miércoles, 9 de junio de 2021

EL PAPEL DE ISRAEL Y ESTADOS UNIDOS EN EL CONFLICTO CON MARRUECOS.

 

                                                                                     


  

En estos momentos nuestra patria atraviesa una grave problemática con Marruecos padeciendo nuevamente sus ansias expansionistas. Los acontecimientos que ahora nos ocupan vienen fuertemente influenciados, determinados inclusive, por una situación y unas circunstancias fundamentales que están siendo pasadas por alto, a mi modo de ver voluntariamente ocultados.

La cuestión a la que me refiero y que desarrollaré a lo largo de esta entrada, además de proporcionar una explicación a muchas cuestiones supuestamente incomprensibles, serviría para que nuestros gobernantes se puedan adelantar a futuros movimientos del enemigo del sur, nunca he entendido eso del “amigo del sur” o tomar las medidas diplomáticas para contrarrestar la acción   marroquí en este terreno.

Lo cierto es que estos datos nunca serían mostrados por unos medios de comunicación-manipulación absolutamente vendidos a esos mismos a los que más adelante nos vamos a referir, de la misma manera la inmensa mayoría de la población consideraría la información como el resultado de un prejuicio contrario a las “víctimas” por antonomasia, y es que las mentes de esponja de estos enanos mentales se niegan a aceptar la realidad debido a la ingeniería social y a los lavados de cerebro de los que desde hace décadas vienen siendo objeto.

La cuestión es complicada de presentar, lo que nos lleva en un primer momento a hacer referencia a una serie de dudas que a todos se nos vienen a la cabeza para a continuación presentar unos hechos que   darán cumplida explicación a esas interrogantes que fuera del contexto que esos datos aportan.

 

Cuestiones como que los Estados Unidos de América “reconociesen” como perteneciente al reino de Marruecos unas   tierras en proceso de descolonización como son las del Sahara Occidental, la venta masiva de armamento a Marruecos, régimen enemigo de un miembro de la O.T.A.N. y de la U.E. como es España.  La realización de maniobras militares y la instalación de bases en territorio del país árabe, la nula toma de posición ante cuestiones claramente ofensivas por parte de Marruecos contra España como la invasión de Ceuta, las Islas Canarias o la llegada ilegal a España de decenas de miles de inmigrantes procedentes de territorio marroquí bien por mar o bien saltando la valla.

Todo esto, así como otras actitudes y acciones norteamericanas nos llevan a sospechar que detrás de todo ello debe existir un suficientemente importante elemento que lleve a que U.S.A.  actúe de una manera en la que se pone antes del lado de un país árabe que de una nación aliada perteneciente a la O.T.A.N.  y en cuyo territorio tiene importantes bases militares de utilización conjunta como es España.

Y es precisamente el hecho de que en el año 2020 el reino alauí reconociese al Estado de Israel el que explica la posición tomada y mantenida por los Estados Unidos.

 

El que el país árabe reconociese al Estado sionista el año pasado fue una manera de equiparar las situaciones de Palestina y la de Canarias, las ciudades de Ceuta y Melilla y la del Sahara Occidental. Estableciendo que el   reino de Marruecos en ambos casos negaba valor a la posición española de que Ceuta y Melilla eran España mucho antes de que existiese el Estado marroquí. De esa forma se respalda la posición israelí que niega todo valor respecto a la soberanía territorial de la presencia palestina previamente a la creación en 1948 del Estado de Israel.

 

Creo que a nadie se le escapa la determinante influencia que esto tiene en la política de los Estados Unidos, y es que la influencia y el poder del lobby israelí sobre la política exterior de la Secretaría de Estado norteamericana es tal que determina la toma de posturas en el exterior, en muchas ocasiones incluso en contra de sus propios intereses nacionales.

En esta situación las posibilidades española respecto a mantener la soberanía de Canarias, pero muy especialmente sobre las ciudades españolas de Ceuta y Melilla es desesperada , a menos que sea capaz de  maniobrar con inteligencia en el terreno diplomático y con decisión a la hora de invertir de manera decidida en las fuerzas armadas que son las que han de afrontar una  agresión por parte del reino de Marruecos.

