martes, 14 de agosto de 2018

Otra mentira del salvamento del Open Arms.



                                                                                               
                                                                                     



Tal y como viene ocurriendo desde que se inició el movimiento migratorio apocalíptico que padecemos, nuevamente nos han engañado.
 Nada de todo lo que acontece podrá comprenderse si no somos conscientes de que estamos ante un movimiento sociopolítico perfectamente orquestado por la élite globalista internacional para implementar el Plan Kalergi y así acabar con la identidad de Europa. 

                                                                

Nos encontramos ante un engaño que nuevamente se ha basado en la manipulación grosera de los sentimientos humanos más profundamente arraigados en los que conformamos la sociedad europea.
 Los globalistas se sirven de la emoción y del profundo pesar que produce en nosotros ver como mujeres, niños y hombres desprotegidos se encuentran en situaciones de grave peligro en las que está en riesgo su identidad física, siendo mayor ese pesar cuando nuestra actuación puede servir para liberar esas víctimas de tales situaciones.
 Todos los engaños de los que los globalistas se sirven funcionan debido a que en el ser humano, especialmente en el moralmente más evolucionado, el sentimiento se impone a la reflexión, llegando incluso a anularla, creando a la par una suerte de complejo de culpa en todo aquel que llegue a oponerse a este pensamiento buenista sentimentaloide . 
Y es jugando con estos sentimientos que pretenden conseguir, y de hecho en muchos casos consiguen, que apoyemos y defendamos posiciones y acciones políticas que si fuésemos capaces   de someterlas a un análisis objetivo minimamente crítico nunca defenderíamos o apoyaríamos.

Esos que pretenden acabar con la identidad europea son muy conscientes de todo esto, y por esa razón se sirven de ese talón de Aquiles europeo para generalizar un buenismo suicida que llevará a que los europeos en general, y especialmente los españoles en estos momentos, admitamos medidas y acciones objetivamente contrarias a nuestra supervivencia como sociedad dotada de una identidad que nos fortalece.

En casos anteriores al que ahora nos vamos a referir recurrieron al mismo sistema, movilizar un sentimentalismo paralizador para lograr el apoyo, o al menos el silencio cómplice, de la población europea a la inmigración masiva e incontrolada e ilegal.

Lo hicieron con la publicidad simultánea, generalizada y manipulada de la imagen del cadáver del pequeño Aylan tendido en la playa tras ahogarse frente a las costas griegas.

                                                                



También recurrieron a la movilización del sentimentalismo cuando inundaron la prensa y las televisiones europeas con las fotografías, claramente manipuladas, de un grupo de “refugiados sirios” cruzando un pequeño riachuelo, que nos vendieron como rio, sirviéndose de cuerdas para atravesarlo.

                                                               
   

De la misma manera movilizaron el buenismo cuando manipularon unas imágenes en las que supuestamente una decena de "refugiados" estaban a punto de morir ahogados  en medio del Mediterráneo, cuando la parte de las fotografías que fue ocultada a la opinión pública demostraba que los que supuestamente estaban a punto de ahogarse de hecho estaban junto a la costa y podían hacer pie.

                                                                


Pues bien, en el caso que vamos a tratar ahora nos encontramos con que hace tan solo dos semanas un barco de rescate de la “humanitaria” ONG Proactiva Open Arms, contando con la presencia y colaboración del jugador estrella de la NBA Marc Gasol, rescató en aguas internacionales el cadáver de un niño y a la madre de este que se encontraba con vida sobre el mismo trozo de madera.

                                                              


Según los presuntos rescatadores los individuos (el niño y su madre) fueron abandonados a su suerte por Guardacostas libios dos días antes.
Toda esta información se presentaba acompañada de gran cantidad de material fotográfico que habrían realizado los rescatadores del Open Arms, pero como más adelante se verá será precisamente la amplia base gráfica la que ha servido para demostrar que todo el suceso no había pasado de ser un burdo montaje.
La finalidad de este circo mediático no es otra que culpabilizar a las patrulleras libias de atacar en sus aguas jurisdiccionales a los inmigranes ilegas y de acusar a Italia de prohibir que barcos de las ONGs cargados con estos inmigrantes a punto de ahogarse en el Mediterráneo de atracar en sus puertos.
Pero como estamos a punto de demostrar nos encontramos ante una nueva operación mediática para combatir medidas políticas recurriendo para ello a cuestiones que movilicen lo sentimental y ese buenismo que paralizará todo cuestionamiento crítico de la realidad y que llevará a que la población se oponga a las medidas de unas autoridades rendidas a la opinión pública que es la que les mantiene en el cargo.

