sábado, 22 de mayo de 2021

LA INVASIÓN DE CEUTA, LOS SALTOS A LA VALLA Y EL BUENISMO.

 


                                                                        


  

La invasión masiva y nada disimulada que desde la tarde-noche de ayer se viene produciendo en Ceuta por parte de población marroquí, en su mayoría hombres jóvenes en edad militar, no es otra cosa que un capítulo más de la invasión que a pequeña escala se viene produciendo desde hace casi una década, una invasión que viene sufriendo Europa en general y muy especialmente España.

Como hemos señalado, los sucesos que ahora nos ocupan no son para nada hechos aislados. Para entenderlos en toda su amplitud se hace preciso tomar en consideración la realidad histórica en la que nos encuadramos y las circunstancias geoestratégicas en algunos puntos novedosas y otras ya presentes en tiempos recientes y no tanto.



Para comprender los sucesos recientes a los que nos referimos en primer lugar vamos a buscar las similitudes entre esta acción marroquí y la llevada a cabo por el reino alauí para hacerse con la provincia española del Sahara Occidental.



Hay unos aspectos similares entre lo acontecido en 1975 con la Marcha Verde y la posterior anexión-ocupación del territorio, entonces provincia española, del Sahara Occidental por Marruecos y la actual invasión, vestida de crisis migratoria de la ciudad de Ceuta.

Tanto en los acontecimientos que tuvieron lugar a mediado de los setenta como en los ocurridos hace unos días nos encontramos con que en ambos, los sátrapas marroquíes han aprovechado una situación de extrema debilidad de España para poner en marcha sus planes ofensivos y de conquista.

La situación de debilidad en 1975 la marcó el gravísimo estado de salud del General Francisco Franco, una situación esta que llevó a que el mando real sobre las fuerzas armadas y sobre la política exterior pasase a manos del entonces príncipe Juan Carlos. El entonces sultán de Marruecos sabía que con Franco en el poder el movimiento que pensaba llevar a cabo no hkubiese  tenido posibilidad alguna de éxito puesto que una respuesta militar contundente sería absolutamente segura y la entrega del Sahara algo impensable. Pero por el contrario contaba, con muy buen juicio, con que teniendo el mando militar y diplomático el Borbón la victoria de sus planes y el alcance de sus objetivos estaban poco menos que asegurados. Y esto era así debido a que si el entonces príncipe Juan Carlos quería asegurarse el trono a la muerte del Caudillo no se podía permitir un ejército victorioso amén de que debería plegarse a las presiones norteamericanas, aliados de Marruecos puesto que era EEUU el principal mentor de la presencia de Juan Carlos en la Jefatura del Estado español.



 De la misma manera, y con el mismo fin, el príncipe había negociado con los Estados Unidos en las denominadas conversaciones de Madrid una actitud pusilánime y entreguista respecto a la Marcha Verde que pondría en funcionamiento el monarca alauí para ocupar el Sahara Occidental. En el caso actual de la invasión de Ceuta la no actuación, ni siquiera presencia en la ciudad española del actual monarca, da lugar  a que pensemos en que la actuación real no variará  mucho respecto a la que tuvo el emérito.

De la misma manera la actitud de los Estados Unidos no sólo fué de mera no intervención en el conflicto, sino que de hecho tomó partido por Marruecos al no permitir al ejército español utilizar material bélico norteamericano en contra su aliado marroquí, de la misma manera puso a su servicio toda su maquinaria de inteligencia y espionaje para controlar a las unidades militares españolas e informar a Marruecos.

En el momento actual nos encontramos también con que se reproduce una situación de debilidad en nuestra nación, aunque por causas distintas, pero en las que parecen repetirse ciertas circunstancias. Ahora nos referiremos a ellas.

Una primera es la pandemia que mantiene asustado a la par que entumecido al pueblo español en lo que se refiera a hechos como esa paranoia que se han establecido y se continúan estableciendo de forma vergonzosa a través de los medios de comunicación al servicio del Sistema y los políticos a sus órdenes.  Este miedo inducido se convierte en algo paralizante, lo que frena toda reacción de la ya casi eliminada conciencia nacional y por tanto de su defensa.