Lo que de principio España no puede hacer, por mucho que se lo indique u ordene la sionista O.T.A.N., es enviar sus tropas al Mar Caspio a Lituania o a Polonia para molestar a la Federación Rusa, cuando seguramente es una de las pocas opciones que nos quedan para mantener la soberanía sobre Ceuta, Melilla y Canarias.

Lo que tampoco tiene sentido alguno es continuar con la presencia de nuestro ejército en el Líbano para de hecho colaborar en la defensa del Estado de Israel frente a Hezbolla. Esto sólo nos puede servir para desquebrajar aún más nuestras anteriores buenas relaciones con los países árabes, y sobre todo con el mundo chiita.

Desde mi punto de vista la manera de hacer frente a la delicada situación a la que en estos momentos se enfrenta España ha de partir de dos cosas: De un lado tomar conciencia de cuales son en estos momentos nuestros verdaderos enemigos, Marruecos, Israel y Estados Unidos,  y de otro estar dispuestos a poner en marcha todos y cada uno de los recursos, ya sean estos diplomáticos, militares, económicos o estratégicos, de los que podamos disponer para la defensa de la soberanía nacional.

Los españoles, y en especial las autoridades encargadas de tomar decisiones que afecten a esta situación, hemos de tener muy claro que en estos momentos España está absolutamente sola a la hora de defender su integridad territorial    frente a Marruecos, porque E.E.U.U, La O.T.A.N. y los países que forman parte de ella no moverán un dedo en nuestro favor.

 Siendo esto así lo que no podemos hacer es cerrarnos puertas al enfrentarnos con la Federación Rusa o con los países árabes contrarios a Israel pues quizá sea a través de ambos como podamos organizar la defensa de nuestros intereses.

 

España ha de tener en cuenta cuales son los elementos y circunstancias de los que se puede servir para afrontar la acometida que ahora sufre a manos de Marruecos con el apoyo de Estados Unidos y del Estado judío. Como lógicamente se deduce de lo ya dicho no podemos poner nuestra esperanza en el apoyo de la O.T.A.N. ni de nuestros aliados de la Unión Europea, que son los mismos que conforman la organización atlántica. Dado que hemos considerado inverosímil cualquier ayuda de los Estados Unidos, más bien sería el reino alauita el que recibiría su apoyo, material y de inteligencia. Resulta sumamente importante   mostrar al “primo de zumosol” norteamericano, que si no recibimos de él ayuda alguna en esta situación, buscaremos esa ayuda en la Federación Rusa concediéndole por ejemplo la instalación de un puerto a la armada rusa en nuestras costas del sur o en alguna de nuestras ciudades del norte de África.

Como de la O.T.A.N. y de las naciones europeas en general no recibimos ni recibiremos ayuda en contra de la invasión migratoria  que induce Marruecos, hemos de impedir el paso por  nuestro territorio de cualquier  mercancía procedente del reino de Marruecos, con esto por un lado se conseguiría estrangular  la economía del vecino del sur y por otro la población marroquí seguramente se levantaría contra el sátrapa que los des-gobierna

Pero antes de adoptar estas medidas lo que el gobierno español debe hacer es fortalecer al máximo la capacidad militar de las Fuerzas Armadas españolas y paralizar cualquier ayuda económica que en la actualidad está dando España al reino alauita.

No estaría de más ir mandando un mensaje claro de nuestra determinación a los Estados Unidos poniéndonos en contacto con la Federación Ruso para ver su actitud ante la posible instalación en algún puerto de Ceuta o Melilla.

De la misma manera  España debería amenazar a los Estados Unidos con no renovar  la estancia de las bases norteamericanas en suelo español caso de que continúe  armando  a Marruecos o lo apoye indirectamente en sus  aventuras migratorias.

Hay que tomar en consideración que estos sondeos harían abrir los ojos a los altos mandos de los E.E.U.U. ya que llevan años dando muestra públicas de estar hartos de hacer las guerras de Israel, y la colocación de la Armada Rusa en uno de los lados del estrecho de Gibraltar sería consecuencia  de continuar plegándose a las presiones del lobby sionista de Washington.

 

Basta ya de que España esté siempre sometida a los caprichosos intereses de Marruecos y cediendo ante él.

Pero para todo esto hemos de fortalecer el ejército y asegurarnos la cobertura de un nuevo y fuerte aliado, hemos de dejar de mandar tropas a la frontera oeste de la Federación Rusa o al Mar Caspio.



