sábado, 15 de junio de 2013

AFINSA, la historia interminable.


                                                                       


Han transcurrido más de siete años desde que el gobierno de Rodríguez Zapatero  interviniese  AFINSA, acabando de este modo con los ahorros que cientos de miles de  ciudadanos habían  invertido en esa empresa. Dejaron a no pocas  familias y ancianos  en una situación económica de penuria, situación complicada para  poder afrontar este contexto de crisis por el que atravesamos.
Desde los medios de comunicación se ha tratado de  convertir a las víctimas de este verdadero atraco en  culpables, presentándolos como  avariciosos y negligentes que desde la  incultura arriesgaron su dinero cegados por el afán de lucro.
Lo más triste es que  esta  manipulación ha calado  tanto en la sociedad como en  gran parte de  los afectados, cuestión esta última muy útil para los expoliadores ya que  ha dado lugar a que la mayoría de los miles de afectados  no tomasen una verdadera actitud reivindicativa y la apatía les llevase a la resignación.

Lo que verdaderamente se esconde tras la intervención continua siendo algo desconocido para la practica totalidad de los afectados como para todos los españolitos de a pié. Ya he señalado que  se ha difundido de modo interesado una “explicación” que denigra a los inversores a la par que  presenta  a la empresa como  estafadora y manipuladora, pero lo que realmente hay tras la decisión judicial y la  posterior  actuación  gubernativa va más allá de lo que  pueda suponerse. Se urdió  una verdadera conspiración.
 Intereses financieros internacionales de altos vuelos, poderosas presiones de aquellos que en la actualidad dirigen  la política  internacional y doméstica  están detrás de todo lo acontecido.
 Y es a eso a lo que estas líneas pretenden dedicarse, a poner negro sobre blanco toda esta impostura.  Baste con decir que AFINSA pereció a causa de su éxito y debido a que  este le hizo entrar en conflicto con la intocable casta de aquellos que están detrás  de la finanzas internacionales, de los intereses bursátiles  y del estatus quo  del poder financiero.

Pero concretemos todo esto:
En primer lugar es preciso que pongamos nuestra mirada  en los Estados Unidos, puesto que  fue de allí  de donde partió todo el montaje que dio lugar a la intervención que se produjo en Mayo del 2006.

Un fondo de alto riesgo norteamericano, Kingsford Capital, a través de Louis Corrigan 
                                                    

 y del reportero de Barron´s Nell A. Martin estuvieron orquestando a lo largo de dos años una campaña contra Escala Group.

                                                     


                                                               

                                                                    





  Esa campaña incluía artículos en una serie de publicaciones y la presentación de quejas ante agencias reguladoras de Estados Unidos y España.  Esta actuación contra Escala Group, filial de AFINSA en USA, que cotizaba en el Nasdaq, se llevó a cabo con la intención de que su cotización cayese  y de este modo poder  lograr grandes beneficios económicos a través de sus apuestas en corto.
 Cuando comprobaron que por este medio no lograban alcanzar  el objetivo que se habían marcado optaron por  actuar en España contra  AFINSA bienes tangibles, que era poseedora de  más del 70% de las acciones de Escala Group.


La actuación contra AFINSA en nuestro país no era otra cosa que un medio a través del cual hacer descender la cotización  de Escala en la bolsa norteamericana.
Esta actuación contra AFINSA se concreto en Mayo de 2005 cuando Kingsford Capital por medio de Louis Corringan interpuso en España una denuncia ante la Fiscalía, en esta  señalaba  que AFINSA  estaba estafando  a sus clientes y que  incurría en prácticas ilegales.

Desde Abril hasta Mayo del 2006 se vendieron millones de acciones de Escala a pesar de los excelentes resultados financieros que la compañía presentaba, este feroz  hecho fue resultado de haberse llevado a cabo  continuos y metódicos ataques a corto.

Uno de los temas centrales tanto de la denuncia de Corringan como de los artículos de  Nell A. Martin fue señalar que  AFINSA estaba engañando a sus clientes al venderles  sellos  con un valor muchísimo menor del que  indicaba o mediante la acusación de que Afinas  funcionaba como  un negocio piramidal.

Acontece que la Fiscalía no pudo hacerse eco de  la denuncia que Corringan había presentado dado que el señalado  denunciante pertenecía a Kingsford Capital  y tanto él como la empresa no tenían  domicilio ni  nacionalidad española. Lo que si hace la Fiscalía es dar traslado de la denuncia a sus superiores.
Estos superiores no la toman en consideración en un primer momento. Aunque tiempo después, sin citar nunca a Corringan,  presenta como propios todos y cada uno de los puntos que  este presentaba en su denuncia (funcionamiento piramidal, engaño respecto al valor de los sellos, etc.)

