
Lo único que se han escuchado son  palabras hablando de que su papel no es la política, de que están sometidos a la autoridad civil o del valor de la obediencia en la Milicia.

                                                               



Pues si se piensan someter a todas las medidas que tome el gobierno o esperan las órdenes de su majestad, mía no, pobre España.

En lo que hace a la actitud silenciosa del ejercito respecto a este tema se podrá objetar, tal y como hizo un general retirado, que los generales y la JUJEM (Junta de Jefes de Estado Mayor) no hacen ninguna proclama o advertencia para no ser cesados y poder permanecer en sus puestos de mando y de este modo poder actuar cuando la situación lo haga necesario.

Pero por muy coherente  que pueda parecer la argumentación, a mi entender resulta sumamente peligrosa, esperar al momento en que se haga inevitable la acción militar en lugar de reconvenir a las autoridades para que apliquen en el momento actual la ley puede producir un efecto contrario al deseado.




Tras la victoria en un referéndum de autodeterminación y una posterior declaración unilateral de independencia sería una victoria estratégica para los secesionistas catalanes una intervención militar, y las consiguientes imágenes. Los convertiría automaticamente en víctimas de un “golpe fascista” contra una nación, “nacionalidad”, con derecho a un Estado propio. De ahí a una resolución condenatoria por parte de la ONU y una posterior acción de la OTAN va un paso. Los intereses ya se han citado.

Al final, tal y como ha ocurrido a lo largo de nuestra historia, la salvación de España ante situaciones críticas se encuentra en manos del pueblo español. Como ocurrió cuando los franceses nos invadieron la corona no hizo nada, el gobierno afrancesado trató de nadar y guardar la ropa y el ejercito poco.  Fue la acción del pueblo español, levantado en armas, el que expulsó al gabacho. 

De igual forma nos encontramos  ante una situación que nos obliga a actuar, pero lo hemos de hacer con inteligencia, combatiendo todos y cada uno de los puntos de los que los secesionistas  se pretenden servir.

Este combate no va a ser, al menos en un primer momento, el de la guerrilla, el fusil o la bayoneta, será el de la inteligencia, la estrategia y el de la psicología de masas.

Lo primero que se ha de hacer es marcar con claridad cuales son los escenarios donde se jugarán los distintos  tiempos del partido o batallas de la guerra. Estos escenarios   los han marcado los secesionistas con sus estrategias, y es en cada uno de estos escenarios en los que se habrá de combatir con  estrategias contrarias, hemos de  conseguir que sus acciones se vuelvan  contra de sus objetivos  secesionistas  y se pongan a favor del nuestro que es salvaguardar la Unidad Nacional.

Los frentes de lucha han de combatir la propaganda internacional, la inmigración marroquí para conseguir votos, la sensación de que sólo ellos transmiten imágenes de  calles llenas de  secesionistas. Se ha de denunciar a la generalidad, y al gobierno central si es preciso, ante Estrasburgo para llevar  una imagen de  totalitarismo del gobierno secesionista  de CiU, y se debe lograr que los mossos protejan manifestaciones legales  a favor de la Unidad Nacional para lograr un enfrentamiento entre secesionistas y las fuerzas a las órdenes de la Generalidad, etc.

                                                                    





A eso me refiero cuando hablo de actuar con inteligencia y estrategia. Cuando no halla más remedio se usarán también otros métodos.

viernes, 2 de mayo de 2014

Rusia no es culpable.


                                                                           


Da la impresión de que son muchos los que aún tienen  en mente una  concepción respecto a Rusia derivada del  ¡¡Rusia es culpable!!,  que gritó el 24 de Junio de 1941   Serrano Suñer al convocar la División Azul. Parece que muchas personas confunden la Rusia a la que entonces se hacía referencia (la extinta Unión Soviética) con la actual Federación Rusa.

De este modo, a la hora de considerar los acontecimientos que se están desarrollando en Ucrania y Crimea, vierten sobre Rusia opiniones fruto de  prejuicios tan equivocados como injustos.

 La Rusia de nuestros días, lejos de ser la agresora de antaño,  ha pasado a convertirse en víctima de una agresión.

                                                                      

Esta agresión es llevada a cabo por el sionismo que domina EEUU a través de Wall Street y por la masonería que actúa a través de la Unión Europea mercantilista que se pliega a cualquier indicación que marque la City londinense.

No hay que perder de vista que los rusos, al igual que el  resto de los pueblos que forzosamente integraron la URSS, fueron  las primeras víctimas del tiránico, totalitario y ateo régimen  instaurado tras la revolución de 1917.
Pero la caída del muro de Berlín en noviembre de 1989, y la posterior desintegración política de la URSS,  llevó aparejado un resurgir  a nivel popular, e incluso oficial, de la identidad y del sentimiento cristiano del pueblo ruso.