                                                        


sábado, 22 de mayo de 2021

LA INVASIÓN DE CEUTA, LOS SALTOS A LA VALLA Y EL BUENISMO.

 


                                                                        


  

La invasión masiva y nada disimulada que desde la tarde-noche de ayer se viene produciendo en Ceuta por parte de población marroquí, en su mayoría hombres jóvenes en edad militar, no es otra cosa que un capítulo más de la invasión que a pequeña escala se viene produciendo desde hace casi una década, una invasión que viene sufriendo Europa en general y muy especialmente España.

Como hemos señalado, los sucesos que ahora nos ocupan no son para nada hechos aislados. Para entenderlos en toda su amplitud se hace preciso tomar en consideración la realidad histórica en la que nos encuadramos y las circunstancias geoestratégicas en algunos puntos novedosas y otras ya presentes en tiempos recientes y no tanto.



Para comprender los sucesos recientes a los que nos referimos en primer lugar vamos a buscar las similitudes entre esta acción marroquí y la llevada a cabo por el reino alauí para hacerse con la provincia española del Sahara Occidental.



Hay unos aspectos similares entre lo acontecido en 1975 con la Marcha Verde y la posterior anexión-ocupación del territorio, entonces provincia española, del Sahara Occidental por Marruecos y la actual invasión, vestida de crisis migratoria de la ciudad de Ceuta.

Tanto en los acontecimientos que tuvieron lugar a mediado de los setenta como en los ocurridos hace unos días nos encontramos con que en ambos, los sátrapas marroquíes han aprovechado una situación de extrema debilidad de España para poner en marcha sus planes ofensivos y de conquista.

La situación de debilidad en 1975 la marcó el gravísimo estado de salud del General Francisco Franco, una situación esta que llevó a que el mando real sobre las fuerzas armadas y sobre la política exterior pasase a manos del entonces príncipe Juan Carlos. El entonces sultán de Marruecos sabía que con Franco en el poder el movimiento que pensaba llevar a cabo no hkubiese  tenido posibilidad alguna de éxito puesto que una respuesta militar contundente sería absolutamente segura y la entrega del Sahara algo impensable. Pero por el contrario contaba, con muy buen juicio, con que teniendo el mando militar y diplomático el Borbón la victoria de sus planes y el alcance de sus objetivos estaban poco menos que asegurados. Y esto era así debido a que si el entonces príncipe Juan Carlos quería asegurarse el trono a la muerte del Caudillo no se podía permitir un ejército victorioso amén de que debería plegarse a las presiones norteamericanas, aliados de Marruecos puesto que era EEUU el principal mentor de la presencia de Juan Carlos en la Jefatura del Estado español.



 De la misma manera, y con el mismo fin, el príncipe había negociado con los Estados Unidos en las denominadas conversaciones de Madrid una actitud pusilánime y entreguista respecto a la Marcha Verde que pondría en funcionamiento el monarca alauí para ocupar el Sahara Occidental. En el caso actual de la invasión de Ceuta la no actuación, ni siquiera presencia en la ciudad española del actual monarca, da lugar  a que pensemos en que la actuación real no variará  mucho respecto a la que tuvo el emérito.

De la misma manera la actitud de los Estados Unidos no sólo fué de mera no intervención en el conflicto, sino que de hecho tomó partido por Marruecos al no permitir al ejército español utilizar material bélico norteamericano en contra su aliado marroquí, de la misma manera puso a su servicio toda su maquinaria de inteligencia y espionaje para controlar a las unidades militares españolas e informar a Marruecos.

En el momento actual nos encontramos también con que se reproduce una situación de debilidad en nuestra nación, aunque por causas distintas, pero en las que parecen repetirse ciertas circunstancias. Ahora nos referiremos a ellas.

Una primera es la pandemia que mantiene asustado a la par que entumecido al pueblo español en lo que se refiera a hechos como esa paranoia que se han establecido y se continúan estableciendo de forma vergonzosa a través de los medios de comunicación al servicio del Sistema y los políticos a sus órdenes.  Este miedo inducido se convierte en algo paralizante, lo que frena toda reacción de la ya casi eliminada conciencia nacional y por tanto de su defensa.