Existe otro punto fundamental en lo que se refiere al miedo o temor que hasta cierto punto lleva a que la población nacional no fije toda su atención en los graves acontecimientos  de Ceuta, este segundo factor no es otro que el tremendo problema de la  Organización territorial de la  nación y concretamente en el peligro que en Cataluña existe de ruptura de la unidad nacional.

No conocemos aún si en la actualidad, o previamente a la invasión, se desarrollan o se han desarrollado algún tipo de negociaciones secretas entre la Secretaría de Estado norteamericana, representantes de la monarquía alauí y las autoridades españolas con el actual rey a la cabeza.  De hecho y dada la presente crítica situación   de la continuidad monárquica en nuestra patria la debilidad de esta favorecería cualquier pacto para recibir apoyo del “amigo” americano si de esta manera consiguiese su apoyo para que el monarca siguiese ocupando el trono.

Hay un aspecto que aunque también se dio en el caso de la Marcha Verde, a mi entender influyo   infinitamente menos en la resolución vergonzosa de aquel episodio.

Me estoy refiriendo a la concepción loable de considerar de una manera especialmente cuidadosa a la población civil y sobremanera a mujeres, niños y ancianos. Esta actitud resulta del todo encomiable e incluso ineludible siempre y cuando este sentimiento no termine convirtiéndose en un buenismo suicida, no podemos permitir que ese noble sentimiento sea utilizado por nuestros enemigos, como está ocurriendo, para paralizar toda respuesta por nuestra parte e incluso llevarnos a colaborar con sus planes, aunque esta colaboración no sea directamente voluntaria.

Esto a lo que se está haciendo referencia viene a ser lo que es la utilización de civiles y menores como escudos humanos, solo que en el   caso que nos ocupa la utilización de menores resulta más astuta si cabe.

En la situación  por la que atraviesa España y gran parte de los países europeos que lindan con el mar Mediterráneo nos encontramos con que muchos países del Magreb y subsaharianos, con la organización

Pero nunca hemos de perder de vista que el éxito de esos perversos que utilizan nuestros sentimientos más humanos y se sirven de inocentes para lograr sus objetivos se debe a nuestra incapacidad para hacer frente a sus subterfugios.  Hemos de tener muy claro que sus acciones son responsabilidad y que en ningún caso las consecuencias de ellas las podemos considerar culpa nuestra, hemos de plantear los elementos defensivos de manera que la acción resulte claramente  llevada a cabo por el enemigo y que la comunidad internacional lo vea así claramente, puesto que en la actualidad la guerra mediática es una parte fundamental de los enfrentamientos entre naciones.

El caso de Marruecos es paradigmático puesto que viene utilizando de modo miserable a su población civil y a los niños para conseguir los fines que se marca.

Ya lo hizo al crear la Marcha Verde, compuesta por decenas de miles de civiles desarmados que se dirigieron hacia la zona militarizada y minada que custodiaba la frontera de la provincia del Sahara. Después ha lanzado en numerosas ocasiones cientos de magrebíes y subsaharianos a saltar las vallas de     Ceuta y Melilla sabiendo que el buenismo reinante en España llevaría a retirar las concertinas y  movería a que no se utilizase material antidisturbios, y por supuesto los ha embarcado en barcazas  que difícilmente  flotaban en dirección a las costas españolas de Andalucía, Valencia, Baleares y últimamente  a Canarias. Siempre confiando que en el último momento les ayudarían a llegar a tierra las embarcaciones de rescate españolas.

En Ceuta ha ocurrido algo similar cuando la gendarmería marroquí dejó pasar, abriendo físicamente las puertas de la valla con España, a miles de civiles marroquíes en su mayor parte menores, muchos de los cuales habían sido sacados de los colegios engañados y sin contar con el permiso de los padres.

Debe quedar meridianamente claro que tanto en el caso de la Marcha Verde, de los asaltos a las  vallas de Ceuta y Melilla, como en los de las llegadas por mar de  inmigrantes ilegales a nuestras costas tratan  de aprovecharse de nuestros sentimientos  humanitarios más básicos para de esa manera frenar la acción de nuestras fuerzas militares o la retirada de los campos minados, como en la Marcha Verde, la retirada de las concertinas en las vallas, o el salvamento y  desembarco en suelo español de los que ellos mismos habían enviado.