El estudio que ha llevado a desmontar la mentira que nos han vendido sobre el supuesto rescate y la también supuesta actuación previa de las patrulleras libias ha sido posible gracias a las investigaciones que el analista político Rubén Pulido realizó y que detalló en un hilo de twiter.
El analista referido realizó un estudio pormenorizado y esclarecedor de las numerosas fotografías que los miembros de la ONG proactiva Open Arms hicieron públicas.

                                                                  


Lo primero que señala el analista en su twiter es lo siguiente: “Lo que está claro es que toda esta escenografía no es propia de un rescate humanitario, puedes documentarlo, pero no convertirlo en un plató de televisión, con cámaras, tiempos entre planos, famoso de rigor, y mucha sangre fría. ¿48 horas de naufragio y ahora tengo que posar?”.

                                                                   


El analista Ruben Pulido señala que tras estudiar pormenorizadamente las distintas fotografías encuentra:

1.-Cuando se visiona el plano general se puede observar que en el momento del rescate tan sólo dos de las 9 personas participan en el salvamento de la mujer, a la que se le ha dado el nombre de Josefa como forma de acercar aún más a la rescatada a la emotividad de los sujetos, porque desde luego Josefa no parece un nombre precisamente subsahariano.

2.- Otro dato importante que nos aporta hace referencia al tiempo que transcurre entre la llegada del barco hasta que los rescatadores acuden a la tabla sobre la que se encuentra boca arriba la denominada Josefa transcurren nada más y nada menos que 24 minutos, en el intervalo se dedican a sacar fotografías de la inmigrante a punto de ahogarse y de la aproximación de la embarcación de Open Arms.
 Lo más lógico en un rescate es lanzarse inmediatamente al agua para socorrer a la persona en peligro, pero por lo que se ve en este caso la prioridad era otra.
Del mismo modo el analista nos aporta pruebas evidentes de que el cuerpo de Josefa no presenta síntomas de haber estado durante más de 48 horas naufragando sobre una tabla expuesta al sol y la brisa marina, respecto a este asunto aporta los siguientes puntos que vienen a sumarse a los dos puntos antes citados.

3.- Destaca que la inmigrante tuviese las uñas perfectamente esmaltadas después de un naufragio de 48 horas durante el cual estuvo expuesta al agua y a un sol que la debía golpearla de manera inmisericorde.

                                                                   

4.- De la misma manera ni en la cara ni en los brazos se aprecian quemaduras solares de ningún tipo, algo incompatible con alguien que ha estado un mínimo de 48 horas sometida al sol, pues carecía de cualquier tipo de refugio que le proporcionase sombra.

                                                                  



                                                              


5.- Igualmente nos encontramos con que la mujer rescatada tras esa peripecia de 48 horas sometida al sol, a la deshidratación y a los golpes del agua no tenía los labios deshidratados ni los dedos arrugados.
No todo acaba aquí, puesto que una de las cuestiones a las que hace referencia la ONG Proactive Open Arms es acusar a Libia de haber abandonado a los inmigrantes a su suerte. Pero lo cierto, y confirmado por la periodista alemana Nadja Kriewald que se encontraba a bordo del Guardacostas libio cubriendo la operación de salvamento, es que fueron rescatadas un total de 158 personas, asegurando la periodista que ninguna persona quedó sin ser rescatada y mucho menos fue obligada a no subir al barco para partir sobre unos restos de madera. De hecho, el Open Arms no estuvo presente pues se encontraba a 110 millas náuticas según indicaba su localización por GPS. La misma periodista concreta diciendo que no se abandonó ni a la mujer superviviente ni a los dos fallecidos por el mero hecho de que no quisieron subir a la patrullera.

                                                                    


Hemos de tener perfectamente claro que estamos ante una guerra que no se desarrolla tanto en los campos de batalla cuanto en la propaganda y en los medios de comunicación, en su inmensa mayoría controlados por los globalistas. Es por esto que hemos de poner en entredicho todas esas informaciones que los medios nos presentan, y más cuando más acudan al corazón, se generalicen en todos los medios, en un mismo momento y tengan lugar coincidiendo con momentos  políticos concretos  que pongan en peligro los intereses globalistas de ocupar Europa.