                                                                    


 Durante más de siete décadas cualquier muestra de cristianismo fue cruelmente perseguida, a la par que mediante una enseñanza atea se pretendió  arrancar del alma de los rusos toda noción de Dios y de transcendencia.

 Contrariamente a lo pretendido por los gerifaltes soviéticos  todas esas décadas de persecución religiosa y ateismo oficial dieron lugar a que se formase en torno al pueblo ruso una especie de caparazón  que les permitió conservar su profunda espiritualidad, a la par que mantuvo a la población protegida del consumismo, del liberalismo y del hedonismo que tanto daño han hecho a la moral e identidad de las sociedades occidentales.


Por todo lo antes apuntado, y por otras cuestiones a las que más adelante se hará referencia, en la actualidad Rusia se ha convertido en el mayor obstáculo  para que se pueda instaurar el Nuevo Orden Mundial.

                                                                       


 Este Nuevo Orden Mundial  persigue que una élite  mantenga el dominio absoluto  sobre la población mundial.
 Para conseguir ese control la élite se serviría de  las altas finanzas internacionales, de las instituciones políticas supranacionales, del control sobre los medios de comunicación y de vaciar a los países-nación de cualquier soberanía.
Por supuesto el “pueblo elegido” está detrás de todo este proyecto y constituirá la esa élite gobernante a la que nos hemos referido.

Y si decimos que Rusia es actualmente el único obstáculo para que ese Nuevo Orden Mundial logre implantarse, es debido a  que las acciones que lleva a cabo el  mayor  esbirro del sionismo, los EEUU, encuentran en todos los intentos por  aumentar el dominio global   un freno en la acción y fortaleza del ejecutivo de la Federación rusa que preside Vladimir Putin.

En realidad estamos diciendo que ahora Rusia es la última esperanza para la civilización.


                                                                           

Baste señalar que gracias a la posición clara y firme de Rusia, las acciones puestas en marcha contra los regímenes de Siria, Irán y Ucrania  no han logrado  los objetivos buscados. El hecho de que los regímenes de los países señalados no hayan  seguido el camino de Libia e Irak ha dado al traste con esa paulatina expansión hacia el este de las potencias  atlantistas, Todo ello en busca de la instauración de una  sola superpotencia, USA , que al estar controlada por los sionistas sirve a la implantación del Nuevo Orden Mundial.

                                                                         





Pero el peligro que Rusia representa para la instauración de ese NOM, no se reduce al hecho de haber contenido el avance hacia el este de la influencia militar de la OTAN o económica de la UE.

La problemática que la Federación rusa causa al NOM es de un calado aún mayor, pues entra en el terreno de la identidad nacional y de la base religiosa de Rusia
Y es que , como más arriba hemos apuntado, para la instauración del Nuevo Orden es preciso que la identidad de las naciones se diluya en unidades supranacionales controlables y que la conciencia religiosa de los individuos desaparezca ante una cosmovisión  sometida a lo políticamente correcto que marquen los dueños del mundo.

Ahora bien, si nos encontramos con que  la población rusa cuenta con una identidad nacional firmemente asentada, con que el sustrato religioso también está fuertemente  implantado y con que el gobierno de Putin se opone de forma clara y de manera exitosa a la expansión económica y militar de la comunidad trasatlántica hacia el este, nos encontramos con que Rusia  para “el pueblo elegido” y su títere yankee resulta un  enemigo a batir.

Rusia de hecho no es culpable de nada, más bien todo lo contrario, resulta la última línea de defensa frente a la tiranía de las élites sionistas antinacionales que pretenden tiranizar a la humanidad.

Aquel dia de Junio del 41 se  señaló a Rusia como “culpable de nuestra guerra civil”,”culpable de la muerte de Jose Antonio y de la muerte de tantos camaradas y tantos soldados caídos”.

En la actualidad Rusia, que no la URSS a la que se refería  Serrano Suñer, es “culpable” de estar en primera línea de combate y de ser el objetivo  de los ataques del poderío económico y mediático a las órdenes del sionismo.

Un claro ejemplo de este ataque del que es objeto la Federación rusa  lo encontramos en  los acontecimientos que han tenido lugar en Ucrania y en Crimea.

El ataque al que me refiero  tiene, por decirlo así, dos caras. Por un lado estaría  la agresión contra la zona de influencia y seguridad  rusa y por otro la agresión que llevan a cabo las agencias de noticias y los medios de “información”.
La primera  de las agresiones  forma parte de la estrategia de expansión hacia el este que vienen desarrollando tanto la OTAN como la UE.
En el caso que nos ocupa la UE buscaba atraer a su zona de influencia económica a Ucrania, pero los dirigentes de esta se negaron a suscribir en 2013 un tratado de cooperación económica, por considerarlo perjudicial para su desarrollo económico. Por su parte los intereses militares de la OTAN, especialmente los de EEUU, necesitaban  que se produjese un cambio de gobierno que les permitiese aislar más y más a Rusia y  desplegar el paraguas antimisiles que de hecho anularía la efectividad del  potencial nuclear ruso.
Por otro lado la base naval de Sebastopol, sita en Crimea, pasaría a estar en peligro bajo un nuevo gobierno ucraniano  pro-OTAN, y de esta manera la salida al Mar Negro  de la flota rusa estaría en serio peligro.