De la misma forma buscan que en esta situación de crisis económica que padece nuestra patria sea ella la que se haga cargo de los miles y miles de M.E.N.A.s  , Menores No Acompañados, proporcionándoles  cobijo, alimento, ropa y cierta cantidad de dinero en mano. Mientras tanto la crisis económica lleva a que muchos de nuestros compatriotas tengan que vivir en condiciones miserables


De todo lo últimamente reseñado creo que se deducen, al menos así lo veo yo, ciertas cuestiones que a buen seguro serán tildadas de insolidarias e incluso de inhumanas.

Dado que, como hemos visto, el enemigo se sirve de nuestra compasión y humanidad para poder hacer daño a España y a los españoles.

Pues bien, si sabemos que esto es así, hemos de actuar en consecuencia y anular esas bazas de las que se sirven manipulando nuestra caridad y buenos sentimientos, pero hemos de hacerlo sin dejar de lado esa cariad compasiva que nos define moralmente.

  Siempre   que esté en nuestra mano   evitaremos herir o hacer voluntariamente daño a civiles, mujeres y menores especialmente. Lo que hemos de tener muy claro es que nuestra responsabilidad moral y humanitaria nos afecta única y exclusivamente en lo que se refiere a nuestras acciones y al daño voluntariamente infringido.


                                                     


 

Con esto debe quedar diametralmente claro que reconocemos la libertad de actuación de los otros y por lo tanto consideramos que los daños que sufran consecuencia de la toma de ciertas decisiones son responsabilidad únicamente suya.

Todo este planteamiento ha de servir para acabar con ese   buenismo patológico que está alojado en la sociedad española y que da lugar a decisiones tan ridículas y contraproducentes como retirar de las vallas de Ceuta y Melilla las concertinas, no colocar alambre espinado a todo lo largo de la playa e incluso minar ciertas zonas, las más utilizadas para saltar las vallas e invadir el territorio español.

Ha de quedar absolutamente claro que es el individuo el único responsable de los daños que pueda sufrir al optar pasar por un campo minado bien señalizado o al pasar por encima de las concertinas.   

En caso de seguir el razonamiento buenista seriamos responsables de los daños que sufren aquellas personas que optan por colgarse de una viga, por el mero hecho de tener colocada una viga en nuestra casa, o de los daños cerebrales de quién decide darse cabezazos contra la pared de un muro, responsables por haber levantado esa pared.

 

Siendo así que si tenemos clara la finalidad que es la salvaguarda de la integridad del territorio frente a posibles incursiones, la colocación de cualquier defensa pasiva, si es necesario convenientemente indicada, resulta plenamente aceptable moralmente.

                                              


 

Un último aspecto que ha de ser desmantelado, fruto también de ese buenismo suicida, es acabar con esa obligación autoimpuesta de acoger y mantener a todos los menores, y no tanto, que penetran de manera ilegal en nuestra patria.

Y más cuando tenemos certidumbre que esos menores están siendo introducidos en territorio nacional  de manera intencionada para que  un Estado, en este caso el marroquí,  no se ocupe de su manutención y cuidado, y dedique ese dinero a incrementar  la fortuna y propiedades del sultán sátrapa alauí, o lo que es peor para dotar a su ejército de  armamento  de ultimísima generación con el que en una supuesta confrontación   bélica poner en serio peligro  la defensa nacional.

                                     

                                          



domingo, 16 de mayo de 2021

PREMIO AL SATANISMO Y A LA PROMOCIÓN DEL MALTRATO INFANTIL.

                                                                             



Se ha producido un hecho que a mi parecer no ha sido considerado con la inmensa gravedad que tiene.

La gravedad a la que me refiero deriva sobre todo de las implicaciones que este acontecimiento lleva aparejado y a las consecuencias que del mismo podemos inferir.

Me estoy refiriendo a la concesión del premio princesa de Asturias de las Artes a la satanista y pedófila “artista” Serbia residente en Estados Unidos, Marina Abramovic.

Este premio que cuenta con cierto prestigio internacional, sobre todo en Hispanoamérica, y sin lugar a duda con gran prestigio nacional está estrechamente relacionado con la monarquía española. Lo que no es para nada lógico es que ese prestigio y la dependencia con ese símbolo de España haya premiado, lo que es lo mismo que aplaudido, la obra cuestionablemente artística, con claros mensajes satánicos y con una más que irrefutables mensajes de promoción y presentación del maltrato hacia menores.