BBVA, Santander y City Group tratan de tomar contacto y mantener relaciones financieras con  AFINSA, pero esta se niega. El poder de estos, sobre todo del Banco de Santander relacionado con la Banca Rotschield, es muy fuerte (forma parte del grupo Inter-alpha que preside la banca Rotschield).

                                                                
                                                     

Resultado de esta negativa es que la inspectora de la Agencia Tributaria María Teresa Yabar 
                                                     


 lanza la tesis de que la actividad de AFINSA es financiera y no mercantil, aunque  la CNMV, el Banco de España y los servicios de Hacienda se oponen a tal tesis.

                                                                       



El gobierno de Zapatero pasa por encima de tales informes y poco después  se interviene  AFINSA, lo que lleva a que Escala Group cayese  en  el índice bursátil Nasdaq  más de un 50%.
Pero además de haber logrado su fin Kingsford Capital se lleva por delante los ahorros de  190000 inversores.

En la actualidad el robo  parece continuar, puesto que hasta estos momentos, Junio de 2013,  no se ha permitido que la filatelia adquirida por los inversores  pueda pasar a manos de sus legítimos propietarios.
 Ahora bien, con la destrucción  de la empresa desaparece la posibilidad de comercializar la filatelia comprada y  lograr el beneficio  que los contratos  estipulan, todo esto resultado de  la intervención para "proteger los intereses de los que habían invertido". Cuanta mentira, ¿a quién se protegía realmente?

Todas y cada una de las acusaciones que se vertieron contra AFINSA se han ido demostrando falsas: su funcionamiento piramidal, la ausencia de sellos, la sobrevaloración de éstos, el zulo donde los  directivos  escondían millones, etc.,. etc.



Como puede verse son muchos y demasiado fuertes los intereses que en el tema AFINSA convérgen.

                                                               

miércoles, 29 de mayo de 2013

Amistades peligrosas.



                                                                               


En política, la practica totalidad de las cuestiones que se nos venden como  verdaderas, y que a fuerza de repetirse terminamos considerando indiscutibles, son  meras manipulaciones.
De este modo, los análisis que hacemos respecto a los sucesos suelen ser equívocos. Consideramos casualidades lo que no son otra cosa que  derivaciones lógicas de una realidad que desconocemos.

Un ejemplo, cuando  al día siguiente de llevarse a cabo los atentados del 11 de Septiembre se ordenó  que ninguna aeronave sobrevolase el espacio aéreo norteamericano y  permaneciesen en los aeropuertos,   resultó  difícil de entender cual era la razón por la cual miembros de la familia real saudí y de  la familia Bin Laden  pudieron  abandonar por vía aérea territorio de EEUU, incumpliendo de este modo lo establecido. Pero  la extrañeza resultó aun mayor cuando incluso se hizo aterrizar al padre del Presidente de los EEUU y los asistentes a la entrega de los premios EMI hubieron de permanecer en tierra sin poder regresar a sus lugares de origen.
Esta extrañeza  tan solo es fruto de desconocer la verdadera realidad que se esconde tras el  escenario virtual que se nos ha vendido. 
Esta “realidad matrix” es resultado de un elaborado trabajo de propaganda y manipulación.

Vamos a referir ahora la  verdad que se nos ha ocultado, unas relaciones que la “historia oficial” ha encubierto, una verdad que nos permitirá entender muchas cosas y que de ser conocida levantaría no pocas sospechas.

Para comprender todo a lo que vamos a hacer referencia hemos de retrotraernos a los años cuarenta, momento en el cual  el abuelo de George W. Bush, Prescott  Bush, comenzó a desarrollar  una gran empresa  dedicada al petróleo  Prescott fue sancionado por la administración USA durante la Segunda Guerra Mundial debido a que había llevado a cabo un contrato de venta de petróleo con una industria alemana, aunque no son pocos los que le señalan como uno de los potentados y banqueros que financiaron el ascenso al poder de Hitler.

Paralelamente  a ello Mohamed Awad Laden, padre de Osama Bin Laden, ofreció al rey Saud de Arabia Saudí edificar en Riad un magnífico palacio real, la obra realizada resultó tan del agrado del rey que le recompensó  con un contrato vitalicio gracias al cual la empresa Saudí Bin Laden Group sería la que se beneficiaría de todos los contratos de obras públicas que se llevasen a cabo tanto en Medina como en la Meca.

