martes, 14 de mayo de 2013

Los insectos y el hambre.



                                                                           
                                                                             

Ayer mismo,   la FAO  (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura)  hizo público en Roma un comunicado en el que señalaba la necesidad de que  se generalizase el consumo  de insectos  como alternativa al hambre y a la  obesidad, que cada vez son más comunes en nuestro planeta.

Este comunicado ha sido  divulgado  de una forma sumamente amplia, al menos en  nuestro país,  por lo pintoresco de la referencia a incluir en nuestra dieta   insectos.


                                                                      

Pero tras la referencia a  este aspecto exótico se esconde, de un modo subliminal, un mensaje  eugenista, que jugando con  estadísticas, que no son otra  cosa que  manipulaciones, vienen a  hacer depender el hambre  del número de seres  humanos  que poblamos la tierra.
Según este informe, para el año 2030 el número de habitantes sobre la tierra alcanzaría   los 9000 millones, y con esa cantidad de habitantes la tierra no podría proporcionar suficiente alimento para  tan ingente  población.
Refiere que no sería posible  aumentar la  cantidad de terreno para la  agricultura o  ganadería debido a que se precisaría de una cantidad de agua de la que ese carece y que en caso de que se hiciese el gas metano que la producción produciría aceleraría el calentamiento global.
Del mismo modo señala que la  alimentación no podría  obtenerse de los océanos ya que estos están sobreexplotados, esquilmados

Partiendo de estos datos se infiere que tan solo la reducción de la población mundial, o poner freno a su crecimiento, podría conjurar la situación que se  predice.

Ahora bien, lo que señala subrepticiamente  el comunicado al hacer depender el hambre  de la población mundial no deja de ser una falacia. Y es que  no es tanto el tamaño de la población mundial cuanto  la  injusta y descompensada  repartición de estos alimentos lo que produce  la tierra lo que realmente causa hambre en zonas de la tierra.
Pero señalar esto no es conveniente para el despilfarrador “primer mundo” y menos aún para el emporio financiero-industrial que  se mantiene gracias a tan  indigna  utilización de las riquezas que la tierra produce. Pensemos que  la actual población del  planeta:7.116.000.000 habitantes,  podrían  ocupar exclusivamente  Australia, disponiendo cada uno de ellos de un kilómetro cuadrado de tierras.

Si la  distribución de los productos alimenticios que se producen en nuestro planeta fuese mínimamente equitativa la   ausencia del alimento necesario no sería tal.
Ahora bien, el mundo superdesarrollado vería  algo disminuido su  despilfarradora forma de vida y los grandes emporios  comerciales y financieros  no podrían  seguir con sus  gigantescos y vergonzosos beneficios.

Ahí se encuentra precisamente el quid de la cuestión, en que  el poder económico no acepta eso y prefiere la alternativa de  reducir drásticamente  la población mundial a través de hambrunas, guerras, vacunas con mercurio, generalización de semillas  transgénicas y guerras locales.


Como se sabe, una de las prioridades  que se  han marcado los dueños del mundo, esos que pretenden instaurar un Nuevo Orden Mundial es la de reducir de modo drástico, en más de  5000 millones, la población mundial. Y para ello qué mejor que convencer a la población  de que  el número de  habitantes del planeta resultan  excesivos y por causa de ello se produce el hambre y aumenta el calentamiento global, etc. Pero por supuesto evitan muy mucho hablar de las desigualdades en la repartición de los alimentos y en la manipulación que realizan las empresas y las potencias.

                                                              

sábado, 11 de mayo de 2013

Los Rosthchild y la Lotería


                                                                           
                                                                             


A pesar de que la inmensa mayoría de los españoles no estén enterados de ello y que  les pueda resultar difícil de creer, desde Septiembre del año pasado  la lotería ha pasado a estar dominada y dirigida por dos entidades privadas extranjeras.
La familia Rothschild  y la legalista firma Hogan Lovells   son las dos entidades referidas.Serán las encargadas de llevar a cabo la mayor privatización de nuestra historia.
El proceso de privatización llevaba abierto desde Enero, del año pasado, después de que Elena Salgado anunciara a finales del 2010 la venta de varias empresas públicas para reducir el déficit público, una de ellas era AENA y la otra LAE,la Lotería.
La OPV de LAE (Loterías y Apuestas del Estado) será la más grande de las privatizaciones de la historia de España, entre 7000 y 10000 millones de euros.
El ministerio pidió ofertas a varias firmas de abogados y bancos de inversión, pero poco antes de resolver aplazó la resolución argumentando que el ejecutivo había cambiado el equipo de gestión incluido el presidente. El cargo recayó en Aurelio Martínez, que fue primer ejecutivo del ICO (Instituto de Crédito Oficial) y Navantia Martínez, que asumió las funciones a mediados de Marzo y que solicitó tiempo para tomar sus decisiones.
Es de esta función de la que se van a encargar ahora los Rothchild.


