domingo, 19 de marzo de 2017

España en la U.C.I. y los médicos mientras tanto de borrachera.




                                                                            


La Unidad Nacional está a punto de romperse y mientras esto ocurre los españoles centran su atención en el “peligro” que resulta del crecimiento de la extrema derecha en Europa, en temas tan “fundamentales” como el muro que Trump quiere levantar en la frontera con Méjico, en un autobus o en lo  relacionado con los estibadores. Mientras esto ocurre asistimos con impasibilidad a los momentos previos a la declaración unilateral de la independencia de Cataluña por las sediciosas autoridades de la generalidad.

 La indolencia, la dejadez y la cobardía nos están convirtiendo en cómplices de este criminal proceso que lleva a la ruptura de la Unidad de España, y esto es así por mucho que nos escudemos en la falta de actuación de las autoridades competentes o de la institución militar.

 En estos momentos nuestro papel como españoles no se puede restringir a asistir de manera pasiva al desarrollo de unos acontecimientos que llevan a nuestra patria a la muerte, no podemos esperar a votar en las próximas elecciones pensando que nuestro voto va a servir para frenar  el crimen de la ruptura de la Unidad Nacional, puesto que bien por acción u omisión todos los grupos políticos del sistema participan en este plan para desmembrar España.

Lo primero que hemos de hacer, y antes que nada, es tener plena consciencia de lo que está aconteciendo, dado que sin conocer bien a lo que nos enfrentamos difícilmente podremos vernos impelidos a actuar ni podremos acertar a la hora de optar por la estrategia adecuada.



Hemos de tener perfectamente claro que el secesionismo catalán ha sido y es un instrumento del que durante toda la historia se han servido los enemigos de España para debilitarla y hacerla desaparecer como nación.

Es así que estamos ante un proceso que se manifiesta cada cierto tiempo, un siglo aproximadamente, y tras el cual encontraremos siempre a los enemigos de España, y en esta ocasión no va iba a ser diferente. Vemos como el veneno masónico claramente se exterioriza en la estrella enmarcada en el triángulo lateral izquierdo de la “estellada”, siguiendo este soporte nos encontramos con el apoyo  que el secesionismo catalán recibe del Estado de Israel y del sionismo internacional, y lo apoyan puesto que al hacerlo debilitan y pueden acabar con la existencia misma de España.

                                                           


 Que nadie pase por alto que los sionistas nunca han perdonado a España la expulsión de los judíos en 1492 ni que el nombre de España vaya intrínsecamente unido al del catolicismo, todo lo católico es enemigo de lo masónico y talmúdico y por tanto España es y será un objetivo a batir.

                                                 


Por lo señalado  no podemos caer en el simplista y falaz planteamiento de que estamos ante un problema meramente económico o jurídico, todo esto va mucho más allá.

Es así que no podemos pasar por alto que por las razones señaladas los secesionistas cuentan con el apoyo del Reino Unido, y de los movimientos musulmanes, los cuales tratan de recuperar el mítico Al-Andalus y buscan vengar la expulsión de los moriscos, de ahí el abierto apoyo que la comunidad inmígrate marroquí y el gobierno alauita presta a los sediciosos secesionistas.





Lo que ha de quedar perfectamente claro es que el tema al que nos enfrentamos es muchísimo más grave de lo que pueda parecer, ya que eso que se nos vende que una autodeclarada república catalana no sería reconocida por nadie, lo cual no es cierto puesto que los pactos y colaboraciones entre los secesionistas y las autoridades del Estado judío indican que este les reconocería amén de apoyarles económicamente. Y nadie puede obviar el poder decisorio que el lobby judío tiene en Estados Unidos, con lo que puede mover a que la potencia norteamericana del mismo modo le apoyase. La actitud seguidista de la Unión Europea y la actitud que crearía en El Reino Unido la potencia de la masonería haría que la U.E. no sería precisamente contraria a ese Estado catalán antiespañol.



El tema de la economía de un Estado catalán  independiente desgajado de España no sería en modo alguno un problema para  dicho Estado ya que la situación internacional de juego de influencias y control militar del Mediterráneo  les  permitiría  un inmenso ingreso de recursos monetario, técnicos y de material con tan sólo permitir a China crear una base aeronaval en la costa catalana, aspecto este que serviría como chantaje a los países europeos para ser reconocidos internacionalmente por los países miembros de la O.T.A.N.



Pero lo fundamental no es que el Estado fruto de la secesión tenga o no 



Pero no caigamos, tal y como hacen el gobierno y todos los partidos del arco parlamentario, en juzgar el proceso secesionista desde puntos de vista meramente económicos, diplomáticos o de legalidad constitucional, la Unidad de España está muy por encima y es muy anterior a contingentes constituciones, a las  realidades económicas que puedan darse en un momento particular o al juego de alianzas políticas que determinen las posiciones diplomáticas de los Estados.



La Unidad de España es una realidad metafísica que está muy por encima de la variable voluntad popular y de la contingente organización política, es algo que tan solo se puede, y se debe, defender.

Espero y como español exijo que los encargados de defenderla y salvaguardarla no se conformen con llevar lustrosas las botas o desfilar marcando el paso, lo que España exige de ellos es que  si llega el momento hagan lo preciso y cumplan los juramentos realizados.

                                                        




Pero la obligación de defender la patria no sólo recae en ellos, y ante su pasividad deberemos estar preparados nosotros.


           ¡¡¡VIVA LA UNIDAD DE ESPAÑA!!!

                                                             

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