                                                                   


jueves, 9 de agosto de 2018

Sanchez, ¡aprende de Salvini!.



                                                                               


Resulta difícil entender como las autoridades españolas pueden adoptar medidas, con la aquiescencia de la mayor parte de los individuos que conforman la población, que en otros países de nuestro entorno han resultado claramente perjudiciales para la población, para el orden público, la paz social y la identidad de esas naciones.
Hay una sabia expresión que señala que hay que escarmentar en cabeza ajena, es decir aprender de manera vicaria, puesto que de otra manera lo más seguro es que nuestra vida se convertirá una sucesión de errores, algunos de los cuales tendrán muy difícil solución.
El no tomar en consideración las experiencias que otros han tenido respecto a situaciones que nos vemos obligados a enfrentar es poco menos que suicida, y denota una falsa superioridad que está muy cerca de la megalomanía.

Por supuesto estoy refiriéndome a la actitud acomodaticia, buenista y “bienqueda” que el presidente Pedro Sánchez está desarrollando respecto al tema de la inmigración ilegal y masiva de los subsaharianos que por miles invaden nuestro territorio.

                                                                 



El socialista Sánchez obvia, a mi modo de ver de manera culpable, las enseñanzas que se deben obtener de lo que nuestros hermanos italianos han sufrido al aplicar durante años una política de “puertas abiertas”, política que han llevado a cabo políticos progresistas-buenistas que ha provocado tal desestabilización y desorden social que ha llevado a que las autoridades, elegidas por una población cansada de una situación que poco a poco se hacía insostenible.

                                                            

Llegado este momento de saturación las autoridades italianas, especialmente el ministro de Interior Salvini, se han centrado en aquello para lo que han sido elegidos y se han puesto manos a la obra para defender a su pueblo.
                                                             


Es así que con muy buen criterio han cerrado sus puertos a esos verdaderos colaboradores con las mafias que trafican con seres humanos que son las O.N.G.s. Apoyadas y subvencionadas en su inmensa mayoría por globalistas como George Soros y su Open Society.

                                                                 

Pero  a pesar de ello los barcos de estos globalistas han continuando recogiendo inmigrantes ilegales en aguas internacionales e incluso en aguas próximas a Libia con el curioso convencimiento, seguramente tendrá algo que ver la entrevista del enemigo de Europa y amigo de la Unión Europea Soros con el presidente español, de que finalmente España terminaría haciendo lo que Italia ha decidido  dejar de hacer.

                                                             

España ha empezado a recibir por mar decenas de miles de inmigrantes que previamente estos barcos de las O.N.G.s han recogido en el Mediterráneo.
Pero la problemática por la que atraviesa nuestra nación respecto al tema de la inmigración-invasión subsahariana no se circunscribe a aquellos ilegales que arriban a las costas españolas, desgraciadamente las ciudades españolas de Ceuta y Melilla están siendo objeto de asaltos continuos y masivos de subsaharianos que saltan las vallas que marcan, y supuestamente defienden, nuestras fronteras. Estos asaltos están siendo cada vez más violentos, llegando estos invasores a atacar a los guardias civiles que protegen nuestras fronteras e  inclusive a herirlos  de gravedad.

                                                              

 Pero todo esto parece igual puesto que nuestras autoridades, estas y las anteriores, los reciben con los brazos abiertos proporcionándoles ayuda sanitaria, legal y alimenticia para después soltarlos en ciudades de toda la península.

Tenemos que aprender de Italia, la cual ha mandado un claro menaje a las mafias esclavistas, a sus colaboradoras O.N.G.s y a los inmigrantes ilegales en general, un mensaje claro que afirma con rotundidad que defenderán sus fronteras y no permitirán que su territorio se convierta en un campamento  para  inmigrantes económicos.

                                                               


Todas estas mafias y sus colaboradores han tomado buena nota de todo esto y sabiendo que ahora tienen nuevos tontos útiles, dirigirán su invasión hacia España.

Y lo que quizá sea más importante, es preciso señalar que España se está convirtiendo en la prostituta de los países del centro y norte de la Unión Europea, los cuales con dinero pretenden que nuestra nación sea invadida por cientos de miles de subsaharianos para de esa manera evitar que sus países padezcan la invasión.
El apoyo de la troica es total, hasta el punto de que la presidente del FMI, Cristine Lagard, ha llegado a afirmar que España debe acoger al menos a 5.1 millones de inmigrantes con lo que supone una indicación del Fondo Monetario Internacional , y más si Soros se suma a la “petición”.