                                                       



      





Las obras de esta “artista”, tanto las performances como sus pinturas, resultan de cuestionable calidad, y lo único que destacan los jueces es su capacidad rompedora y que abre nuevos caminos al arte. Ahora bien, no  todo romper con los caminos establecidos ha de ser considerado por fuerza digno de admiración, de aplauso o premio.


Si nos fijamos concretamente en el hecho de premiar la obra de Marina Abramovic resulta de todo punto asombroso que en una época absolutamente sometida a lo políticamente correcto se premie, y más a ese nivel, a la autora de obras claramente enfrentadas con la mujer y con los menores. Estas obras, me resulta muy difícil adjetivarlas de arte, destacan no por su calidad sino por resultar de mal gusto y ante todo perturbadoras.

A menos que se muevan oscuros, al menos ocultos, intereses detrás de esta concesión del premio resulta sumamente difícil entender que la corona haya dado el placet a la concesión  a esta del premio Princesa de Asturias para las Artes.

 

Para todos aquellos que no conozcan la obra de esta “artista” pongo a continuación una serie de fotografías que muestran la obra, pictórica e interpretada, de esta verdadera activista del mal gusto, del satanismo, del maltrato infantil y movilizadora de la perturbación de los más básicos sentimientos humanos.


                                                       

Cuadro llamado:  Destripadores.

 

A la hora de conceder cualquier premio, sobre todo si tiene la importancia y repercusión de este, resulta sumamente importante tomar en consideración la historia personal del premiado, en este caso el pasado  personal de Marina Abramovic. En este caso  es sumamente importante dado que su trayectoria se ve jalonada de toda una serie de escándalos y acusaciones públicas de gran importancia.

En este aspecto el currículo de Marina Abramovic no le hace precisamente atractiva para concederle un premio de la significación pública del que nos ocupa, y es que   los antecedentes que presenta su historial mueven especialmente al escándalo y a la controversia, que es algo que a todo precio busca evitar este tipo de premios.

Comenzaremos diciendo que esta “artista” ha sido acusada de estar relacionada con   elementos y grupos acusados de pederastia y tráfico de menores. En este caso nos encontramos con compañías tan escandalosas como los hermanos Podesta, Jeffrey Epstein, James Alefantis y la misma Hilary Clinton. De la misma manera tenía expuestos algunos de sus cuadros más perturbadores en  tristemente famoso Comet Pizzza.


                                                



Es así que habría realizado para estos y para todo un submundo poco menos que depravado y amante del mal gusto sus famosas performances, en las cuales hace simulaciones muy reales de canibalismo, presenta numerosa simbología satánica y juega con sangre sobre estatuas y figuras de menores.                                       


 

Como se ha podido ver en lo señalado a lo largo del presente escrito se dan todas las circunstancias para no conceder este premio a semejante bruja puesto que estos precedentes resultan más que suficientes para que no se llevase a cabo esta concesión.

La pregunta nos viene de manera automática a la mente, ¿Por qué razón entonces se le concede el premio esta “artista”

La contestación a esta pregunta no puede ser si no una especulación pues no estamos en la mente de aquellos que se han decidido por otorgarle el premio. Esta contestación tendrá mayor o menor verosimilitud, pero no dejará de ser una especulación.

 

Ahora bien, como tenemos la seguridad, y más en estos momentos tan comprometidos para la monarquía, de que la  institución monárquica  no buscará la controversia ni el enfrentamiento con una parte de la población que pudiera estar de su lado. Siendo así la cosa veo muy difícil  que el nombre de la familia real se viese mezclada con el aplauso a una satánica cruel con los menores.

 Entonces hemos de deducir que el haber tomado semejante decisión ha de deberse a presiones externas muy poderosas y que estén por encima incluso de la voluntad de los mismos reyes.

Sólo la amenaza y el chantaje pueden llevar a adoptar decisiones claramente contrarias a los propios intereses. Cada uno que saque sus propias conclusiones.

 


martes, 9 de marzo de 2021

LA RAPIÑA JUDÍA SOBRE PALESTINA EN LOS PRIMEROS DIAS DEL ESTADO SIONISTA.