Existe otro punto fundamental en lo que se refiere al miedo o temor que hasta cierto punto lleva a que la población nacional no fije toda su atención en los graves acontecimientos  de Ceuta, este segundo factor no es otro que el tremendo problema de la  Organización territorial de la  nación y concretamente en el peligro que en Cataluña existe de ruptura de la unidad nacional.

No conocemos aún si en la actualidad, o previamente a la invasión, se desarrollan o se han desarrollado algún tipo de negociaciones secretas entre la Secretaría de Estado norteamericana, representantes de la monarquía alauí y las autoridades españolas con el actual rey a la cabeza.  De hecho y dada la presente crítica situación   de la continuidad monárquica en nuestra patria la debilidad de esta favorecería cualquier pacto para recibir apoyo del “amigo” americano si de esta manera consiguiese su apoyo para que el monarca siguiese ocupando el trono.

Hay un aspecto que aunque también se dio en el caso de la Marcha Verde, a mi entender influyo   infinitamente menos en la resolución vergonzosa de aquel episodio.

Me estoy refiriendo a la concepción loable de considerar de una manera especialmente cuidadosa a la población civil y sobremanera a mujeres, niños y ancianos. Esta actitud resulta del todo encomiable e incluso ineludible siempre y cuando este sentimiento no termine convirtiéndose en un buenismo suicida, no podemos permitir que ese noble sentimiento sea utilizado por nuestros enemigos, como está ocurriendo, para paralizar toda respuesta por nuestra parte e incluso llevarnos a colaborar con sus planes, aunque esta colaboración no sea directamente voluntaria.

Esto a lo que se está haciendo referencia viene a ser lo que es la utilización de civiles y menores como escudos humanos, solo que en el   caso que nos ocupa la utilización de menores resulta más astuta si cabe.

En la situación  por la que atraviesa España y gran parte de los países europeos que lindan con el mar Mediterráneo nos encontramos con que muchos países del Magreb y subsaharianos, con la organización

Pero nunca hemos de perder de vista que el éxito de esos perversos que utilizan nuestros sentimientos más humanos y se sirven de inocentes para lograr sus objetivos se debe a nuestra incapacidad para hacer frente a sus subterfugios.  Hemos de tener muy claro que sus acciones son responsabilidad y que en ningún caso las consecuencias de ellas las podemos considerar culpa nuestra, hemos de plantear los elementos defensivos de manera que la acción resulte claramente  llevada a cabo por el enemigo y que la comunidad internacional lo vea así claramente, puesto que en la actualidad la guerra mediática es una parte fundamental de los enfrentamientos entre naciones.

El caso de Marruecos es paradigmático puesto que viene utilizando de modo miserable a su población civil y a los niños para conseguir los fines que se marca.

Ya lo hizo al crear la Marcha Verde, compuesta por decenas de miles de civiles desarmados que se dirigieron hacia la zona militarizada y minada que custodiaba la frontera de la provincia del Sahara. Después ha lanzado en numerosas ocasiones cientos de magrebíes y subsaharianos a saltar las vallas de     Ceuta y Melilla sabiendo que el buenismo reinante en España llevaría a retirar las concertinas y  movería a que no se utilizase material antidisturbios, y por supuesto los ha embarcado en barcazas  que difícilmente  flotaban en dirección a las costas españolas de Andalucía, Valencia, Baleares y últimamente  a Canarias. Siempre confiando que en el último momento les ayudarían a llegar a tierra las embarcaciones de rescate españolas.

En Ceuta ha ocurrido algo similar cuando la gendarmería marroquí dejó pasar, abriendo físicamente las puertas de la valla con España, a miles de civiles marroquíes en su mayor parte menores, muchos de los cuales habían sido sacados de los colegios engañados y sin contar con el permiso de los padres.

Debe quedar meridianamente claro que tanto en el caso de la Marcha Verde, de los asaltos a las  vallas de Ceuta y Melilla, como en los de las llegadas por mar de  inmigrantes ilegales a nuestras costas tratan  de aprovecharse de nuestros sentimientos  humanitarios más básicos para de esa manera frenar la acción de nuestras fuerzas militares o la retirada de los campos minados, como en la Marcha Verde, la retirada de las concertinas en las vallas, o el salvamento y  desembarco en suelo español de los que ellos mismos habían enviado.