                                                               

En este mismo sentido de cobrar por hacer cosas que van contra nuestra integridad y de seguir las indicaciones de Lagarde, hemos de situar esa indicación-orden de Merkel que señaló que España acogería a cerca de un millón de inmigrantes que se encuentran en Alemania, indicando posteriormente que nuestro país recibiría entre 6000 y 7000 euros por cada inmigrante que solicitase la consideración de refugiado y que fuese aceptado como tal.

                                                           

Esta posición alemana se quiere sostener sobre la indicación de la Unión Europea de que un inmigrante ilegal tan solo podrá solicitar ser considerado refugiado en el primer país al que arribe, es decir en los países del sur y ahora especialmente España.

Tan solo puedo aplaudir al gobierno italiano por actuar en favor de su pueblo frenando la invasión, y escupir al gobierno español que se ha puesto de rodillas ante los globalistas y somete al pueblo español a un peligro del que aún no somos plenamente conscientes.


                                                         


NO A LA INVASIÓN.

lunes, 6 de agosto de 2018

España, lucha o desaparecerás.



                                                                         


Hay ocasiones especialmente graves en las que cualquier actitud contemporizadora que pretenda evitar el enfrentamiento directo o la toma de decisiones drásticas invariablemente llevará a que la problemática se agudice y llevará a que finalmente sea preciso aplicar medidas infinitamente más duras que aquellas que en su momento quisieron evitarse tomar.
Pero lo peor es que en muchas de estas ocasiones el transcurrir del tiempo tan solo lleva a que la problemática se cronifique y empeore de tal manera que resulte inviable cualquier forma de afrontar el problema.  Llegados a este punto tan sólo queda aguantar las consecuencias derivadas de la cobardía de los primeros momentos.

Pues bien, es en este concreto instante en que España está atravesando uno de esos momentos en los que es obligado aplicar medidas excepcionales si no queremos que pasado un tiempo nos encontremos con que ninguna medida, por muy dura o extrema que esta sea, sirva ya para combatir las consecuencias de la situación que no se quiso afrontar, tenemos que actuar ya mismo.

La inmigración ilegal subsahariana hace tiempo que ha tomado proporciones de invasión. Y las autoridades, fuerzas del orden e incluso el ejército tienen la obligación de tomar todas aquellas medidas que sean precisas para salvaguardar nuestra integridad territorial y proteger nuestras fronteras.
 Si por culpa de un humanitarismo mal entendido y por someterse a un buenismo suicida España continúa acogiendo a los inmigrantes ilegales africanos, y colaborando por omisión con las mafias que comercian con su dolor y sus vidas, el mensaje de que España no es capaz de defender sus fronteras y de  que una vez hayan  entrado ilegalmente en territorio nacional recibirán comida, asistencia sanitaria gratuita y ayudas de todo tipo nos encontraremos con que África entera tratará de  violar nuestras fronteras para alcanzar  nuestro territorio, ya sea por tierra o por mar.

                                                          

Es el momento de impermeabilizar completamente las fronteras al precio que sea, en caso contrario nos encontraremos en una situación de alarma social, inseguridad pública y de peligro sanitario que pondrá en serio riesgo a nuestra población y terminará con la misma realidad de España
Sólo el mensaje de que no es posible invadir España, y de que quién lo intente sufrirá gravísimas consecuencias, podrá poner fin a la invasión de la que estamos siendo objeto. Ha llegado el momento de construir un alto muro de hormigón custodiado por tiradores por tiradores con la orden de tirar a matar, aunque pueda sonar contradictorio estamos en una situación en la que tirar a matar salvará vidas, y es que sabiendo que no podrán entrar en España los ilegales no lo intentarán cruzando media África o el Mediterráneo en manos de mafias criminales. 

                                                       



                                                          
  También debe acabarse con la estúpida política de rescatar a los inmigrantes ilegales que tratan de llegar a nuestro país para después acercarlos a nuestros puertos y darles todas las ayudas sociales, sanitarias y económicas que no reciben nuestros mayores y aquellos españoles que por circunstancias de la vida carecen de medios de subsistencia o de dinero suficiente para pagar la vivienda, la electricidad, etc.