El 25 de Septiembre del 2012  la web oficial de loterías señaló en un escueto comunicado, tan escueto como poco publicitado, que  la Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado  (SELAE) adjudicaba a Rothschild SA  y a la entidad Hogan Lovells las asesorías financiera y  jurídica  respectivamente.
Textualmente se podía leer en el comunidado: “…Las adjudicaciones han recaído en la entidad Rothchild SA  para la asesoría financiera de la operación y en la entidad Hogan Lovells International,LLP. Establecimiento para la asesoría jurídica de la misma.”

                                                              

Han ganado el concurso tanto para elaborar la estrategia  de financiación de la compañía como para iniciar el proceso de obtención de un rating crediticio, según anuncia Expansión.
El banco seleccionado ya participó en  en la OPV que pretendió sacar adelante el anterior gobierno que presidía  Rodríguez Zapatero, aunque finalmente no se llevó a cabo la privatización.  

La entidad financiera seleccionada recibirá una cantidad de hasta  500000 euros y se compromete a trabajar con Loterías hasta doce meses.
Una cantidad tan exigua  de euros, para esas compañias y tipo de operaciones llama la atención y hacen pensar que el fin no es tanto conseguir ese dinero como el  hacerse con la empresa durante un año y  en la adjudicación   o más adelante en la emisión de bonos, sin olvidar que con ello se  socava aún más  la soberanía española.

Lo que en primer lugar llama la atención es el silencio que los medios de comunicación “serios”, léase controlados por los  poderes financiero-políticos que dominan el mundo, han mantenido y mantienen respecto de un tema de tanta importancia tiene  para la población como es este que  hace referencia al control por  grupos extranjeros de esta entidad tan entrañable y sentida como propia. 
Y en segundo lugar nos preguntamos como  se puede “haber puesto al zorro a cuidar el gallinero”, puesto que además de haber colocado al frente de Loterías durante un año  a los Rothchild, van a ser estos los encargados de buscar las fuentes de  capital para Loterías y finalmente asignar  a quién se  adjudicará la privatización de  ella.

No podemos pasar por alto que el Grupo Inter-Alpha  es controlado por los Rosthchild y que de él forman parte los dos bancos españoles más importantes: El banco de Santander y el BBVA, dos de las más  serias candidatas a ser dueñas de la Lotería.

Lo que realmente subyace a toda  esta operación  financiera, que como hemos podido ver  capitanean los Rosthchild,  es nada más y nada menos que, por presiones de  la Unión Europea, acabar con el déficit   que la casta política ha creado  en las Comunidades Autónomas. Para lograrlo. buscan otros 6000 millones de euros para  dotar al FLA  (Fondo de Liquidez Autonómico) y de este modo  acabar con el déficit  autonómico. Una jugada maestra de los  dueños del mundo: exigen que se cumplan unas condiciones, lo cual va a obligar a tomar unas medidas de las que se servirá uno de los señores que a través de las finanzas  que dominan la tierra.

Respecto a la venta u operación financiera a la que nos referimos nos asaltan  varias dudas, la primera se refiere a si realmente es preciso deshacerse de  una entidad pública que  no es deficitaria y presenta resultados positivos, puesto que de otro modo un banco  con tanta solidez y experiencia como lo es la de los Rothchild no se hubiese hecho cargo de su  explotación y dominio financiero.
La segunda  deriva de la primera, se refiere a la  necesidad de colocar un intermediario, los Rothchield, para la venta de  una empresa  saneada. Y es que  los intermediarios lo único que pueden hacer es incrementar  el precio y por tanto las exigencias  de precio ,con la consiguiente mayor dificultad de vender el producto.