De la misma forma buscan que en esta situación de crisis económica que padece nuestra patria sea ella la que se haga cargo de los miles y miles de M.E.N.A.s  , Menores No Acompañados, proporcionándoles  cobijo, alimento, ropa y cierta cantidad de dinero en mano. Mientras tanto la crisis económica lleva a que muchos de nuestros compatriotas tengan que vivir en condiciones miserables


De todo lo últimamente reseñado creo que se deducen, al menos así lo veo yo, ciertas cuestiones que a buen seguro serán tildadas de insolidarias e incluso de inhumanas.

Dado que, como hemos visto, el enemigo se sirve de nuestra compasión y humanidad para poder hacer daño a España y a los españoles.

Pues bien, si sabemos que esto es así, hemos de actuar en consecuencia y anular esas bazas de las que se sirven manipulando nuestra caridad y buenos sentimientos, pero hemos de hacerlo sin dejar de lado esa cariad compasiva que nos define moralmente.

  Siempre   que esté en nuestra mano   evitaremos herir o hacer voluntariamente daño a civiles, mujeres y menores especialmente. Lo que hemos de tener muy claro es que nuestra responsabilidad moral y humanitaria nos afecta única y exclusivamente en lo que se refiere a nuestras acciones y al daño voluntariamente infringido.


                                                     


 

Con esto debe quedar diametralmente claro que reconocemos la libertad de actuación de los otros y por lo tanto consideramos que los daños que sufran consecuencia de la toma de ciertas decisiones son responsabilidad únicamente suya.

Todo este planteamiento ha de servir para acabar con ese   buenismo patológico que está alojado en la sociedad española y que da lugar a decisiones tan ridículas y contraproducentes como retirar de las vallas de Ceuta y Melilla las concertinas, no colocar alambre espinado a todo lo largo de la playa e incluso minar ciertas zonas, las más utilizadas para saltar las vallas e invadir el territorio español.

Ha de quedar absolutamente claro que es el individuo el único responsable de los daños que pueda sufrir al optar pasar por un campo minado bien señalizado o al pasar por encima de las concertinas.   

En caso de seguir el razonamiento buenista seriamos responsables de los daños que sufren aquellas personas que optan por colgarse de una viga, por el mero hecho de tener colocada una viga en nuestra casa, o de los daños cerebrales de quién decide darse cabezazos contra la pared de un muro, responsables por haber levantado esa pared.

 

Siendo así que si tenemos clara la finalidad que es la salvaguarda de la integridad del territorio frente a posibles incursiones, la colocación de cualquier defensa pasiva, si es necesario convenientemente indicada, resulta plenamente aceptable moralmente.

                                              


 

Un último aspecto que ha de ser desmantelado, fruto también de ese buenismo suicida, es acabar con esa obligación autoimpuesta de acoger y mantener a todos los menores, y no tanto, que penetran de manera ilegal en nuestra patria.

Y más cuando tenemos certidumbre que esos menores están siendo introducidos en territorio nacional  de manera intencionada para que  un Estado, en este caso el marroquí,  no se ocupe de su manutención y cuidado, y dedique ese dinero a incrementar  la fortuna y propiedades del sultán sátrapa alauí, o lo que es peor para dotar a su ejército de  armamento  de ultimísima generación con el que en una supuesta confrontación   bélica poner en serio peligro  la defensa nacional.

                                     

                                          



domingo, 16 de mayo de 2021

PREMIO AL SATANISMO Y A LA PROMOCIÓN DEL MALTRATO INFANTIL.

                                                                             



Se ha producido un hecho que a mi parecer no ha sido considerado con la inmensa gravedad que tiene.

La gravedad a la que me refiero deriva sobre todo de las implicaciones que este acontecimiento lleva aparejado y a las consecuencias que del mismo podemos inferir.

Me estoy refiriendo a la concesión del premio princesa de Asturias de las Artes a la satanista y pedófila “artista” Serbia residente en Estados Unidos, Marina Abramovic.

Este premio que cuenta con cierto prestigio internacional, sobre todo en Hispanoamérica, y sin lugar a duda con gran prestigio nacional está estrechamente relacionado con la monarquía española. Lo que no es para nada lógico es que ese prestigio y la dependencia con ese símbolo de España haya premiado, lo que es lo mismo que aplaudido, la obra cuestionablemente artística, con claros mensajes satánicos y con una más que irrefutables mensajes de promoción y presentación del maltrato hacia menores.