 

                                                                                         

Cuando se hace referencia al conflicto de Medio Oriente y concretamente a la terrible e injusta situación por la que atraviesa Palestina se hace siempre una referencia a la realidad que se vive en la actualidad y a sucesos que se producen en estos momentos, pasando por alto los primeros momentos de la ocupación israelí. De esta manera flaco favor se hace a la causa palestina dado que se descontextualiza la situación actual y se pierde de vista como desde el primer momento de la ocupación del territorio palestino el terrorismo, la limpieza étnica y la rapiña fueron los pasos de los que se sirvió el sionismo para implantar el Estado de Israel.

                                 


Solamente teniendo conciencia de todo ello se puede entender el posicionamiento bélico de los países árabes en los primeros años de la creación del Estado sionista y la defensa ininterrumpida, violenta o no, de la población palestina contra el ocupante sionista.

Es precisamente por ello que en esta entrada nos vamos a centrar en el aspecto, tan vergonzoso como desconocido, de la rapiña que las milicias sionistas, judíos civiles y militares israelíes realizaron sobre las propiedades de los palestinos que fueron expulsados de sus tierras y hogares.


Baste con señalar, aunque a lo largo de estas líneas vamos a profundizar en la cuestión, que David Ben- Gurion, primer ministro de Israel entre 1948 y 1954, nuevamente de 1955 a 1963, llegó a declarar en referencia a la cuestión: “la mayoría de los judíos son ladrones”.               

                

 Sus comentarios sobre la cuestión aparecen en las actas de una reunión del Comité Central del Mapai, precursor del laborismo y que se encuentran guardados en los archivos del Partido Laborista.                                                 

El protocolo fue descubierto por el historiador Adam Raz cuando investigaba para la realización de su último libro; “El saqueo de propiedades árabes durante la guerra de independencia” (Carmel publishing  house en asociación con el instituto Akevot para la investigación del conflicto israelo-palestino).

Adam Raz declaró en una entrevista al periódico israelí Haaretz: “El saqueo se extendió como la pólvora entre ese grupo” implicaba el contenido de decenas de miles de hogares, tiendas y fábricas, de equipos mecánicos, productos electrodomésticos, motores y automóviles. También se incluyeron pianos, libros, ropa, muebles y automóviles.  Raz ha dejado para otros el estudio de cuál fue el destino de la tierra y edificios de los 700.000 árabes palestinos moradores de Palestina. Otra figura de alto nivel que también cita a Raz fue el segundo presidente de Israel, Yitzhak Ben Zvi, que vino a justificar y hasta aplaudir el latrocinio llevado a cabo, diciendo que quienes realizaron esos actos eran “judíos decentes” que veían el acto del robo como “algo natural y permisible”.

En una misiva del 2 de junio de 1948 enviada por Ben Zvi a Ben Gurion , carta citada por Raz, le dice que lo que está ocurriendo en Jerusalén está haciendo un daño “terrible” al honor del pueblo judío y al de las fuerzas de combate. Añadió; “No puedo permanecer en silencio sobre el robo tanto el organizado por grupos como el desorganizado, el individual”. “El robo se ha convertido en un fenómeno generalizado…” Todos estarán de acuerdo en que nuestros ladrones cayeron sobre los barrios como langostas en un campo o un huerto”.

Del mismo modo en una carpeta del Custodio de la propiedad de los ausentes que se encargaba de mirar por la seguridad de los bienes de los palestinos que abandonaron o fueron expulsados tras la resolución de la O.N.U. del 29 de noviembre de 1947 encontrada por Raz, y que fue incautada por el ejército israelí podemos leer: “la huida masiva y aterrada de los residentes árabes dejando atrás inmensas propiedades en cientos y miles de viviendas, tiendas, almacenes y talleres. El abandono de cultivos en los campos y frutas en jardines, huertos y viñedos, todo esto en el tumulto de la guerra enfrentó a las comunidades árabes con la de los judíos que les ocupaban y los pocos judíos que con anterioridad había en la zona. La situación se precipitó sin control alguno debido a la concepción mesiánica y la doble moral del pueblo judío, cuestiones estas que trataremos con más profundidad más adelante.

El testimonio de Haim Kremer, quién sirvió en la Brigada Negev de Palmach y fue enviado a Tiberiades para evitar saqueos, tal era la situación, señaló en un escrito encontrado en Ramat Gan: “Como langostas, los habitantes de Tiberiades irrumpieron en las casas, tuvimos que recurrir a golpes y a palos para obligarlos a dejar las cosas en el suelo”.