Y como no,¿ porqué   terminar con la última de las grandes  empresas públicas  que le quedan a España?, de este modo estamos pasando de una economía productiva a una meramente especulativa. El dominio  de la economía española será ya total por parte de la  troika y de las altas finanzas internacionales, que vienen a ser lo mismo. La independencia española como estado-nación  desaparece lenta pero inexorablemente, y esta perdida de soberanía al pasar toda su riqueza y producción  a manos de las entidades supranacionales políticas y sobre todo financieras será el final de España como tal.

La perdida de soberanía de los estados-nación y el control de estos por parte de una política marcada por las finanzas  internacionales  es uno de los objetivos primordiales que se han mancado  los  amos del mundo para la instauración del Nuevo Orden Mundial. Y es en ese escenario en el cual ha de colocarse la actuación de los Rosthchild en el caso de la Lotería.

                                                                

miércoles, 8 de mayo de 2013

El negocio de Bill Gates.



                                                                        
                                                                             


Atravesamos una época en la cual se dan unas descomunales  diferencias económicas, alimenticias y sanitarias entre  tres cuartas partes de la humanidad sometidas al hambre y la miseria y  una cuarta parte  que vive en la opulencia y el despilfarro. En esta situación aparecen en las sociedades privilegiadas unos personajes que sirven para limpiar la mala conciencia  de aquellos que quieren seguir con el tren de vida  que proporcionan  las sociedades opulentas pero que a su vez pretenden limpiar la  mala conciencia que sienten cuando a la hora de comer ven en el televisor  algún niño famélico muriendo de hambre.
Este tipo de personajes suelen ser multimillonarios que donan elevadísima sumas de dinero para luchar contra la pobreza y combatir la enfermedad de los más  desfavorecidos.
Desgraciadamente este altruismo  no suele ser tal, puesto que detrás de él  se suelen esconden intereses bastante menos filantrópicos. Ocurre  que  nuestra sociedad suele pasar por alto  que se den tales intereses de lucro vestidos de  buen samaritano, este autoengaño y posicionamiento acrítico  se produce para salvaguardar esa idea del poderoso benefactor,
Y es que el papel de acallar  la conciencia de aquellos que conforman las sociedades del bienestar resulta tan perentorio que el autoengaño y la mentira se convierten en las opciones mayoritariamente adoptadas.

Cuando vemos a “uno de los nuestros”, a alguien que forman parte del mundo rico,  donar tan ingentes sumas de dinero para combatir los males antes señalados es como si una parte de nosotros también lo hiciese, y de este modo nos estaríamos redimiendo de la culpa que sentimos por  nadar en la opulencia  entre tanta hambre.

El caso más claro de todo lo que hemos venido  señalando se da  con el multimillonario Bill Gates y la fundación Bill & Melinda Gates.
Este personaje y la fundación que preside  se han convertido  en una especie de icono de la ayuda desinteresada  a los más hambrientos y  a los  países subdesarrollados, pero desgraciadamente  nos encontramos con que no es oro todo lo que reluce. Toda esta  autojustificación lleva a que  la inmensa mayoría  de los que conforman las sociedades del “primer mundo” se niegan a considerar siquiera  que  tras esa imagen de filantropía se escondan intereses que no lo son tanto. Y ocurre que todo esto les lleva a  no plantearse si  estas cesiones de dinero forman parte de un plan  contrario a las mínimas condiciones de respeto hacia el ser  humano.