                                                       



      





Las obras de esta “artista”, tanto las performances como sus pinturas, resultan de cuestionable calidad, y lo único que destacan los jueces es su capacidad rompedora y que abre nuevos caminos al arte. Ahora bien, no  todo romper con los caminos establecidos ha de ser considerado por fuerza digno de admiración, de aplauso o premio.


Si nos fijamos concretamente en el hecho de premiar la obra de Marina Abramovic resulta de todo punto asombroso que en una época absolutamente sometida a lo políticamente correcto se premie, y más a ese nivel, a la autora de obras claramente enfrentadas con la mujer y con los menores. Estas obras, me resulta muy difícil adjetivarlas de arte, destacan no por su calidad sino por resultar de mal gusto y ante todo perturbadoras.

A menos que se muevan oscuros, al menos ocultos, intereses detrás de esta concesión del premio resulta sumamente difícil entender que la corona haya dado el placet a la concesión  a esta del premio Princesa de Asturias para las Artes.

 

Para todos aquellos que no conozcan la obra de esta “artista” pongo a continuación una serie de fotografías que muestran la obra, pictórica e interpretada, de esta verdadera activista del mal gusto, del satanismo, del maltrato infantil y movilizadora de la perturbación de los más básicos sentimientos humanos.


                                                       

Cuadro llamado:  Destripadores.

 

A la hora de conceder cualquier premio, sobre todo si tiene la importancia y repercusión de este, resulta sumamente importante tomar en consideración la historia personal del premiado, en este caso el pasado  personal de Marina Abramovic. En este caso  es sumamente importante dado que su trayectoria se ve jalonada de toda una serie de escándalos y acusaciones públicas de gran importancia.

En este aspecto el currículo de Marina Abramovic no le hace precisamente atractiva para concederle un premio de la significación pública del que nos ocupa, y es que   los antecedentes que presenta su historial mueven especialmente al escándalo y a la controversia, que es algo que a todo precio busca evitar este tipo de premios.

Comenzaremos diciendo que esta “artista” ha sido acusada de estar relacionada con   elementos y grupos acusados de pederastia y tráfico de menores. En este caso nos encontramos con compañías tan escandalosas como los hermanos Podesta, Jeffrey Epstein, James Alefantis y la misma Hilary Clinton. De la misma manera tenía expuestos algunos de sus cuadros más perturbadores en  tristemente famoso Comet Pizzza.


                                                



Es así que habría realizado para estos y para todo un submundo poco menos que depravado y amante del mal gusto sus famosas performances, en las cuales hace simulaciones muy reales de canibalismo, presenta numerosa simbología satánica y juega con sangre sobre estatuas y figuras de menores.                                       


 

Como se ha podido ver en lo señalado a lo largo del presente escrito se dan todas las circunstancias para no conceder este premio a semejante bruja puesto que estos precedentes resultan más que suficientes para que no se llevase a cabo esta concesión.

La pregunta nos viene de manera automática a la mente, ¿Por qué razón entonces se le concede el premio esta “artista”

La contestación a esta pregunta no puede ser si no una especulación pues no estamos en la mente de aquellos que se han decidido por otorgarle el premio. Esta contestación tendrá mayor o menor verosimilitud, pero no dejará de ser una especulación.

 

Ahora bien, como tenemos la seguridad, y más en estos momentos tan comprometidos para la monarquía, de que la  institución monárquica  no buscará la controversia ni el enfrentamiento con una parte de la población que pudiera estar de su lado. Siendo así la cosa veo muy difícil  que el nombre de la familia real se viese mezclada con el aplauso a una satánica cruel con los menores.

 Entonces hemos de deducir que el haber tomado semejante decisión ha de deberse a presiones externas muy poderosas y que estén por encima incluso de la voluntad de los mismos reyes.

Sólo la amenaza y el chantaje pueden llevar a adoptar decisiones claramente contrarias a los propios intereses. Cada uno que saque sus propias conclusiones.

 


martes, 9 de marzo de 2021

LA RAPIÑA JUDÍA SOBRE PALESTINA EN LOS PRIMEROS DIAS DEL ESTADO SIONISTA.