                                                                   






Las potencias de la OTAN y la UE vieron que la solución estribaba  en sustituir el gobierno legítimo de Yanukovich por otro plenamente favorable a los intereses de la Unión Europea y de los Estados Unidos.
 Es en este contexto en el que se organiza, apoya de modo logístico y militar la denominada revolución de Maidán, una revolución que de popular y de espontánea no tenía absolutamente nada, y de pacífica  menos aún.
El hecho es que  en esta participaron miembros de  grupos militares del ejército israelí, grupos pro unión europea que habían sido entrenados en técnicas de guerrilla urbana el Lituania por la ONU, amen de contar con el apoyo diplomático de los Estados Unidos.

                                                                           

Tras los gravísimos incidentes  en los que se utilizaron  armas de fuego y se aplicaron técnicas de combate urbano por parte del los “pacíficos”  euromaidán, se alcanzó el propósito perseguido, derrocar al gobierno legítimo y sustituirlo por otro pro-Unión Europa y atlantista.

En vista del cariz que tomaban los acontecimientos y del camino pro-UE y pro-OTAN del ilegítimo gobierno que el golpe había colocado en Kiev, la República de Crimea se opuso de modo tajante a ello, no permitiría que  los nuevos dirigentes les apartasen de lo que hasta el año 1953  fue su Patria, Rusia. La URSS ese año había “regalado” a Ucrania el territorio de Crimea, saltándose a la torera una historia de siglos en la que Crimea había sido parte de Rusia.

Es en ese momento que se convoca un referéndum en Crimea para solicitar, o no, la reintegración de Crimea a Rusia. El pueblo de Crimea se mostró, de una manera aplastante, a favor de la federalización.
Todo esto fue así por mucho que los medios occidentales, atlantistas  y las agencias sionistas  afirmen que la reintegración voluntaria había sido una invasión y el referéndum un pucherazo.

                                                                       



La segunda agresión que contra Rusia ha puesto en marcha el Nuevo Orden Mundial se realiza  a través de los medios de “información”. Consiste en saturar con tergiversaciones interesadas, cuando no con simples mentiras, las mentes borreguiles  de una masa acrítica de mentes chicle  que se pliegan servilmente a todo lo que se le venda como  políticamente correcto.



A los intereses globalizadores no le conviene una Rusia fuerte, afianzada en su identidad y orígenes cristianos que pueda hacer sombra a la existencia de una sola superpotencia, títere  del sionismo internacional  y servidora del Nuevo Orden Mundial: USA.

Pero hay además un punto más por el cual ven en Rusia un gran peligro para su proyecto de tiranía mundial. Me estoy refiriendo a la creación de un poder económico alternativo al del dolar y el euro. Me refiero al apoyo que da a las potencias emergentes , el denominado BRICS  (Brasil, Rusia, India,China y Sudáfrica).


                                                                      


El plan mundialista jijó entonces su objetivo en desprestigiar  y vilipendiar a Vladimir Putin, ya que en él ven  un líder que podría canalizar la fuerza del pueblo ruso y  poner en marcha una superpotencia que podría acabar con el anhelado gobierno mundial.

Esta segunda forma de agresión  a la que estamos haciendo referencia la han aplicado con toda claridad e impudicia en todo lo referente a los sucesos de Ucrania y Crimea.

No han dudado en  presentar como pacíficas y espontáneas  unas manifestaciones perfectamente orquestadas desde la OTAN y la UE para derrocar por medio de la violencia a un gobierno legítimo.

                                                                     


Más tarde han cargado contra el referéndum  celebrado en Crimea y la posterior asociación de esta a la Federación Rusa, calificando de ilegal e ilegítimo el  referéndum  y  tachando de invasión la federación de un territorio que históricamente era ruso y que sus  pobladores habían ratificado a través de las urnas.

Otra manera de mentir y engañar a la población es silenciar la verdad para que de esta forma  se considere cierto lo que no es sino mentira.
En esta categoría se encuentra el silencio cómplice que han guardado los medios de “información” respecto a la verdad histórica. Son las nulas referencias a la historia unida a Rusia de Crimea y  de gran parte de Ucrania.




De todo lo que se ha  expuesto creo que queda perfectamente claro que Rusia es víctima y no culpable ,  es la víctima de un despiadado ataque del poder en la sombra.