Estas líneas pretenden poner de manifiesto  cuáles son esos  intereses espurios que esconde la fachada  humanitaria del  fundador de Microsoft.
La Wikipedia, la enciclopedia más consultada en la actualidad, cuando se refiere a Bill Gates  habla de un empresario y filántropo estadounidense, señalando así mismo que la fundación Bill & Amanda  Gates  se dedica a reequilibrar oportunidades en salud y educación a nivel local, especialmente en las regiones menos favorecidas. Al igual que puede leerse esto en la Wikipedia, los medios de comunicación en su inmensa mayoría repiten  la misma cantinela sin  profundizar mínimamente en los aspectos  empresariales  y otros objetivos a más largo plazo.
La fundación, supuestamente filantrópica,  Bill & Melinda Gates adquirió en el año 2010  500000 participaciones de la empresa Monsanto, valoradas en más de 23 millones de dólares. Esto pone a las claras que la citada fundación tiene en mente otros   objetivos  que van más allá de erradicar la enfermedad y alimentar a los pobres del mundo.
La fundación Gates, calificada de benéfica, es  un fondo exento de impuestos que  se dedica a invertir billones de dólares  con el fin de  establecer un monopolio global dominado por plantas y semillas genéticamente modificadas. La finalidad de todo esto no sería otra que establecer  el control corporativo sobre las fuentes alimentarias del planeta para de este modo reducir la población mundial de una manera significativa.
No podemos olvidar que esta reducción es un objetivo que se ha marcado el Nuevo Orden Mundial  a través de todas las instituciones que buscan su implantación.
Este planteamiento   de reducir la  población mundial  además de un objetivo primordial para los que tratan de implantar el Nuevo Orden Mundial es la base del movimiento   eugenista
El padre de Bill Gates, William H. Gates Sr, actualmente co-presidente de la fundación Bill & Melinda Gates  es el antiguo responsable del grupo eugenista  Planned Parenthoob (Paternidad/Maternidad Planeada), organización que con posterioridad se reconvirtió  en la American Eugenecics Society (Sociedad Americana de Eugenesia).
Bill Gates, durante una entrevista en 2003 con Bill Moyers, admitió que su padre era el responsable de Panned Parenthoob, asociación que se había fundado bajo  la idea de que todos los seres humanos son “reproductores insensatos” y “malas hierbas” que necesitan ser erradicadas de forma selectiva, siempre han de ser erradicados los otros claro.
En la misma entrevista Gates admitió  que la participación de su familia  en temas reproductivos ha sido muy extensa, poniendo como ejemplo su adhesión a las creencias eugenistas.
 Aunque la posición pública que Gates mantiene en la actualidad es diferente, lo cierto es que las iniciativas de su fundación no dejan de ser una estrategia  Malthusiana modificada que reduce de un modo  de modo más discreto las poblaciones sirviéndose de  vacunas y alimentos genéticamente  modificados.
De hecho la fundación Gates se centra actualmente en forzar  la introducción de OGM (Organismos Genéticamente Manipulados) en África a través de la financiación de la AGRA (Alliance for a Green Revolutin in Africa). La fundación Gates reconoce haber donado al menos 264.5 millones de dólares a AGRA .
Según un reportaje aparecido en el 2010  en La Via Campesina  el 70% de los beneficiarios de AGRA en Kenia trabajaban con Monsanto y casi el 80% de la financiación de la fundación Bill & Melinda Gates está destinada a biotecnología.
El mismo reportaje señalaba que la fundación Gates garantizó en Abril del 2010 880 millones de dólares para crear el Programa de Agricultura y Seguridad Alimenticia  (GAFSP), programa que es un fuerte promotor  de  OGM (Organismos Genéticamente Modificados) Este Programa fue el encargado de facilitar 35 millones de dólares en “ayudar” al destrozado Haití para que fuesen  utilizados sistemas agrícolas y tecnologías OGM.  En otras palabras, sirviéndose de la  desgracia  ayudó  a que  sus productos se utilizasen y la población sirviese como campo de experimentación de sus productos.

La vinculación existente entre la fundación Gates, Monsanto y la agricultura corporativa   pone de manifiesto con claridad la  verdadera agenda  que lleva adelante. Esta agenda se basa en crear un  control monopolístico a escala mundial en las diferentes áreas de la vida  humana: vacunas, productos farmacéuticos, OGM, control reproductivo, control climático, etc.

Sirviéndose del dominio en todas  estas áreas la fundación Gates ha logrado tener un oligopolio que le permite  realizar grandes progresos en su pretensión de disminuir la población mundial de forma  paulatina.
Hemos de señalar  que cuando la fundación Gates  adquirió  tan elevada cantidad de participaciones de  Monsanto no estaba  haciéndose con una empresa  caritativa, ni siquiera neutra, pues en la década de los 60 Monsanto  junto a Dow Chemical, Uniroyal, Hercules, Diamond  Shamrokc, Thomson Chemical y TH  fueron contratados por el gobierno de los Estados Unidos para producir un herbicida denominado “agente naranja” utilizado  durante la guerra de Vietnam con el fin de destruir la selva vietnamita y las cosechas de los  vietnamitas de modo que se les privaba  de alimento a los vietnamitas y de  vegetación en la que esconderse.
Este potente agente químico causó unos 400000 muertos entre la población vietnamita  e hizo que unos 500000 niños naciesen con malformaciones.
A esto hay que unir que el agente naranja tiene gran resistencia   y permanece activo en el suelo de Vietnam provocando graves daños en las selvas del país  y generando nuevas generaciones  con malformaciones y afectadas de cáncer.