                                                            

                                                                 

En el entretanto los Bush se habían congraciado con las autoridades norteamericanas. Llegando a convertirse Bush padre en agente secreto  merced a los buenos oficios de John Fuster Dulles, posteriormente .director de la CIA.
 Una de sus primeras misiones fue coordinar el asalto a Bahía Cochinos en Cuba. La progresión de Bush padre dentro de la Agencia le llevó a convertirse en  director de la CIA el año 1976.

                                                               

                                                                  

Y es en ese momento en el que se cruzan los caminos de las familias Bush y Bin Laden, desde entonces los lazos que  les unen no  han hecho otra cosa que incrementarse puesto que sus intereses económicos son convergentes.

Es a partir de ese 1976 que  George Bush Jr. inicia su caminar independiente fundando la empresa petrolera  Arbusto Energy.
Bush buscó y encontró  inversores que  aportasen dinero para enderezar la recién creada empresa petrolera. Un buen día de 1979 recibió  50.000 dólares  a cambio de un paquete de acciones equivalente al 5%  del volumen total de Argusto Energy.

                                                                       






El hombre del que realizaba esa inversión era nada más y nada menos que Salem Bin Laden, el hermano mayor de Osama Bin Laden.
En aquel entonces Salem estaba al frente de la compañía  familiar  Saudí Bin Laden Group.

El fallecido patriarca de la familia Bin Laden se  había hecho con el favor del rey Saud gracias a sus magníficas obras, construcciones e imponentes  palacios. Había logrado las contratas de todas las construcciones públicas que realizaba el régimen saudí, todo esto  hizo a los Bin Laden inmensamente ricos.
El saudí Bin Laden Group era un verdadero imperio económico.
Cuando el hermano mayor de Osama, Salem, se hizo cargo del grupo se empeñó en hacerlo crecer. Pensó que la mejor manera de lograrlo era  invirtiendo en empresas petrolíferas, se fija principalmente en las norteamericanas como  Arbusto Energy debido a los contactos que el fallecido  rey tenía en la zona. De ahí  las inversiones  que la empresa de Bush  hijo recibía.

Al mismo tiempo en que  Bush hijo recibía fuertes inversiones del mayor de los Bin Laden, Bush padre  centró su atención en  otro de los hermanos Bin Laden, en Osama, el entonces más occidentalizado y apartado de la fe y moral musulmana, para hacerlo “encargado” de la CIA para Oriente Medio.

En estos momentos la relación entre las familias es  muy cercana. Mientras Bush hijo recibe dinero del mayor de los Bin Laden el menor de estos, Osama, pasó a trabajar para la  CIA  gracias a Bush  padre. A partir de aquí el trato, incluso personal, entre las dos familias se estrecha aún más.

Poco tiempo después Osama viaja a Afganistán, país que desde   Diciembre de 1978 estaba ocupado por tropas de la Unión Soviética, cosa esta que irritaba sobremanera al entonces presidente norteamericano Ronald Reagan. En aquel momento la vicepresidencia la ocupaba George Bush padre, el cual eligió al antiguo colaborador de la CIA Osama Bin Laden como su hombre en Afganistán para liderar una campaña encubierta  de apoyo a los muyahidin que luchaban contra las tropas soviéticas, siendo miles de estos  armados y entrenados por los Estados Unidos, llegándose incluso a construírseles campos de entrenamiento.
Para entonces Osama Bin Laden  había  acrecentado sus creencias islámicas, comenzaba a radicalizarse aunque entonces vertía su odio  contra la Unión Soviética, mientras que sentía  cierta simpatía por los Estados Unidos, tanto por la ayuda que él recibía en su combate contra la invasión soviética como por los negocios que su hermano  Salem mantenía con Arbusto Energy y  que tantos beneficios le proporcionaba.

                                                                

                                                                    

La relación  entre Bush hijo y los Bin Laden llegó al punto de que un nuevo aliado empresarial de  este se casó con  una de las hermanas de Bin Laden. Un cuñado de Osama Bin Laden  era el dueño de la empresa saudí  Delta Oil, una de las sociedades que más beneficiadas resultó gracias al cambio de régimen en Afganistán,  dado que se benefició de la construcción y posterior explotación de oleoductos y gaseoductos de la zona.
Es así que un cuñado de Bin Laden es socio comercial de  la familia Bush.