                                                               



Aparte de ello, no podemos olvidar que una parte fundamental de nuestra economía se sostiene gracias al turismo, un turismo que además del sol y la playa contaban como razón  para elegirnos con una tranquilidad y seguridad que encontraban en nuestras calles, cosa esta que está empezando a desaparecer por culpa de  unos manteros y unos subsaharianos claramente antiblancos que desprecian todo lo occidental y atacan a los turistas, que como el norteamericano que fue atacado en Barcelona no regresará más y que hará una publicidad negativa de nuestro país en el exterior.

                                                             



Hemos de actuar ya o atenernos a las consecuencias que más adelante sufriremos.
 Y esto solamente podrá hacerse si nos libramos del buenismo y de ese complejo de culpa que nos lleva a justificar todos los asaltos y comportamientos de los que nos invaden por el hecho de que sean “pobres y necesitados negritos”.

sábado, 4 de agosto de 2018

La inquisición sionista.


                                                                             


De todos es sabido que el sionismo y el Estado judío de Israel mantienen toda una serie de lobbies económico-financieros   y que han creado una serie de organizaciones cuya única finalidad es mantener y ampliar la influencia y el control del poder sionista sobre el resto de la humanidad para favorecer al “pueblo elegido” y justificar cualquier actuación que el Estado de Israel pueda llevar a cabo.

Todo el movimiento sionista y el poder político del judaísmo se levanta sobre dos columnas sin las cuales su actual estatus ni se hubiese levantado ni podría seguir en pie:

La primera de esas columnas es la consideración del pueblo judío como “pueblo elegido”, consideración esta que justificaría sus acciones dado que tanto los judíos como sus actuaciones serían instrumentos y resultado de la voluntad divina y por tanto no podrían ser juzgadas desde el punto de vista meramente terrenal. Además, tal y como señala la Thorá, el resto de la humanidad no pasaríamos de ser mero ganado, goyim, que habríamos sido creados para servirles.
La segunda columna de la que el sionismo o judaísmo político del Estado de Israel se sirve para mantener ese estado cuasi sagrado e intocable se basa en desarrollar un victimismo perpetuo, consiste en presentarse siempre como víctima, tratando de crear, en el resto de la humanidad una suerte de complejo de culpa que frenaría cualquier crítica o protesta respecto a la historia, política o conducta del Estado judío.

                                                           

La clave fundamental de esta victimización se sostiene en el supuesto holocausto que el pueblo judío habría padecido durante los últimos años de la Segunda Guerra Mundial por parte del nacionalsocialismo.

Es por todo ello que para que la política sionista pueda continuar manteniendo al menos mismo control que en la actualidad tiene sobre la política internacional las dos bases sobre las que se sostienen han de han de ser defendidas de la manera más enérgica posible.
 Para hacerlo los sionistas del Estado de Israel y los judíos en general se sirven de lobbyes como la AIPAC ( Américan Israel Public Affairs Committee- en español Comité de Asuntos Públicos Americano-Israelí ) que de hecho marca la política exterior de los Estados Unidos  al controlar económicamente a senadores y  a través de ellos la política de la Secretaría de Estado.

                                                          


De la misma manera su poder financiero ha llevado a que en varios países europeos, entre ellos el nuestro, se hayan incluido en el Código Penal delitos de odio e incluso de genocidio cuando alguna persona pone se atreve a poner en duda, aunque sea a través de serios estudios históricos, la realidad de eso que han dado en llamar holocausto.

Aparte de este tipo de injerencias en la política y en la legislación de países supuestamente soberanos, la comunidad judía y las organizaciones sionistas han creado asociaciones y mecanismos, como el método centinela, dedicadas a combatir cualquier comentario o aseveración que pueda resultar dañina para el supremacismo judío que actualmente rige la política y los medios a nivel internacional.

La organización más conocida de todas es sin duda la ADL (Anti-Defamation Leage) o Liga Antidifamación. Fundada por la asociación judía B´nai Br´ith de los Estados Unidos de Norteamérica.

                                                         

Según ellos mismos proclaman su objetivo es mediante la apelación a la razón y a la conciencia, y si es necesario a la ley, detener la difamación del Pueblo Judío. El problema está en que su consideración de difamación del pueblo judío alcanza a todo aquel comentario que cuente la realidad de sus actuaciones a lo largo de la historia o critiquen lo que en la actualidad llevan a cabo en Palestina.

