lunes, 9 de junio de 2014

Las razones de una abdicación.



                                                                           

El mes pasado todos los teletipos transmitieron la noticia de que el aún rey  Juan Carlos I había tomado la decisión de abdicar  y que había comunicado tal decisión al Presidente del Gobierno Mariano Rajoy. Inmediatamente los comentarios respecto a tal hecho y sus consecuencias  se levantaron por todos lados: artículos periodísticos, notas en las redes sociales y conversaciones  particulares.
 Uno de los aspectos que más los ocupó fue el tan traído y llevado tema de la sustitución del actual régimen monárquico por  otro de corte republicano.

Todos los comentarios y opiniones  que se vertieron respecto a las consecuencias de la abdicación y las referencias a la conveniencia o no  de la instauración de un régimen republicano desde luego tienen su importancia, lo que para nada ha quedado mínimamente aclarado es lo que se refiere a las causas de la abdicación del Borbón.

Desde mi punto de vista este es el tema fundamental, y lo es debido a que conocerlo nos permitiría vislumbrar la realidad de la situación actual, los acontecimientos que en un futuro cercano se pueden esperar y  quienes son los verdaderos  directores de la tragicomedia a la que asistimos en nuestra Patria.

Conocer cuales son las causas que han motivado la abdicación del Borbón no es desde luego algo sencillo, puesto que no  estamos dentro de la cabeza del rey felón, no formamos parte del circulo de sus cortesanos ( políticos, periodistas y banqueros) y no somos ninguno de los poderes en la sombra que marcan el paso a los líderes nacionales y mundiales, incluido el monarca español.

Siendo esto así, lo que si podemos hacer  es tomar en consideración toda una serie de datos, informaciones, coincidencias y consecuencias que nos proporcionarán  una visión  más que plausible de lo que realmente ha motivado la decisión del Borbón.

Un análisis que considere todo esto nos lleva a un escenario muy complicado, en el cual se  entrelazan razones muy dispares que consideradas de modo aislado pudieran parecer distintas en exceso y en algunos puntos incluso contradictorias.
 Ocurre que pretendemos que las razones sean únicas, sencillas y  fácilmente ordenables. Ahora bien, esto en la mayor parte de los casos no es posible, puesto que tal y como ocurre en todos los aspectos de la vida personal y de la historia, las realidades y decisiones humanas son la suma de factores muy variados, que terminan confluyendo en la toma de decisiones o en el desarrollo de acontecimientos concretos.

En el caso que nos ocupa nos encontramos con varios factores distintos que considerados en conjunto han llevado a que el Borbón tome la decisión de abdicar en el actual príncipe de Asturias. Cada uno de estos factores, que son distintos pero no excluyentes, conforman una realidad compleja, que sólo una visión que integre todos los datos permitirá conocer lo que realmente se esconde tras la abdicación real. 

Ahora vamos a enumerar  los distintos factores que han convergido para desencadenar  la abdicación del Borbón.

En primer lugar hay que señalar que en la reunión de este año del club Bilderberg, que se ha desarrollado en Copenhague,  se señaló  la conveniencia de que el rey abdicase en la persona de su hijo Felipe, esto  para salvaguardar la estabilidad en España, y lo que esto significa para ellos  que es la continuidad del sometimiento de nuestro país a los dictados mundialistas.

                                                                   

Del mismo modo en esta reunión se señaló que el reinado del futuro Felipe VI  habría de dar lugar a una Monarquía Federal.

En segundo lugar hay que apuntar que no son pocos los medios digitales que ponen de manifiesto la necesidad de que la abdicación se produjese en este momento, antes de que Rubalcaba abandonase la presidencia del PSOE, dado que se cuenta con que el actual presidente del Partido Socialista apoyará las medidas de irresponsabilidad tanto de Felipe VI como el blindaje retroactivo del actual  Monarca Juan Carlos I, y no se sabe cual podría ser la postura de quién sustituya a Rubalcaba a la cabeza del PSOE, o el papel de una extrema izquierda antimonárquica en auge, de hecho el meteórico ascenso  de Podemos fue tratado también en la reunión del Club de Bilderberg partiendo de un informe del ministro Margallo.

                                                                    


La puesta en marcha de un “blindaje retroactivo” para Juan Carlos I, se hace acuciante ya que medios, tanto nacionales como extranjeros, están sacado a la luz temas que pueden manchar  y afectar legalmente al Borbón, temas como las comisiones por el petróleo Saudí que importa España o los contratos que  se han conseguido, gracias al Borbón según la prensa cortesana, el tema del extraño suicidio de la joven actriz “amiga” del Borbón, Sandra Mozarowski, el asunto de los cuadros del Duque que está parado en los juzgados, la cuestión de la retirada  y entrega del Sahara a Marruecos, las actividades representando al Estado español de Corina, etc.
                                                                      

        



                                                                       


Al igual que ocurre con lo que anteriormente se ha señalado, hay algo que  ha empujado a que la abdicación se produzca en este momento y no más tarde.  Al abdicar ahora Juan Carlos I y ser nombrado rey el hasta ahora príncipe Felipe, futuro Felipe VI, este  pasaría a ser irresponsable e inviolable con lo cual se libraría de una más que  probable imputación por haber participado en los asuntos corruptos de la Infanta Cristina y su marido Urdangarín , y seguramente en otros asuntos más.

                                                                  



La practica totalidad de la prensa nacional recoge como ya se ha decidido, con el apoyo del PSOE, que Juan Carlos I  conservará su inviolabilidad e irresponsabilidad para todo aquello que hubiese realizado durante el tiempo que ha durado su reinado.


Todas la circunstancias apuntadas, si se consideran de modo global, nos  dan una nueva  perspectiva y una explicación que para nada tiene que ver con esa bondadosa abdicación que se nos ha querido vender.

Lo que se en el fondo se pretende es que Felipe VI lleve a cabo una segunda transición  que de como resultado  una monarquía federal que permita la desintegración de España como Estado-Nación y blindar al nuevo y al antiguo rey para de ese modo tenerlos perfectamente controlados.


Ahora bien, esta segunda transición comandada por el nuevo rey no podrá llevarse a cabo si la sociedad española, no monárquica aunque sí Juancarlista, no acepta la figura de Felipe VI, para ganarse al pueblo Felipe habrá de hacer como su padre, realizar un  nuevo 23 F que le permia aparecer como "salvador de la democracia", y se gane el afecto y agradecimiento de los españoles que pasarían a considerarse felipistas aunque no fuesen monárquicos.

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