Muchos son los testimonios que podríamos aportar sobre este latrocinio, pero sólo añadiremos uno más, es el del residente en Tiberiades Yosef Nachmani, el cual había sido fundador de la organización de defensa judía Hashomer, el cual escribió en referencia a los sucesos acaecidos en su ciudad en 1948: “la turba judía arrasó y comenzó a saquear las tiendas… Por docenas y docenas, en grupos, los judíos procedieron a robar las tiendas y las casas de los árabes”. En sus memorias Nahum Av  , comandante de la Haganah( nuevo ejérito de Istael en la ciudad vieja de Tiberiades) señaló que: Muchos soldados “tampoco se quedaron atrás y se unieron al festival”. Señalando Kramer que “había competencia entre diferentes unidades de la Haganah… que venían en autos y botes y cargaban todo tipo de objetos: refrigeradores, camas, etc.” Añadiendo “naturalmente la población judía en Tiberiades irrumpió para hacer lo mismo. Me dejó una impresión muy dura, su fealdad mancha nuestra bandera, nuestra lucha se ve perjudicada en su nivel moral, vergonzoso tal declive moral”.

Raz encontró relatos similares a los referidos a Tiberiades en documentación referida a la batalla de Haifa: “Mientras luchaban y conquistaban con una mano con la otra los combatientes encontraron tiempo para saquear entre otros artículos, máquinas de coser, tocadiscos, ropa, etc.”

 

La rapiña y el robo contra las propiedades de los árabes palestinos fue algo que se generalizó en todas las zonas de las que fueron expulsados a la fuerza los pobladores originarios.

 

Conocer estos primeros hechos de la invasión sionista es fundamentales para entender el presente, del mismo modo  es necesario conocer el sustrato religioso  del sionismo talmúdico devenido en sionismo para entender las acciones que acabamos de  describir y las que actualmente continuamos viendo en los territorios ocupados (robados).

Y son estas nociones religiosas que conforman una cosmovisión que ahora vamos a presentar y desmenuzar de manera que servirán para entender, que nunca justificar, las actitudes y maneras de actuar de la población e instituciones judías.

Hay que considerar principalmente tres aspectos que están fuertemente interconectados, estos son los siguientes: el Talmud, la doble moral y el mesianismo. Todos ellos derivan de un judaísmo basado en el Talmud que no hace otra cosa que tergiversar la torá, el pentateuco del Nuevo Testamento (cinco libros del Antiguo Testamento). El Talmud no es otra cosa que la interpretación mesiánica de los libros del Antiguo Testamento por parte de rabinos, por ellos llamados sabios, a lo largo de cerca de mil años. De esta concepción talmúdica de la realidad y de los pueblos e individuos que conforman la humanidad deriva su complejo de superioridad. Esa concepción deriva también de considerarse un “pueblo elegido”, cuando la realidad es que la alianza que en principio Dios tuvo con el pueblo judío dejó de ser    tal debido a la cerrazón y maldad de los judíos (tergiversaron y persiguieron a los profetas, adoraron al becerro de oro y por último negaron y asesinaron a su Hijo. Siendo así que Dios estableció una Nueva Alianza con los gentiles, no judíos. 

El Talmud estableció una superioridad del judío y menospreció a los no judíos, que llaman goyim, al punto de considerarnos meras bestias con  forma humana que hemos sido creados para servirles.

A esto hay que sumar el hecho de que se creen dueños por derecho divino de Palestina, como parte de la Tierra prometida. Cosa esta falsa, sobre todo si se tiene en cuenta que la práctica totalidad de la población del Estado de Israel no desciende de los antiguos pobladores de esa tierra sino que son  descendientes del pueblo jázaro que estaba instalado en la zona del Caucaso y tenía orígenes euroasiáticos. Este pueblo se convirtió al judaísmo avanzado el siglo VII por intereses políticos, abrazando un judaísmo talmúdico babilónico.

La mescolanza de todas estas creencias da lugar a una mentalidad gravemente agresiva para con la humanidad no judía, no sólo para los palestinos.


           



jueves, 14 de enero de 2021

LAS VIDAS BLANCAS TAMBIÉN CUENTAN.