Dado que los mismos dirigentes y estudiosos sionistas han comenzado a ser conscientes de que gran parte de la población, tanto europea y occidental en general, como la árabe, han empezado a considerar el holocuento como un artificio sin base histórica que tan solo busca someter a la población occidental mediante un sentimiento de culpa para así lograr que esta se pliegue a las directrices que persigue la entidad sionista han decidido actuar.
 Es por ello que los sionistas han creado otra asociación, esta mucho menos conocida pero realmente más efectiva.

Se trata de la prácticamente desconocida IHRA (Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto).

                                                      

La cual define el antisemitismo de la siguiente manera: “El antisemitismo es una cierta percepción de los judíos, que puede expresarse como odio hacia los judíos. Las manifestaciones retóricas y físicas del antisemitismo están dirigidas a individuos judíos o no judíos y/ o a sus propiedades, hacia instituciones de la comunidad judía e instalaciones religiosas”.

Ellos mismos señalan once ejemplos modernos de antisemitismo que han de ser perseguidos:
1.- Pidiendo, ayudando o justificando el asesinato o daño a judíos en nombre de una ideología radical o una visión extremista de la religión.
Cuidado cuando en este primer punto utilizan el verbo justificar, puesto que para ellos la corriente histórica revisionista con respecto al holocuento vendría a justificar el asesinato o genocidio de judíos en nombre de la ideología nacionalsocialista.

2.- Hacer acusaciones deshumanizantes, demonizantes o estereotipadas sobre los judíos como tales o como colectivo o sobre el poder de los judíos, señalar el mito de una conspiración judía o que los judíos controlan los medios, la economía, el gobierno u otras instituciones sociales.
Este punto no hace otra cosa que tratar de impedir, incluso legalmente, toda referencia a la realidad del funcionamiento jázaro y sionista desde hace siglos, nuevamente se trata de acabar con esa libertad de expresión que luego dicen defender.

3.- Acusar a los judíos como personas responsables de las fechorías, reales o imaginarias, por una sola persona o grupo judío, o incluso por actos cometidos por no judíos.

4.- Negar al pueblo judío su derecho a la autodeterminación, por ejemplo, al afirmar que la existencia del Estado de Israel es una empresa racista.
Con esto la IHRA, no hace otra cosa que instar a que se persigan comentarios que se ciñen a la realidad puesto que el Estado de Israel tiene derecho a existir, pero no a hacerlo ocupando las tierras de Palestina   expulsando y sometiendo a sus legítimos pobladores, los palestinos. Todo lo cual fue reconocido por las Naciones Unidas cuando permitió en 1947 la creación en Palestina, entonces protectorado inglés, de una nación con dos Estados: uno judío y otro árabe, cosa que han infringido de manera clara las autoridades judías.

                                                                 
Lo que con este punto se ataca es que alguien pueda defender el derecho del pueblo palestino a regresar a las tierras que les fueron robadas, o señalar que, tal y como ha reconocido el propio parlamento israelí (Knesét), el Estado de Israel es únicamente judío o que sus matrimonios tan solo pueden ser entre personas de religión judía.

5.- Acusar a los judíos como pueblo, o a Israel como Estado, de inventar o exagerar el holocausto.

                                                              

De nuevo recurren a la persecución, inclusive legal como ellos mismos señalan, de afirmaciones muy reales que señalan incluso escritores e historiadores judíos. Nadie que se plantee la realidad de las cosas puede dudar de que los judíos como individuos, como grupo y por supuesto el Estado de Israel se han servido del victimismo creado a partir de esa industria del holocuento que tan bien han sabido utilizar.

6.- Acusar a los ciudadanos judíos de ser más leales a Israel, o a las supuestas prioridades de los judíos en todo el mundo, que a los intereses de sus propias naciones.

                                                        


No pretendo ser repetitivo al comentar este sexto punto, pero de nuevo tratan de combatir una   realidad que los hechos durante siglos han dejado perfectamente claro y que en la actualidad siguen realizando, como hacen en Estados Unidos los lobbies sionistas haciendo que EEUU haga las guerras de Israel y ponga los muertos en favor del Estado judío. En Argentina también queda perfectamente claro desde el momento en que Hertz, y con los todos sus sucesores sionistas, consideraron la ocupación de la Patagonia para crear un Estado nacional judío, eso es poner los intereses nacionales judíos por encima de los de la nación en la que uno vive y de la que legalmente forma parte.