Las actuaciones de la fundación Bill & Belinda Gates, aunque se nos pretenda hacer creer lo contrario, resultan sumamente negativas para la economía y el bienestar de los más necesitados de los países del denominado “tercer mundo”. Los Gates han centrado principalmente sus esfuerzos e inversiones  en la promoción de una agricultura controlada por corporaciones y en paradigmas médicos que sólo llevan a esclavizar más a los más pobres. Los OGM que desarrollan y comercializar a gran escala, aniquilan los sistemas de agricultura nativa como ha podido comprobarse en la India.
La fundación Gates es primordialmente un negocio, puesto que la mayoría de las donaciones del magnate acaban por favorecer sus inversiones comerciales. Realmente no dona nada, en lugar de pagar impuestos al constituirse como fundación benéfica se dedica a invertir sus beneficios. Está involucrado en destruir la agricultura rural en el mundo a través de la Alianza para una Revolución Verde en África (AGRA). Lo que hace es privar a los  pobres de África de sus  semillas tradicionales para reemplazarlas por semillas de sus compañías y finalmente por OGM.

La intención primera es la económica, pero la última es la disminución de la población mundial tal y como propugnan los  partidarios de la instauración de un Nuevo Orden Mundial.

                                                                     

miércoles, 1 de mayo de 2013

¿Una solución a la crisis?

                                                                      



La situación por la que  atraviesa España en estos momentos  es de una gravedad  tal que  se hace precisa una acción  todo lo  imaginativa y  radical  que sea necesaria con tal de poner coto a un estado de cosas que  está sumiendo en la pobreza a gran parte de la población, mientras que una parte no pequeña  comienza a vivir en la miseria.
La actual situación económica  está  acabando con ese antaño ancho colchón  que constituye la clase media, una clase que poco a poco y de modo inexorable  está siendo acuciada por los impuestos rebajando su capacidad adquisitiva  para pasar a formar parte de  la antaño denominada clase baja.
En la actualidad, como si estuviésemos en pleno siglo XIX, nos encontramos con que existen unos ricos que cada vez se enriquecen más y unos pobres que   poco a poco se hunden en la miseria.

Hemos llegado a una cifra de personas que carecen de empleo, lo que  resulta absolutamente intolerable, 6200000 un 26% de la población  está pués desempleada, entre la población  joven  este porcentaje  supera el 50%.  Cerca de dos millones de hogares españoles, tienen  a todos sus  miembros desempleados, hogares que tan solo pueden sobrevivir gracias a  algún tipo de  ayudas estatales, al apoyo de la familia o  al trabajo de los comedores de asistencia social de Cáritas o a los bancos de alimentos. Para colmo de males  estas familias ven peligrar gravemente   la vivienda al no poder hacer frente al pago de la hipoteca y a la rapiña de los bancos que los desahucian en un número cada vez mayor.

                                                               

                                                                 

Hacía ya décadas, desde la época del hambre inmediata al final de la guerra civil, que no podía verse  a personas  buscando en los cubos de basura para poder llevarse a la boca algo con lo que saciar el hambre. Y desgraciadamente esto da la impresión de ser sólo el principio de una crisis que parece que aún no ha tocado fondo, pues las mismas previsiones del gobierno apuntan a que  el desempleo  no bajará del 25 % 
Hasta al menos dentro de  dos años, y ya se sabe lo que las previsiones normalmente suelen variar siempre a peor.

Los seguros de desempleo y las ayudas de los familiares en ese tiempo irán acabando, pudiendo llegar  nuestro país a ser un  espectáculo general de dolor, desesperación  y miseria generalizados. Para poner freno a todo esto los políticos en general, y los gobernantes muy en particular, están obligados a  tomar las medidas que sean precisas para que la población española  pueda llevar una vida mínimamente digna y para que la situación se acerque lo más posible al pleno empleo.
  Lo que del todo resulta inadmisible es que las castas políticas  y financieras   naden en la abundancia que les proporcionan sus negocios de  usura y de una corrupción generalizada  mientras que la población  nada en la desesperanza y la necesidad.