Todas estas alianzas y amistades de la familia Bush con los Bin Laden resultan poco menos que sospechosas. El hecho es que se ha financiado  militar y logísticamente grupos  que antes se consideraban aliados y ahora se califican de terroristas. Al-Qaeda  no es  otra cosa que una creación de la CIA, más concretamente de la acción de los Bush.


El oro negro y los negocios están detrás de todo esto  y por encima de intereses nacionales o patrióticos, por mucho que se nos pretenda convencer de lo contrario. El pasado no deja de ser presente.

domingo, 26 de mayo de 2013

Preparando a la gente para la guerra.





                                                                     



Hace dos días Londres fue  escenario de un supuesto  asesinato  en el que habría muerto apuñalado y degollado un  soldado del ejercito británico. Este asesinato, repito que supuesto, habría  sido  llevado a cabo por un integrista musulmán como protesta, “ojo por ojo” señaló el asesino ante las cámaras de televisión, por la intervención  militar  británica en Afganistán e Irak.

                                                             


Pero sobre la veracidad del tan  publicitado atentado  integrista  penden no pocos interrogantes, y es que  toda una serie de cuestiones  hacen dudar de la  realidad del incidente. Vamos a señalar cuales son estas:

Tras el crimen, el supuesto asesino  es filmado y después el asesino habla ante una cámara allí presente, y es precisamente de esta filmación  de donde surgen la mayor parte de  las inconsistencias que ponen en entredicho la realidad  del atentado integrista.

El asesino, armado aún con un cuchillo y un hacha de carnicero   increpa de modo exaltado al que le filma y señala que la razón del crimen es  la intervención británica  y pide que el pueblo  británico se deshaga de sus gobernantes. Llama la atención que el cámara  se mantenga a tan corta distancia de alguien  que acaba de asesinar y que continúa con las armas con las que ha cometido el crimen. También resulta poco creíble que el que filma no muestre la menor tensión puesto que la imagen  no tiembla lo más mínimo.

                                                            

La filmación nos presenta al supuesto asesino con las manos   ensangrentadas al igual que lo están las dos armas blancas que porta, pero curiosamente el cuerpo y las mangas del chaquetón que lleva están impolutas, careciendo de la más mínima mancha de sangre, cosa  imposible dada la cantidad de sangre que  el apuñalamiento y más aún el degüello habría producido.

En la filmación a la que nos referimos podemos ver otras cosas que tampoco cuadran, como la actitud pasiva y para nada  nerviosa de los que son testigos del asesinato, tampoco  resulta  creíble que la señora que pasa con el carro de la  compra no muestre  un mínimo de temor y ni siquiera se aparte   al tener delante a un exaltado con  las manos manchadas de sangre que  esgrime  dos armas blancas también ensangrentadas.

                                                                   


La postura de heroísmo cuasi suicida que  lleva a cabo una chica  al increpar y enfrentarse a corta distancia con un asesino armado es más propia de una película  de Van Dan que  de la realidad, y más aún lo es que el asesino armado se mantenga impertérrito escuchando la  recriminación  sin  amenazar con las armas a quién le está  afeando su conducta.

                                                               


Otras cuestiones a tener en consideración son la distancia, menos de 200 metros, a la que se encontraba una comisaría de policía y los 20 minutos que tardaron los agentes en acudir al lugar donde se había  desarrollado el incidente.

Todo esto suena a  montaje gubernamental, un montaje que desde luego busca algún  tipo de objetivo. Pero ¿Cuál podría ser este?

No olvidemos que  Gran Bretaña es una de las principales potencias que participan en la coalición militar que   ocupa y lucha en Afganistán e Irak, y que la población de este país es cada  vez más reticente a  la participación de sus soldados en guerras  lejos de sus fronteras.
Incidentes musulmanes radicales como este servirían para que la población sintiese el peligro del fundamentalismo islámico y favoreciese o al menos apoyase futuras intervenciones militares en el extranjero, como sería el caso de las inminentes intervenciones en Siria y quién sabe si en Irán  también. Podríamos estar entonces ante el comienzo de una tercera guerra mundial.
Ayer  se repitió  un incidente similar pero ahora en París, donde un soldado francés fue apuñalado, Francia es otra de las  potencias fundamentales de la coalición internacional que precisa movilizar a su población  a favor de  la  intervención, y más si esta se vende como  defensa.

                                                             


Otro aspecto que llama la atención, al igual que ocurrió con los atentados de Boston,  es  lo poco cuidados y elaborados que están.  Desgraciadamente tan solo se puede  colegir de ello  que los que dominan el mundo se sienten tan seguros en su poderío y confían tanto en la estupidez de la población que no precisan siquiera de esconder sus manipulaciones.