7.- Aplicar a Israel un doble rasero al exigirle un comportamiento no esperado o exigido a ninguna otra nación democrática.
Sólo se me ocurre señalar que son unos verdaderos cínicos e hipócritas, dado que  critican que se les aplique un doble rasero cuando son precisamente ellos, sus políticas y legislación los que se apartan de esa concepción democrática que tanto afirman mantener, y esto es así desde el momento en que la política del Estado de Israel, apoyada por la práctica totalidad de los judíos y sionistas, lleva a cabo un descarado apartheid en el que los árabes, y muy especialmente los palestinos, son considerados ciudadanos de segunda clase a los que se les niega el acceso a ciertos puestos políticos y sociales o se les restringe o prohíbe la libre circulación por el territorio en el que viven y del que se supone que son ciudadanos.
Pero la cuestión no se queda ahí, ya que los bombardeos contra territorios palestinos y el uso de fuego real contra manifestaciones pacíficas no le dan un marchamo que les pueda siquiera acercar a lo que se aplica y exige a países civilizados y “democráticos”. Utilizando armas químicas, fósforo blanco, contra la población civil sin que la "comunidad internacional" diga ni haga nada. Es la ventaja de ser una víctima.

                                                              




8.- Usar los símbolos e imágenes asociadas con el antisemitismo clásico (por ejemplo, que los judíos mataron a Jesús o el libelo de sangre) para caracterizar a Israel o a los israelíes.

                                                       

Nuevamente nos encontramos con que por su propio interés, independientemente de que las cuestiones referidas sean ciertas o dejen de serlo, condenan y persiguen que se señalen cuestiones de las que a lo largo de la historia ellos mismos se han vanagloriado, y lo siguen haciendo en la televisión israelí (en programas infantiles incluso), como lo hacen con el hecho de la crucifixión de Jesucristo, o la cristofobia de la Thorá en la que se acusan directamente del asesinato de Dios hecho hombre.
 







9.- Hacer que los judíos sean colectivamente responsables de las acciones del Estado de Israel.
La crítica que hacen a esta aseveración es aceptable puesto que no todos los individuos de una colectividad son responsables de los hechos que realicen sus gobernantes o aquellos que se proclaman como tales, pero habría que añadir que dada la gravedad de las inhumanas acciones que lleva a cabo el Estado israelí los judíos que callan y no dan muestra de su oposición a esas acciones están siendo culpables por omisión.

                                                                 


10.- Hacer comparaciones de la política israelí contemporánea con la de los nazis.

                                                             
                                 

                                                          
Con este punto realmente se están acusando de que esa similitud existe, aunque quizá en el caso del Estado sionista la cuestión tiene una base histórica cierta basada en hechos comprobables como los asesinatos de personal médico, de niños y mujeres civiles u hombres desarmados que han sido y siguen siendo grabados por periodistas independientes.
De la misma manera en ningún momento de la historia ningún Estado ha creado un campo de concentración de las dimensiones y sometido al grado de aislamiento y de carencias sanitarias y alimenticias que Gaza.

                                                              
    


11.- Negar el hecho, el alcance, los mecanismos (por ejemplo, las cámaras de gas) o la intencionalidad del genocidio del pueblo judío a manos de la Alemania nacionalsocialista y sus partidarios y cómplices durante la Segunda Guerra Mundial.
De nuevo tratan de frenar los argumentos que en las últimas décadas han expuesto con datos historiadores, investigadores e incluso especialistas en cámaras de gas recurriendo no a la refutación, sólo acudiendo a la persecución y a la condena de esos argumentos y de aquellos que los presentan.

Aparte de la condena social, política e incluso legal, los sionistas nunca han dudado en realizar actos terroristas o acciones de falsa bandera cuando han considerado que un sujeto, un argumento una o una librería (como ha sido el caso de la perseguida y en varias ocasiones quemada librería Europa) era un peligro para mantener el status quo de privilegio del que disfruta el Estado judío.

                                                                  

                                                             

Después esta misma gente tiene la poca vergüenza de hablar de la la leyenda negra de la Inquisición española, cuando la verdadera inquisición liberticida actual no es otra que la que las entidades sionistas y sus ramificaciones aplican hoy en día.