 

                                                                                         

Cuando se hace referencia al conflicto de Medio Oriente y concretamente a la terrible e injusta situación por la que atraviesa Palestina se hace siempre una referencia a la realidad que se vive en la actualidad y a sucesos que se producen en estos momentos, pasando por alto los primeros momentos de la ocupación israelí. De esta manera flaco favor se hace a la causa palestina dado que se descontextualiza la situación actual y se pierde de vista como desde el primer momento de la ocupación del territorio palestino el terrorismo, la limpieza étnica y la rapiña fueron los pasos de los que se sirvió el sionismo para implantar el Estado de Israel.

                                 


Solamente teniendo conciencia de todo ello se puede entender el posicionamiento bélico de los países árabes en los primeros años de la creación del Estado sionista y la defensa ininterrumpida, violenta o no, de la población palestina contra el ocupante sionista.

Es precisamente por ello que en esta entrada nos vamos a centrar en el aspecto, tan vergonzoso como desconocido, de la rapiña que las milicias sionistas, judíos civiles y militares israelíes realizaron sobre las propiedades de los palestinos que fueron expulsados de sus tierras y hogares.


Baste con señalar, aunque a lo largo de estas líneas vamos a profundizar en la cuestión, que David Ben- Gurion, primer ministro de Israel entre 1948 y 1954, nuevamente de 1955 a 1963, llegó a declarar en referencia a la cuestión: “la mayoría de los judíos son ladrones”.               

                

 Sus comentarios sobre la cuestión aparecen en las actas de una reunión del Comité Central del Mapai, precursor del laborismo y que se encuentran guardados en los archivos del Partido Laborista.                                                 

El protocolo fue descubierto por el historiador Adam Raz cuando investigaba para la realización de su último libro; “El saqueo de propiedades árabes durante la guerra de independencia” (Carmel publishing  house en asociación con el instituto Akevot para la investigación del conflicto israelo-palestino).

Adam Raz declaró en una entrevista al periódico israelí Haaretz: “El saqueo se extendió como la pólvora entre ese grupo” implicaba el contenido de decenas de miles de hogares, tiendas y fábricas, de equipos mecánicos, productos electrodomésticos, motores y automóviles. También se incluyeron pianos, libros, ropa, muebles y automóviles.  Raz ha dejado para otros el estudio de cuál fue el destino de la tierra y edificios de los 700.000 árabes palestinos moradores de Palestina. Otra figura de alto nivel que también cita a Raz fue el segundo presidente de Israel, Yitzhak Ben Zvi, que vino a justificar y hasta aplaudir el latrocinio llevado a cabo, diciendo que quienes realizaron esos actos eran “judíos decentes” que veían el acto del robo como “algo natural y permisible”.

En una misiva del 2 de junio de 1948 enviada por Ben Zvi a Ben Gurion , carta citada por Raz, le dice que lo que está ocurriendo en Jerusalén está haciendo un daño “terrible” al honor del pueblo judío y al de las fuerzas de combate. Añadió; “No puedo permanecer en silencio sobre el robo tanto el organizado por grupos como el desorganizado, el individual”. “El robo se ha convertido en un fenómeno generalizado…” Todos estarán de acuerdo en que nuestros ladrones cayeron sobre los barrios como langostas en un campo o un huerto”.

Del mismo modo en una carpeta del Custodio de la propiedad de los ausentes que se encargaba de mirar por la seguridad de los bienes de los palestinos que abandonaron o fueron expulsados tras la resolución de la O.N.U. del 29 de noviembre de 1947 encontrada por Raz, y que fue incautada por el ejército israelí podemos leer: “la huida masiva y aterrada de los residentes árabes dejando atrás inmensas propiedades en cientos y miles de viviendas, tiendas, almacenes y talleres. El abandono de cultivos en los campos y frutas en jardines, huertos y viñedos, todo esto en el tumulto de la guerra enfrentó a las comunidades árabes con la de los judíos que les ocupaban y los pocos judíos que con anterioridad había en la zona. La situación se precipitó sin control alguno debido a la concepción mesiánica y la doble moral del pueblo judío, cuestiones estas que trataremos con más profundidad más adelante.