 

                                                                                


           Hay un acontecimiento gravísimo que se produjo durante los sucesos acaecidos en el Capitolio de Washington el pasado 6 de enero, me estoy refiriéndo a la verdadera ejecución de una joven mujer a manos de un policía norteamericano, execrable hecho al que se añade el silencio cobarde y manipulador de los medios, así como la nula repercusión política y social que este asesinato tuvo.

 No olvidemos que un año antes ocurrió lo contrario, como supuesta reacción al asesinato de George Floyd a manos de la policía de Minneapolis  muchas ciudades de los Estados Unidos se vieron sumidas en una gran anarquía y destrucción provocada por altercados muy violentos, incendios y ataques de grupos del BLM y Antifa, todo supuestamente como protesta por la muerte de Floyd.


                                                   



Estas manifestaciones, "arrodillamientos" e incidentes se reprodujeron en Europa, siendo alentados por una exposición lacrimógena y combativa por parte de toda la prensa.


                        


 

Es esa verdadera ocultación del gravísimo y criminal asesinato la que aporta una más que clara idea de cuáles son las verdaderas concepciones ideológicas y raciales que mueven a la sociedad occidental actual.

Son todos los actos y ausencia de ellos los que dejan a las claras  el grado de vesania de estos silencios y la ausencia de respuesta social.

 Y cuando comparamos la acción histriónica y violenta de los black live matter y los antifas o los vergonzosos arrodillamientos de policías, militares, deportistas o civiles universitarios es cuando salta a la vista que en el acomplejado mundo occidental tanto para negros como para blancos la vida de un blanco tiene un valor infinitamente inferior  al que tiene la de un negro, de la misma manera tampoco las feministas protestaron o se manifestaron por el ataque mortal de que fue objeto una mujer, pues lo que defienden no es a la mujer en tanto tal sino que la ideologiza,  puesto que si es pro-Trump y blanca, como es el caso, no interesa.

                                                                                         




 Del mismo modo  fueron  miles los "arrollidamientos" ante negros , incluido en los terrenos de futbol españoles.


                                                  


Y para que todos seamos conscientes de la diferencia de trato respecto a ambos asesinatos basta con tratar de recordar los nombres de la víctima negra, afroamericana si nos atenemos al lenguaje políticamente correcto, del de la mujer blanca asesinada. En el caso primero es conocido y recordado por todos pues en su caso las imágenes del asesinato y el relato de todas las circunstancias, salvo información sobre el hecho de que era un delincuente toxicómano, se nos metió el suceso criminal hasta en la sopa. Como todos recordará su nombre es George Floyd.

En cambio, el nombre de la chica blanca asesinada en el Capitolio prácticamente a nadie le suena, y eso que su asesinato ha sido muchísimo más reciente, se trataba de una madre de dos niños que pertenecía a la fuerza aérea norteamericana y era veterana de Afganistán e Irak.   De su ejecución, en el que el policía disparó a bocajarro contra su cuello, también existen imágenes filmadas por varios móviles, pero ningún medio de comunicación generalista las ha reproducido. Muchos objetarán que no lo ha sido debido a que puede resultar morboso, pero por lo visto las imágenes de la muerte por asfixia durante más de un minuto del chico “de color” resultaba sumamente agradable para los que mantienen esa teoría. La única razón era mover el sentimiento en el caso del negro y paralizarlo en el caso de la blanca. 


                                                  



El nombre de la chica asesinada en el Capitolio era AshleyBabbitt, tenía 35 años, vivía en el sur de California, era madre, perteneció a la fuerza aérea durante 14 años siendo veterana de dos guerras y una ferviente seguidora de Donald Trump.

       


             



Y ha sido todo ello sumado especialmente el hecho de que se   trataba de una mujer blanca ha llevado a que ni una voz feminista se haya elevado para criticar este crimen o para defender a la víctima.

 

La sociedad en la que vivimos el valor de la vida de un blanco es mucho menor que el de un negro. No debemos olvidar que el complejo de culpa del blanco respecto a los negros, como ya se ha señalado en varias entradas de este blog, mueve todo este tipo de racismo antiblanco.

 

Es el momento de gritar que las vidas blancas también cuentan y no sólo las negras como parece que ahora ocurre.