Muchos dirán, y no falta razón, que  sus manos están atadas puesto que las directrices  económicas y los principios  básicos de esta vienen en la actualidad marcados desde Bruselas.

España, al igual que ocurre con los demás países del sur de Europa, los denominados  PIGS  (Portugal, Italia, Grecia y España), encuentra que las directrices que   se marcan desde  el Banco Central Europeo y  el Parlamento Europeo son favorables exclusivamente a los intereses de los países del  eje Franco Alemán  y de los  nórdicos, pero que  resultan  en la mayoría de los casos lesivas para los problemas que a  los países mediterráneos  acucian.

Es así que  mientras que la prioridad para  el BCE y  para la Unión Europea se centra en combatir la deuda y el déficit, los países  del sur del continente tienen en el el desempleo galopante y en una pobreza generalizada su  fundamental problemática.
Los objetivos son distintos como distintas habrían de ser por tanto las medidas  a aplicar. Pero contrariamente a esto  se ponen en marcha, y se obliga a que apliquen, también  en los países periféricos, medidas que para nada toman en consideración  nuestros gravísimos problemas y que tan sólo buscan combatir la deuda y luchar contra el déficit.

Unas economías, como la nuestra, inmersas por completo en  la crisis de empleo y  en las que funciona  una economía  especulativa y no productiva no puede  dedicarse a   combatir una deuda inasumible o un déficit  galopante. Las medidas que desde Europa se implementan  buscan una y otra vez el aumento del ingreso y  la reducción del gasto.
En la situación económica actual el aumento  del ingreso  no significa  otra cosa  que la elevación de los impuestos con el consecuente retraimiento del consumo interno, lo cual a su vez que dará lugar a una menor necesidad de producción y un aumento del desempleo. La reducción del gasto tan solo  puede lograrse reduciendo las partidas dedicadas a  actividades  básicas como  enseñanza, sanidad amén  de todas las relacionadas con el llamado estado del bienestar
 Y esto es así dado que   todas aquellas  partidas que tienen que ver con subvenciones a  partidos políticos, sindicatos y autonomías y las ayudas a la banca parecen ser intocables dado que políticos de todo signo, sindicatos y financieros encuentran en ellas  una fuente en la que obtener  prebendas económicas.
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A España, como al resto de los países PIGS, se les obliga de modo imperativo a que   enfrenten el pago de su deuda, cuestión prioritaria para el eje franco-alemán pero no para nosotros.
España trata de hacer frente a esa deuda poniéndola en venta en el mercado internacional.
Pero  nos encontramos con que una de las normas que dice tener el Banco Central Europeo es no poder   inyectar dinero directamente a los Estados como convendría al estado español para  afrontar la deuda,. La inyección de dinero por parte del BCE en cambio si puede realizarse a las entidades financieras.

De este modo asistimos a como los bancos y entidades financieras españolas reciben prestamos del BCE a un interés del 1%  para luego comprar la deuda que pone a la venta el estado español al 5 o 6%. El negocio para la banca es redondo, la depauperación de la población y la crisis del estado es para la banca un negocio redondo. Para colmo, este mismo estado acude presto a  rescatar a la banca dándole  una enorme cantidad de dinero sin que  exija como contrapartida que  el dinero fluya a los particulares y a las Pymes a través de créditos asumibles.

Como puede deducirse  la situación en gran parte  se resolvería con  inyecciones directas de dinero a los estados, cosa que bajo ningún concepto aceptan los miembros del eje franco-alemán, que junto a Inglaterra dirigen la política económica europea.

Pero  repito que el escenario resulta lo suficientemente grave, crítico diría,  como para que  se tomen medidas que para nada serían aceptables  o adecuadas en una situación más  o menos normalizada.

 La actitud del BCE al negar a España  una inyección directa de dinero  que permitiese  acabar con la deuda y reflotar la economía a la par que  permitiría reducir  los impuestos, aumentar el consumo y combatir el desempleo   obliga a que nuestro país la  obtenga de un modo distinto.

Lo que no resulta aceptable es continuar  una senda que nos lleva con toda seguridad al precipicio. La obligación tanto política como moral de nuestros gobernantes es dejar de plegarse a unas medidas  impuestas por el BCE y el FMI  que ningún beneficio aportan y en cambio si agravan la de por sí la precaria situación  de una ciudadanía  depauperada.