El testimonio de Haim Kremer, quién sirvió en la Brigada Negev de Palmach y fue enviado a Tiberiades para evitar saqueos, tal era la situación, señaló en un escrito encontrado en Ramat Gan: “Como langostas, los habitantes de Tiberiades irrumpieron en las casas, tuvimos que recurrir a golpes y a palos para obligarlos a dejar las cosas en el suelo”.

Muchos son los testimonios que podríamos aportar sobre este latrocinio, pero sólo añadiremos uno más, es el del residente en Tiberiades Yosef Nachmani, el cual había sido fundador de la organización de defensa judía Hashomer, el cual escribió en referencia a los sucesos acaecidos en su ciudad en 1948: “la turba judía arrasó y comenzó a saquear las tiendas… Por docenas y docenas, en grupos, los judíos procedieron a robar las tiendas y las casas de los árabes”. En sus memorias Nahum Av  , comandante de la Haganah( nuevo ejérito de Istael en la ciudad vieja de Tiberiades) señaló que: Muchos soldados “tampoco se quedaron atrás y se unieron al festival”. Señalando Kramer que “había competencia entre diferentes unidades de la Haganah… que venían en autos y botes y cargaban todo tipo de objetos: refrigeradores, camas, etc.” Añadiendo “naturalmente la población judía en Tiberiades irrumpió para hacer lo mismo. Me dejó una impresión muy dura, su fealdad mancha nuestra bandera, nuestra lucha se ve perjudicada en su nivel moral, vergonzoso tal declive moral”.

Raz encontró relatos similares a los referidos a Tiberiades en documentación referida a la batalla de Haifa: “Mientras luchaban y conquistaban con una mano con la otra los combatientes encontraron tiempo para saquear entre otros artículos, máquinas de coser, tocadiscos, ropa, etc.”

 

La rapiña y el robo contra las propiedades de los árabes palestinos fue algo que se generalizó en todas las zonas de las que fueron expulsados a la fuerza los pobladores originarios.

 

Conocer estos primeros hechos de la invasión sionista es fundamentales para entender el presente, del mismo modo  es necesario conocer el sustrato religioso  del sionismo talmúdico devenido en sionismo para entender las acciones que acabamos de  describir y las que actualmente continuamos viendo en los territorios ocupados (robados).

Y son estas nociones religiosas que conforman una cosmovisión que ahora vamos a presentar y desmenuzar de manera que servirán para entender, que nunca justificar, las actitudes y maneras de actuar de la población e instituciones judías.

Hay que considerar principalmente tres aspectos que están fuertemente interconectados, estos son los siguientes: el Talmud, la doble moral y el mesianismo. Todos ellos derivan de un judaísmo basado en el Talmud que no hace otra cosa que tergiversar la torá, el pentateuco del Nuevo Testamento (cinco libros del Antiguo Testamento). El Talmud no es otra cosa que la interpretación mesiánica de los libros del Antiguo Testamento por parte de rabinos, por ellos llamados sabios, a lo largo de cerca de mil años. De esta concepción talmúdica de la realidad y de los pueblos e individuos que conforman la humanidad deriva su complejo de superioridad. Esa concepción deriva también de considerarse un “pueblo elegido”, cuando la realidad es que la alianza que en principio Dios tuvo con el pueblo judío dejó de ser    tal debido a la cerrazón y maldad de los judíos (tergiversaron y persiguieron a los profetas, adoraron al becerro de oro y por último negaron y asesinaron a su Hijo. Siendo así que Dios estableció una Nueva Alianza con los gentiles, no judíos. 

El Talmud estableció una superioridad del judío y menospreció a los no judíos, que llaman goyim, al punto de considerarnos meras bestias con  forma humana que hemos sido creados para servirles.

A esto hay que sumar el hecho de que se creen dueños por derecho divino de Palestina, como parte de la Tierra prometida. Cosa esta falsa, sobre todo si se tiene en cuenta que la práctica totalidad de la población del Estado de Israel no desciende de los antiguos pobladores de esa tierra sino que son  descendientes del pueblo jázaro que estaba instalado en la zona del Caucaso y tenía orígenes euroasiáticos. Este pueblo se convirtió al judaísmo avanzado el siglo VII por intereses políticos, abrazando un judaísmo talmúdico babilónico.

La mescolanza de todas estas creencias da lugar a una mentalidad gravemente agresiva para con la humanidad no judía, no sólo para los palestinos.