El Club de Bilderberg  se reúne este mismo fin de semana en la ciudad de Londres, y como todos sabemos  en estas reuniones se marcan cuales serán los acontecimientos  fundamentales para  el mundo en los próximos años, y esta cada vez más enconada  animadversión hacia  los países musulmanes podría ser un paso más  hacia una intervención en Siria e Irán. 

                                                                    



La duda sobre lo que hasta aquí se ha expuesto  se refiere a si  realmente el soldado ha  muerto o no. La repuesta es que lo más probable es que así haya sido, dado que el soldado  falleció al ser atropellado al salir de un cuartel.  Esta realidad para nada pone en cuestión lo antes señalado y que  todo lo  posterior sea un burdo montaje. Conociendo  hasta que punto los Estados se someten a los intereses del Nuevo Orden que se trata de imponer a nivel mundial todo es posible, me refiero incluso a la causa del atropello.
Cuando el sujeto fue atropellado y posteriormente apuñalado y degollado no vestía de uniforme, tan sólo llevaba una camiseta que hacía referencia a los veteranos de Afganistán, demasiada coincidencia que se tratase de un atropello y posterior acuchillamiento fortuitos.


Otra cuestión que ha de quedar muy clara es que la invasión musulmana  que  la inmigración musulmana  lleva aparejada en Occidente, especialmente en Gran Bretaña y Francia, resulta un peligro que puede dar lugar a  acontecimientos como el que  estamos analizando, pero sin necesidad de ser teatralizados.

                                                                     

martes, 21 de mayo de 2013

Fortuna, una renuncia vestida de solidaridad.



                                                                               


Los cortesanos de siempre, los palmeros del sistema juancarlista y  la prensa  “del pesebre”,  nos pretenden vender   que el Rey  renuncia al yate Fortuna   como una acción de solidaridad con todos los españoles que en estos difíciles momentos padecen en sus carnes el peso de la crisis. Pero como  en las próximas líneas se podrá comprobar, tal cosa es del todo falsa. No nos encontramos ante una acción  solidaria, nada más alejado de la realidad.

En el caso de esta “altruista y solidaria” renuncia   nos encontramos  ante  la confluencia de  unas necesidades y una oportunidad, una confluencia que es  utilizada de modo maquiavélico   con la única intención de  asegurar la continuidad de los privilegios que la institución monárquica concede al actual Jefe de Estado y a su familia.

                                                                   
                                                                                     
Si nos referimos a las necesidades, estas tienen como eje fundamental recuperar  el apoyo de un pueblo, que cada día se aleja más  de la institución monárquica, mostrándose contrario a su continuidad.
Esta oposición popular  se ha visto  espoleada por las acciones que el mismo monarca y su familia  vienen llevando a cabo sin pausa.
Cuestiones como el safari, las estafas de Urdangarín, la  actitud de la justicia con respecto a la infanta  Cristina o el escándalo de  la “princesa” Corina y sus supuestas gestiones  son parte de ellas.

                                                                     



Asimismo, el cada vez más  dudoso origen de la  fortuna del rey  y el verdadero  papel regio en la intentona  del 23 F, no hacen otra cosa que enconar  cada vez más la posición de la depauperada y hastiada población española.

Del mismo modo,  distintas cuestiones  hacen que  el monarca y su familia no quieran o puedan  utilizar  el yate Fortuna  y las aguas de Mallorca tal y como antes hacían. De un lado nos encontramos con que la  edad  del rey  y su cada vez más delicada salud hacen que  el uso de la nave le resulte menos agradable.
Por otro lado la convivencia familiar, tan tensa y  desagradable en los últimos tiempos, se hace casi insoportable en un espacio reducido como  es el del barco, por muy grande que este sea.
Y  en último lugar, los veraneos en Mallorca y los paseos en yate por sus aguas parecen haber dejado de ser del gusto de los miembros de la familia del Rey. Esta situación lleva a que los distintos “bandos” no quieran coincidir en un  mismo lugar y que por lo tanto busquen  lugares distintos para desarrollar sus actividades vacacionales y  veraniegas.

                                                               


Todo lo señalado son las necesidades; recobrar el apoyo popular  para que la monarquía pueda continuar más allá de Juan Carlos I y abandonar el yate como  punto de reunión familiar y de disfrute vacacional.