Hemos de considerar la forma que tiene los Estados Unidos de  afrontar su  deuda, cuyo tamaño es similar al 20% del PIB mundial, y que le permite  ir capeando la crisis.  Esa estrategia pasa por que China haya adquirido  la práctica totalidad de tan gigantesca deuda. De este modo la economía pasa a ser productiva y no meramente especulativa y permite  mantener el desempleo en niveles bajos y asumibles.

Nos encontramos ante una situación  de verdadera emergencia nacional, una situación  que nos obliga a dejar de lado  consideraciones europeistas y de sometimiento a la UE, y a las indicaciones del BCE,  más aún cuando estas instituciones nos dan la espalda  en lo que se refiere a nuestra problemática.


                                                                       
El crecimiento de las economías del “núcleo duro” de Europa, léase  Alemania y Francia, encuentran en la decadencia económica de los países mediterráneos un elemento que resulta positivo para su  evolución económica.
Siendo así  se hace preciso que  todos los países  de la Europa  de segunda velocidad se alíen  para no terminar  cayendo en la misma situación a que se vio avocada  Grecia.

La unión Europea sin España, Italia y Portugal no podría continuar  existiendo como unidad económica ni monetaria, siendo así que ante la eventualidad de  aliarse con países distintos a los de la Unión Europea los países que se niegan ahora a ello se verían obligados a permitir que el Banco Central Europeo  inyectase fondos directamente a los estados.

España, lejos de empeñarse en continuar por la senda económica que las instancias europeas le marcan ha de buscar fuentes nuevas para la tan necesaria inyección de capital.
Y tal inyección  mediante  la compra de su deuda soberana la podría encontrar en dos potencias económicas fuertemente consolidadas como superpotencias: China y Rusia.

Ciertamente se trataría de un quit pro quo dado que  si nosotros necesitamos de la gran inversión que es la compra de nuestra deuda, los beneficios que chinos y rusos recibirían a cambio serían igualmente de un valor fundamental para sus intereses. 
Por un lado a China le resultaría de un gran interés el propagar su influencia económica a la zona del sur de Europa, de modo que el monopolio del dólar sobre la economía mundial  no sería tal. El poder  de las altas finanzas internacionales dejarían de tener el poder tan despótico que en la actualidad ejercen.
En el caso de Rusia el interés no sería en absoluto menor.
Para Rusia  la utilidad de esa adquisición  de deuda le resultaría inclusive mayor.

La influencia de Estados Unidos  en el Mediterráneo  sería mucho menor, y sobre todo   el proyecto de defensa  antimisiles que USA está poniendo en marcha gracias a que cuenta con permiso del gobierno español para colocar  en sus territorios   parte de este  sistema si España no lo permitiese este proyecto no podría seguir adelante. Por no decir nada de que  USA  dejaría  de disponer de un lugar en Europa para instalar el sistema de espionaje Echelón.

Ante tal contingencia lo más probable es que  los países europeos y  los Estados Unidos  presionasen  para que el BCE  comprase deuda soberana española con tal de que España no  tomase como aliados estratégicos  a China y Rusia, en caso contrario  España habría de recurrir a  estos países para que adquiriesen nuestra deuda y  se pudiese de  revitalizar la economía y con ello la pobreza   y el paro pasasen a ser tan solo una mala pesadilla.


Existe un peligro cierto y preocupante, y es que  ni los Estados Unidos ni el eje franco-alemán  permitirían tal toma de posición en la economía y pérdida de  posición geoestratégica. Existiría un  peligro nada desdeñable de que a modo de   chantaje se produjese otro 11 M, tal y como ocurrió cuando  Aznar se  negó a suscribir el TAU (Tratado de la Unión Europea), lo cual de hecho  posibilitó que en España se instalase  el sistema Echelón con el consiguiente perjuicio  para las economías  del Eje franco-alemán (las industrias automovilística alemana y aereonaútica francesa especialmente habían sido   objeto de espionaje industrial a través del sistema Echelón).

Pero la situación por la que atraviesa  nuestra patria es lo suficientemente grave como para correr ese riesgo. Es mas, es probable que el mero intento de recurrir  a China y Rusia  podría conjurar ese peligro  llevando a que el BCE comprase deuda española o inyectase capital al estado para que este  lo hiciese.