La oportunidad para que ambas  necesidades puedan ser alcanzadas aparece cuando Patrimonio Nacional comunica a la Casa real que  no puede hacerse cargo del mantenimiento  y cuidado del Fortuna, debido a que el costo que ello significa no puede ser afrontado con su  presupuesto.
Y es que  el mantenimiento del Fortuna (incluye reparaciones, amarre, sueldo de la tripulación, combustible, etc.) es de 1800000 €, piénsese que  tan solo llenar los tanques de la  nave cuesta 25000 €.
Llegados a este punto la Casa del rey, dudo mucho que  haya podido pensarlo el monarca, ha tomado el camino de “hacer de la necesidad virtud”.
Se ha aprovechado esta contingencia para presentar un hecho  motivado por la necesidad  como una decisión  solidaria digna de aplauso y admiración.

Pienso que  conviene  conocer algunos datos  de este yate del que durante décadas ha disfrutado el rey y su familia, sin que nadie de los que ahora  elogian la decisión real refiriese. Ahora afirman que el rey  deja de lado unos gastos suntuarios perfectamente prescindibles. Pero antes callaron  respecto a esos gastos.

Este yate, el Fortuna II, pues antes tenía otro, también cedido a Patrimonio Nacional aunque lo disfrutaba exclusivamente el monarca y su familia.
El Fortuna I  fue regalo del monarca saudí Fahd.

                                                                

En este punto hay que señalar que el hecho de ceder los yates, tanto el Fortuna I como el II a Patrimonio Nacional, no deja de ser una inversión, puesto que  de este modo  el mantenimiento y cuidado del yate es cubierto por los Presupuestos Generales del Estado, estando su uso y disfruté dedicado en  exclusiva al  mmonarca y a su familia.
El yate de la familia real, propiedad de Patrimonio Nacional. Lo es desde hace  13 años. Se trata de una nave de lujo con casco de aluminio que puede alcanzar una velocidad de 130 km/hora y que tiene un peso total de 35.4 toneladas, tiene un sistema de propulsión sin hélices  sumamente avanzado. Su precio se estima en unos 21 millones de euros (34.000 millones de las pesetas de entonces).

Este lujosísimo yate consta  de un salón, un comedor, una cocina, cuatro camarotes dobles para ocho pasajeros más tres estancias para la tripulación.

Fue un obsequio de 30 empresarios  mallorquines como  premio y reconocimiento a la publicidad y apoyo que las Islas Baleares han recibido de la familia real  al pasar en la zona sus vacaciones y  participar en las regatas que en sus aguas se celebran.

Estos generosos, y seguramente “desinteresados” empresarios eran  los responsables de las siguientes empresas: Sol Meliá, Globalia y la Caja de Ahorros de Baleares, Sa Nostra.

Desde luego no resulta para nada ejemplarizante que empresarios privados regalen, y el monarca acepte, un regalo de tal calado puesto que  como mínimo levanta  sospechas de  soborno  o de que puede llevar aparejado tratos de favor hacia los que realizan  tal obsequio.

El uso que de  este yate ha hecho la familia real o el monarca ha ido  reduciéndose en los últimos tres años, aunque  su costosísimo mantenimiento ha continuado manteniéndose.

La oportunidad  se dio cuando el Presidente de  Patrimonio Nacional  D. José Rodríguez Spiten  informó a la Casa del Rey de que  Patrimonio Nacional no podía  hacerse cargo del mantenimiento y cuidado del yate Fortuna debido a  que el presupuesto de Patrimonio Nacional no lo permitía resultó providencial. Es así que el monarca renunció a su uso y solicitó al señalado  Presidente del Patrimonio Nacional la desafección del yate como bien de este organismo, Dejó la propiedad al Estado, dejando al Consejo de Ministros la decisión sobre el uso que de esta nave. Ahora parece que  la nave pasaría a formar parte de la Armada española.
De este modo el monarca podrá disponer de modo integro de la partida que los Presupuestos Generales del Estado dedica a la Casa Real.7.333.710.000 euros para este 2013, lo cierto es que mientras que fue propiedad de Patrimonio Nacional también era el Estado quién pagaba  su “juguete”.

Como puede verse, de solidaridad con el pueblo en esta situación crítica  nada. Tiene que ver con la “cesión”, por mucho que se quiera presentarlo de esa manera.

No nos dejemos engañar por los fuegos de artificio de esta casta política que medra a la sombra de este chiringuito que es el régimen juancarlista, ni por las palabras de estos  periodistas que comen del pesebre de las subvenciones.